17.8.09

Entrevista a Michael Mann (Clarín - Versión extendida)


Así en el cine como en la vida, Michael Mann no se anda con vueltas. Seco y cortante para hablar, sin embargo logra ser muy transparante a la hora de transmitir las ideas que quiso desarrollar en su filme, Enemigos públicos. El realizador de Fuego contra fuego, El informante y Miami Vice, entre otras, puede parecer un profesor universitario disertando sobre cómo era Chicago durante la Gran Depresión, hablando de armas, autos, el FBI o los cambios culturales de la época. Nunca sonríe, casi no respira. Pero se nota en su mirada y en su verborragia cuánto lo apasiona el personaje de su filme, John Dillinger, y la época en la que vivió.

En charla con Clarín, Mann arrancará --como acostumbra-- diciendo que no se inspiró en ninguna otra película para hacer la suya, que no es un fanático del cine de gángsters y que sólo vio algunas películas por cuestiones específicas. "En realidad, mi mayor inspiración es el pintor Edward Hopper --dirá--. En especial por su forma de usar el espacio negativo para dividir un cuadro en el medio, con algo que sucede a la derecha y algo a la izquierda. El eufemismo es decir que se trata de un homenaje, pero algunas escenas son directamente copiadas de él. Es fantástico. Cuando filmábamos en Chicago había una exhibicion de Hopper y fuimos con Johnny (Depp) y Marion (Cotillard). Nos pasamos horas mirando sus pinturas. Tenia mucho para decir acerca de la alienación y el fin de la esperanza de la Gran Depresión."

Pero alguna película de gángsters debe haber visto antes de rodar...

No soy un fan del cine de gángsters. No vi The Public Enemy, con James Cagney. No sé mucho del tema. Vi películas, pero por cosas especificas. Vi (la original) Scarface por la actuacion de (Paul) Muni: era Stanislavsky puro, directo de Rusia, una actuación no filtrada por el Actor's Studio. Es una distinción importante. No me siento identificado con las películas de gángsters. Me interesaba más entender la época, pero no a partir del cine. Claro que me gustan muchas películas de los '30, pero te diría que más me inspira Eisenstein o la última etapa del expresionismo alemán. Pero más todavía Hopper o Kandinsky.

¿Qué le atrae de Chicago en los '30?

Es mi barrio, ¿ok? Creci ahí. No crecí en los '30, pero naci en 1943 y, por la Depresión, de 1929 en adelante no hubo cambios en la arquitectura porque nadie construyó nada hasta el '38, '39. Y entonces empezó la guerra y separó la construcción hasta 1947. Así que durante todo ese tiempo no cambió la ciudad. Mis recuerdos más tempranos son de 1950, y Chicago no era muy distinta a 1933. Yo vivía a cuatro cuadras del Biograph (el cine donde mataron a Dillinger) y en los '70 iba a ver películas ahi. Era en un cine de arte. Esta historia tiene mucho de esa parte de Chicago. Siempre estuve interesado en ese barrio culturalmente y en lo que los '30 significaron en contraste con los '20. Se podría decir que el siglo XX tal como lo conocemos empezó en los '30.

¿En qué sentido?

En 1933 los viajes por avión no tenían más de cuatro años y (J. Edgar) Hoover hace volar a agentes del FBI por todo el país. El cine sonoro era nuevo y los noticieros en los cines se utilizan para capturar delincuentes. El uso del teléfono creció muchísimo. El sistema de autopistas no tenía más de tres, cuatro años. Y también son nuevos los autos que pueden andar por 400, 500 millas sin problemas. Y las armas automáticas. Todo eso coincidió para la existencia de lo que entonces llamaban "los bandidos móviles" y marcó el fin de una época y el comienzo de otra.

Mann es un torrente de palabras que apenas permite interrupciones. Y su precisión es sorprendente. Dirá: "En esos años, Hemingway escribía Muerte en la tarde: el fatalismo es un tema clave, importante. La gente enfrenta a la muerte no con pesimismo, sino de manera realista. La muerte está ahí y te mira directo a los ojos. Cada día puede ser el último. Si sos Dillinger, sabés que cada día que vas a trabajar puede ser el último. Ellos dicen cosas como 'Cuando te llega la hora, te llega la hora'. Hay un sentido del destino muy diferente a como pensamos ahora. Hoy decimos: 'Si me conozco mejor voy a tomar mejores decisiones y eso va a tener un efecto en mi vida. Y si las cosas me salen mal, será por que no me conocía tan bien como creía'. Ellos no pensaban así, para nada. Pensaban: 'Voy a hacer esto lo mejor que pueda, probablemente toda la vida, y cuando me llegue la hora, me llegará. Y eso es todo'. Es algo muy ajeno a nuestra experiencia, como ir a un pais extranjero."

Mann dice que, para él, la película en su cabeza arranca "con Dillinger sentado en el cine viendo una película con Clark Gable sin saber que el FBI lo espera afuera para matarlo" y que el tema de las armas y la violencia es secundario. "Me interesa impactar a la audiencia, no soy de los que hacen películas para mi mismo, pero lo principal para mí no son las escenas de acción. Me interesan las relaciones entre los personajes, salir de la idea del héroe frente al villano. Eso me aburre y creo que le aburre a mucha gente. La vida no es así, sólo lo es en las malas películas".

Pero las armas son casi personajes...

No, no lo son. Son las herramientas de su trabajo y representan la tecnología de la época. Hay tres cosas que me fascinan de esas armas. Primero: eran las mejores que el dinero podía comprar porque los gángsters tenían el dinero para comprar lo mejor. Estaban mejor equipados que los policías. Rifles automáticos, ametralladoras, todo. Otra cosa interesante es que eran muy innovadores: modificaban las armas, anticipando las modas de diez, quince años después. Recién en la Segunda Guerra los alemanes crearon algo parecido a lo que usaba Baby Face Nelson. Otra cosa es cuando agarrás las armas reales que usaban. Hay muchas en las oficinas del FBI en Virginia y nos las prestaron. Hay algo mágico cuando ponés la mano en ellas, todas gastadas y usadas, con cinta alrededor. Ves la caja de herramientas de esos tipos. Y significa algo, podés sentir lo que ellos sentían al tenerlas. Las armas son muy interesantes.

¿Porqué decidió filmar en digital?

No era mi plan original. Pero un día probé hacer una escena en film e hice una comparación con una cámara HD al lado. Era una escena de noche con un Buick Modelo '33, algunas personas, pocas luces y lluvia. Y miré las dos imágenes: cuando veía la de 35 mm. parecía que estaba mirando una película de época, algo que había sucedido en el pasado. Con la otra era como si estuviera ahí, esa noche. Me pregunté a mí mismo al empezar el proyecto: ¿Cómo quiero implicar a la audiencia en la película? Quería que el público tuviese una conexión directa e inmediata con la experiencia de Dillinger, que lo entendiera desde adentro y no como un observador distante. Cuando vi como quedaba en 35mm. sentí que miraba a 1933. Cuando lo vi en digital era como si estuviese en 1933.

Al filmar no podía prever la crisis económica actual, pero parece una pelicula hecha para esta época. ¿Cómo cree que se relaciona con lo que pasa hoy?

Es fundamental que la historia de Dillinger suceda en la Gran Depresión. El sabía como eran las condiciones y las usó muy bien. El resto es un accidente. Ojalá tengas razón, pero usualmente lo que sucede es que en la Depresión la gente busca fantasía, escapismo. Es por eso que no tengo duda que la pelicula del robot volador va a andar muy bien (se refiere a Transformers 2) En esa época la gente veia a Fred Astaire, Ginger Rogers, esas cosas. Pero no era lo mismo...
Fue mucho peor entonces...

Mucho. Pongamos las cosas en contexto: el desempleo ahora es del 8% mientras que en Chicago, en los '30, era del 25. Una de cada cuatro personas no tenía trabajo. De los 160 bancos que había en Chicago, 140 quebraron. Si eras un jubilado o estabas por jubilarte, llegabas a tu casa, te bajabas del tren, te ponías la mano en el bolsillo, y eso era todo el dinero que te quedaba. Sólo para comprar comida por dos dias. Gente con frío, hambre, sin lugar para dormir. Era tremendo. Es por eso que la gente se entusiasmaba con personas que asaltaban las instituciones que arruinaban sus vidas y por eso Dillinger fue un héroe del pueblo. Y él, claro, se aprovechaba de eso. Decía cosas como: “No estoy aquí para robar su dinero, sino para robar el dinero del banco”. Era un héroe para la gente. Y cuando las autoridades, que no podían remediar los problemas de la Depresión, tampoco podian con él, los ridiculizaba y la gente lo adoraba. Después del incidente en Little Bohemia (cuando el FBI casi lo atrapa), un comentarista de radio famoso hizo una nota sobre ese evento y decía que el FBI sólo iba a poder atrapar a Dillinger un día que empiecen a disparar a la salida de un banco y los maten de casualidad. En las peliculas de Hollywood de esa época --las de Edward G. Robinson, Clark Gable-- los héroes son los gángsters. Un par de años después cambió.

¿Cuánto hay de real y cuánto de ficticio? ¿La escena de la visita de Dillinger al FBI sucedió realmente?

Sí, sucedió. La respuesta sencilla es decir que el filme es tan verdadero y auténtico como yo soy capaz de hacerlo. Hay cosas ficcionalizadas: si fuera todo real y sin modificar nada tendría que haber sido un documental de 22 horas del History Channel. Baby Face Nelson fue matado por esas personas pero no exactamente en ese momento; Van Meter fue asesinado de la manera en que lo mostramos, pero un poco más tarde. Red fue asesinado por la espalda como lo mostramos, pero en otro lugar. Otras cosas son exactas: se escaparon de Little Bohemia como se ve en el filme. Y filmamos en el verdadero lugar: la cama, la habitación: son las mismas en las que estuvo Dillinger. La cárcel de Crown Point de la que se escapó es la misma cárcel, que fue abandonada en 1974. Era un desastre y la restauramos entera. El cine Biograph lucía como el viejo Biograph hasta un año antes de la filmación, pero alguien decidió remodelarlo y tuvimos que ponerlo de la manera en la que estaba. Johnny muere de la misma manera que en la realidad, en el mismo pedazo de vereda, mirando el mismo poste de teléfono.

¿Y sus últimas palabras?

Se sabe que él susurra algo. El hombre del FBI era uno de esos pistoleros silenciosos, a la antigua, y él le dio su mensaje a ella. Nadie sabe exactamente qué dijo. Ella era el amor de su vida. Averiguamos muchas cosas. Entrevistamos a un hombre de 90 años que nos contó la anácdota de cuando Purvis (el agente del FBI que encarna Chrstian Bale) levanta a Billie (Cotillard) para que no le peguen mas. Investigamos cómo se robaba un banco. Hablé con gente que sabe de robos, que estuvo en la carcel por eso. No cambió mucho. La forma en la que Dillinger lo hacía venía de un inglés que llegó a los Estados Unidos y trajo este sistema. El fue mentor de Walter Dietrich. Y Dietrich fue el mentor de Dillinger. De ahí viene la metodología.

¿Por qué le interesaba tanto el momento previo al final, el del cine?

Vi Manhattan Melodrama y me impactó sentir que eso era lo que él estaba viendo mientras 30 personas del FBI lo esperaban para matarlo. Mucho de lo que pasaba en la película tenía que ver con él, parecían mensajes. El personaje de Gable estaba inspirado en Dillinger. El influenció las peliculas de gángsters y era una referencia directa en ese filme. Gable se basa en Dillinger y él está viéndolo, y el personaje de Gable dice: "Hay que morir como se vive". Eso no se inventó: fue una de las ultimas cosas que vio Dillinger antes de morir.


1 comentario:

Nacho dijo...

Vi la película el día en que se estrenó (creo que hace cosa de veinte días).

Y desde hace unos días que estoy con muchas ganas de volver a verla.

Muy, muy buena. ¿No?