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25.2.10

"The Hurt Locker" bajó de cartel o el fracaso de las películas nominadas al Oscar


Alguien que en el diario hace la guía de fin de semana me pregunta: ¿Y “Vivir al límite”(“The Hurt Locker”) donde la dan? No la encuentro por ningún lado”. Yo, pensando que se trataba de una lectura apurada, reviso. Y no está. Voy a un listado que me llega por email de todos los filmes en cartel. Nada. Tampoco. Desapareció. Con sólo tres semanas en cartel, la película de Kathryn Bigelow, la máxima candidata al Oscar, desapareció del mapa. ¿Qué pasó?

De entrada, es claro, la película no funcionó como esperaba su distribuidora. Arrancó más o menos bien tras salir al ruedo dos días después de las nominaciones, pero se fue a pique y hasta el miércoles –día en el que, caramba, se levantó de cartel- había llevado sólo 97 mil espectadores. Hablo con la distribuidora. Me dicen que prefirieron sacarla, esperar la ceremonia del Oscar y los premios que todos creen que ganará y reestrenarla allí a ver si consiguen insuflarle algo más de vida y que no se muera antes de llegar a destino.

Rarísimo, ¿no?

Pero esto no termina acá. Sigo mirando las cifras de Ultracine de las películas nominadas al Oscar y estrenadas en las últimas semanas. OK. Avatar es un exitazo, pero eso excede la cuestión de los Oscar. Sigamos...

En las diez primeras la única que tiene alguna nominación y que anda bien es “Invictus” (188 mil espectadores), pero casi no está en la carrera por el Oscar más que en algún rubro perdido.

“Vivir al límite”, lo dije, estaba en el puesto 14° y se tomó un... descanso.

“Precious/Preciosa” está 15° y con 37 mil espectadores. Puede ganar, en el mejor de los casos, un Oscar a la actriz de reparto, pero eso no cambiará mucho las cosas.

“Amor sin escalas”/”Up in the Air”: romance, George Clooney, etc, etc. varias nominaciones. Está en el puesto 19, con 165 mil espectadores, poco y nada para la que tal vez sea una de las más comerciales de las películas nominadas al Oscar. Si gana algún premio (¿guión adaptado?) tampoco cambiará: la peli no pasa los 200 mil.

“An Education/Enseñanza de vida”: tres semanas, puesto 20, cayó un 58% respecto a la semana pasada. Total de espectadores hasta el momento: 34.600. Y no va a pasar los 50.

Ni hablar de “Nine” (60 mil espectadores en cuatro semanas) o “La joven Victoria” (40 mil). Solamente “Up” y “District 9”, estrenadas antes del circo del Oscar, funcionaron bien.

En tanto, en el Top Ten acumulan y acumulan espectadores cosas como "Percy Jackson", “Old Dogs/Papás a la fuerza”, “Sherlock Holmes”, “Valentine's Day” y “El hombre lobo”.

Históricamente la temporada del Oscar servía en la Argentina para estrenar títulos de un poco más de riesgo y conseguir cierta repercusión comercial más grande que la habitual. Ahora no. Ahora, más bien, parece todo lo contrario. ¿Será que todo el mundo piensa que el Oscar es algo en donde sólo compite “El secreto de sus ojos” y se olvidaron que hay también otras películas y otros premios dando vueltas? ¿Se está acabando el espectador del Oscar o están viendo las pelis truchas en sus casas?

Eso, ¿qué está pasando?


7.2.10

"Avatar" en la Argentina: superó los dos millones de espectadores


Pese a perder varias salas y horarios en 3D por el "inoportuno" reestreno de "Toy Story 3D" (seguramente, un acuerdo comercial hecho antes de saber la vigencia que iba a tener en cartel la película de James Cameron, "Avatar" siguió sumando espectadores y el sábado superó los dos millones en la Argentina.

Si bien todavía le falta para superar a "El secreto de sus ojos" (que ronda los 2,5 millones y que creció un 823% de espectadores respecto a la semana pasada gracias a la nominación al Oscar y pese a ya estar editada en DVD), al ritmo que viene --sigue primera y sumando de a 150 mil por semana, como mínimo--, no hay duda que la superará en los próximos 15, 20 días. Veremos hasta dónde llega. Pero lo cierto es que el 3D, entre TOY STORY 1 y TOY STORY 2, que tienen varias salas tridimensionales por cuatro semanas en total, le que han quitado algo de "ritmo".

10.8.08

Se viene "El expreso ananá"


Los expertos en "tecnicismos" dirán que "Batman, el caballero de la noche" siguió siendo la película más vista durante el fin de semana en los Estados Unidos. Pero si bien eso es estrictamente cierto --la película hizo aproximadamentre 26 millones entre viernes y domingo y ya totaliza 441 millones, quedando tercera en la "tabla general" de recaudaciones--, en realidad el estreno de "Pineapple Express" (traducción literal, "El expreso ananá" o "piña"; pero no sé qué título local tendrá) fue el verdadero evento de los últimos días. Esta comedia sobre un grupo de "stoners" que se meten en problemas tras ser testigos de un crimen, recaudó 22 millones en el fin de semana, pero 40 desde su estreno, que tuvo lugar el miércoles.

Pocos suponían que esta nueva comedia de la factoria Apatow, protagonizada por el gordito Seth Rogen y el carilindo James Franco (Harry Osborn en la saga "El Hombre Araña", pero muy cambiado aquí como pueden ver en la foto), iba a ser tamaño éxito de taquilla. Por el tema y por el director (David Gordon Green, sí, el mismo de "George Washington" y "All the Real Girls"), uno la suponía como una comedia de culto, más cerca de "Dazed and Confused" que de "Supercool".

Pero, milagros de marketing o cansancio del público de ver, una tras otra, a hordas de superhéroes, agosto parece haber llegado para darle espacio a las comedias. Este éxito se suma al reciente de "Step Brothers" y al imaginable de "Tropic Thunder", que se estrena allí la semana que viene. Y también llega "The Rocker", la tapada de la temporada, una comedia a la "Escuela de Rock" protagonizada por Rainn "The Office" Wilson, sólo que con un fracasado baterista de heavy metal en lugar de un guitarrista.

¿O me van a decir que tienen ganas de ver "Star Wars: The Clone Wars"? No me jodan.

13.7.08

No entiendo


Leí las tres o cuatro notas enojadas en "El Amante" contra los hábitos de los espectadores de cine y no las entiendo. Comparto algunos puntos, disiento en otros, pero no comprendo a qué vienen ni porqué están escritas así. Si no fuera por que conozco más o menos bien a los que las escriben, creería que estoy ante un grupo de gente con un brote reaccionario propio de, bueno, ustedes ya saben. Digo, eso de que "en los 50 estábamos mejor" y tal.

Sí, los espectadores en su gran mayoría abandonaron las salas de cine. Sí, en su mayoría van a ver bodrios (¿cambiaría todo si "Wall-E", "The Dark Knight" y, digamos, "Hancock" son super éxitos?). Sí, compran películas truchas de "manteros". Sí, las entradas son caras. Sí, las pelis las bajan por internet. Sí, los que estrenan títulos de riesgo salen perdiendo. Sí, estrenan películas en DVD en lugar de en fílmico. Sí, comen y hablan por celular y van al baño y le explican la película a la novia y se duermen... Sí, ven pelis en DVD yendo a la heladera, hablando por teléfono, usando fast forward y poniendo pausa... Y podría seguir así por cien líneas.

Ahora bien, me hago dos preguntas. Una: ¿cuál es la novedad de todo esto? Se trata de un fenómeno que es así hace ya muchos años y no creo que la idea de esos textos sea hacer una alabanza de "los argentinos descubrimos a Bergman" a la manera del Club de los Columnistas. Ni tampoco puedo imaginarlos llorando en los rincones por los buenos viejos tiempos en que había que ir a la sala de traje y corbata o lamentándose por la falta de las salas grandes clásicas de pantallas gigantes.

La otra pregunta es la siguiente: ¿por qué no mirar la situación exactamente desde el ángulo opuesto? Comparado con mi adolescencia, me da la sensación de que todos tenemos un enorme acceso a películas, a medios, a debates sobre cine, a revistas ("El Amante" es un claro ejemplo), a videos, a DVD, a pelis que aparecen en tu living con un par de clicks (yo tardé décadas en poder ver películas: las soñaba o creía haberlas visto de tanto leer sobre ellas). Tenemos decenas de festivales de cine y varios lugares donde programan ciclos extraordinarios. Tenemos cine... argentino... bueno. Digo, ¡hello! ¿Remember 1992?

En los '70 y en los '80, "la gente" llenaba los cines para ver los mismos o peores bodrios (perdón, ¿se olvidaron la cantidad de comedias infernales onda Lando Buzzanca que llenaban las salas de Lavalle?), en peores salas, con proyecciones impresentables (yo recuerdo que cuando me aburría en una peli seguía algún rayón verde que recorría la pantalla en vertical como una viborita) y ni siquiera tenía opción de alguna otra cosa. ¿Es peor el pochoclo que abrir un paquete de Mentho-Lyptus y hacer un tema de John Cage desenvolviendo el papelito? ¿El "palito bombón helado" era mucho mejor que los vendedores "cara de nada" del Abasto?

Hay un cierto iluminismo en esos textos que me choca. Tal vez los leí demasiado rápido y no entendí si había una vuelta de tuerca detrás de esa serie durísima de acusaciones a los espectadores. Más viniendo de una revista que siempre ha hecho una defensa --narrativa, dramática, ética, temática, cinematográfica-- del humanismo, de valores como la amistad, la comprensión, "los finales felices", la mirada "positiva" sobre el ser humano, esperanzadora, generosa, amable. Y que han denostado a tipos como, digamos, Robert Altman o los hermanos Coen por tratar a "la gente" como un grupo de tarados, infelices e ineptos capaces de las peores tonterías posibles.

No creo, como dice Leo, que la curiosidad haya muerto. Vos vivís conectado, ¿leíste la cantidad de cosas que se escriben y se dicen sobre cine en internet? ¿La avidez, la pasión, el interés, que hay por casi todo? Sí, estoy de acuerdo que por cada persona que se interesa por Pedro Costa hay cincuenta que lo hacen por la secuela de "El Código Da Vinci? ¿Pero cuándo esto no fue así? Al menos ahora esa una persona tiene la opción de encontrar otros pares con los que compartir su amor por Pedro Costa, Naomi Kawase o Hong Sang-soo.

No intento ponerme patriótico ni defender al espectador argentino, pero les recomiendo que se pasen unos días por Río de Janeiro o por el DF mexicano y me cuenten (sé que lo hicieron). ¿Cuánta gente va a las salas del FICCO, Javier? ¿Cuántos estrenos no hollywoodenses hay en México? ¿Vieron la cartelera de estrenos de Lima, de Río de Janeiro, de Santiago de Chile?

Entiendo el disgusto y el fastidio. A mí me molesta igual o más que a ustedes que nadie vea la peli de Todd Haynes o que la película de Wong Kar-wai que mejor funcionó sea la peor que hizo, tal vez porque tiene a un par de actores famosos y no un grupo de "chinos que no distingo". Pero creo que, o bien es una necesaria provocación (en la que yo entré, claro, y seguramente lo harán otros) o se les va la mano con las quejas.

Me gusta, igual, el debate. No creo que todo tiempo pasado sea mejor. Y sin ánimo de ponerme spinetteano --si no, más bien, "wall-e-ano"-- creo que el futuro puede ser mejor. Acaso la mejor vuelta de tuerca de esa película (cuando entra en un tono "el futuro será de los tarados") sea la de mostrar que esos bebotes amamantados y regordetes del siglo XXVIII son, al final, tipos amables y sensibles que sólo necesitan moverse un poco de la línea de producción en masa para redescubrir su costado humano, para ver un poco más allá. Y lo mismo pasa en uno de los finales de la nueva Batman (sí, la escena de las "lanchas colectivas" o como se llamen).

Y si comen pochoclo, que coman pochoclo. Y si ponen pausa, que pongan pausa. Y si quieren hablar con su novia, tal vez no está tan mal (lo único que falta es que alguno se de vuelta y les diga "¿por qué no se van a un "amueblado"?). Y si dejan de ir al cine porque, de golpe, descubren que hay cosas que les resultan más interesantes de hacer --o si van a ver una película mala solo para hacer feliz a su pareja--, los felicito.

Tal vez el cine no sea el principio y el final de todas las cosas.