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1.7.10

Yakuzas, ronins, geishas y otros marginales: cine japonés desconocido


17 films inéditos en Argentina en la Sala Leopoldo Lugones

El Complejo Teatral de Buenos Aires y la Fundación Cinemateca Argentina, con el auspicio y la colaboración del Centro Cultural e Informativo de la Embajada del Japón, han organizado un ciclo denominado Yakuzas, ronins, geishas y otros marginales – Cine japonés desconocido, que se llevará a cabo del martes 13 al jueves 29 de julio, en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Avda.Corrientes 1530). El ciclo está compuesto por diecisiete largometrajes absolutamente inéditos en nuestro país, en copias nuevas en 35mm enviadas especialmente desde Tokio por The Japan Foundation.

Con un promedio histórico de alrededor de 500 largometrajes anuales, la industria de cine del Japón fue, hasta los años 70, la más prolífica en todo el territorio asiático. Pero con la excepción de un puñado de nombres y títulos canonizados por la historiografía occidental, o bien adorados por una cofradía de fanáticos del cine de género, el grueso de esa vital e inabarcable producción artística permanece oculto a la mayoría de los ojos del mundo. A partir de una selección guiada por la necesidad del descubrimiento, el ciclo Yakuzas, ronins, geishas y otros marginales – Cine japonés desconocido, permite conocer algunas joyas ocultas de la historia del cine nipón, al tiempo que acerca una particular historia paralela de ese país a partir del retrato de personajes marginales, descastados o periféricos.

Son los samuráis que han quedado sin amo a quien servir, obligados a vagar por los caminos como ronins en busca de algún trabajo ocasional; los soldados del ejército yakuza que obedecen a sus padrinos en las mesas de juego clandestinas y en la ejecución de órdenes criminales; las geishas y prostitutas que intentan afirmar su individualidad en contra de las reglas de juego sociales. Las películas que integran este programa --algunas de ellas, producciones de gran presupuesto y prestigio basadas en historias tradicionales; otras tantas, ejemplares clase B de enorme riesgo artístico e incluso una realización absolutamente independiente de comienzos de los años 50, algo inédito por aquel entonces-- intentan dar cuenta de la diversidad de estilos a la hora de contar esa otra historia de un país milenario, a través de siete décadas de vida cinematográfica.

La agenda completa del ciclo es la siguiente:

Martes 13 Duelo en Takadanobaba
(Chikemuri Takadanobaba; Japón, 1937)
Dirección: Hiroshi Inagaki y Masahiro Makino.
Con Tsumasaburo Bando, Tokuma Dan, Takashi Shimura.
En esta historia derivada del clásico “Chushingura” (la famosa leyenda de los Leales 47 ronin, que forma parte del código de honor de los samuráis), la estrella del chanbara Tsumasaburo Bando interpreta a un joven ronin demasiado afecto a la bebida. Creído de sí mismo, ve pasar los días bebiendo y demostrando sus habilidades con la espada sin sentido de la responsabilidad. Todo cambiará luego de que su tío enfrente en un duelo a sus enemigos, hora en que el joven deberá tomar las armas para defender el honor de su familia y el del pueblo entero.
Producido por el estudio Nikkatsu, este breve largometraje de acción anticipa el estilo de montaje veloz utilizado décadas más tarde por Akira Kurosawa y permite conocer, en un papel secundario, a un joven Takashi Shimura, uno de los actores más prolíficos del cine nipón.
A las 14.30, 17 y 19.30 horas (51’; 35mm).

Miércoles 14 La vida de Matsu
(Muhomatsu no issho, Japón, 1943)
Dirección: Hiroshi Inagaki.
Con Ryunosuke Tsukigata, Kyoji Sugi, Tsumasaburo Bando.
Matsu, un pobre pero optimista conductor de rickshaw (carro para transportar personas) en el Japón del periodo Meiji, regresa a un niño lastimado a su casa, ante lo cual sus padres se muestran muy agradecidos. Tras la muerte del padre y muy preocupada por su hijo, la mujer le pide a Matsu que le ayude a educarlo como una suerte de padre adoptivo. No pasará demasiado tiempo hasta que Matsu se enamore en secreto de ella, aunque las diferencias de clase se interpondrán irremediablemente.
También conocida como El hombre del carrito, esta primera versión de la historia de Matsu será retomada luego por varios realizadores, entre ellos el propio Inagaki, quien realizaría un remake en el año 1958 protagonizado por Toshiro Mifune. Aquí es Tsumasaburo Bando el encargado de darle vida a Matsu, un hombre puro y honrado que logra mantener su integridad moral a partir de un fuerte sentido de independencia.
A las 14.30, 17 y 19.30 horas (80’; 35mm).

Jueves 15 La calle de la violencia (la pluma no miente)
(Pen itsuwarazu, bôryoku no machi; Japón, 1950)
Dirección: Satsuo Yamamoto.
Con Toru Abe, Midori Ariyama, Shin Date.
El realizador Satsuo Yamamoto fue un abierto crítico social y polemista afiliado al Partido Comunista. Como los grandes estudios japoneses se negaban a apoyar sus proyectos políticamente explícitos, terminó convirtiéndose en un pionero de la producción independiente en su país. La calle de la violencia, inspirada en un informe sobre los nexos entre los clanes yakuza, la policía y los gobernantes de Tojomachi (un suburbio de Tokio), recrea la cruzada de un periodista en contra del crimen organizado. Para conseguir verosimilitud documental, los realizadores no sólo filmaron en el lugar de los hechos, sino que también recurrieron a la yakuza local para proteger el rodaje.
A las 14.30, 17 y 19.30 horas (112’; 35mm).

Viernes 16 Una lanza ensangrentada en el Monte Fuji
(Chiyari Fuji; Japón, 1955)
Dirección: Tomu Uchida.
Con Chiezo Kataoka, Teruo Shimada, Daisuke Kato.
Luego de trece años sin dirigir una película y tras permanecer ocho años como prisionero de guerra en Manchuria, el cineasta japonés Tomu Uchida regresó a su patria y dirigió esta suerte de road-movie ambientada en el Japón del siglo XVIII. Reconocido por ser un pionero del cine de denuncia social en los años treinta, Uchida narra las aventuras de un joven samurái a quien sus dos sirvientes acompañan en un viaje hacia la ciudad capital de Edo, en un contexto de marginalidad, prostitución, criminalidad y hambre. De enorme riqueza formal y constantes cambios de tono, el film recibió la asistencia en la producción y el guión de Yasujiro Ozu, Hiroshi Shimizu y Daisuke Ito, tres de los más grandes realizadores del cine japonés clásico.
“Poblado de sub-tramas y derivaciones, escatología, sentimentalismo y sátira social, este simple cuento se convierte en una épica expansiva cuyo desenlace --un duelo a muerte entre barriles de sake-- impactó a la audiencia japonesa de la época” (Tadao Sato).
A las 14.30, 17 y 19.30 horas (94’; 35mm).

Sábado 17 Muerte en Yoshiwara
(Yoto monogatari: Hana no Yoshiwara hyaku-nin giri; Japón, 1960)
Dirección: Tomu Uchida.
Con Chiezo Kataoka, Yoshie Mizutani, Eijiro Kataoka.
En esta producción de Toei en colores y pantalla ancha, Tomu Uchida se inspira en un relato kabuki de inicios del siglo XVIII para recrear con veracidad la complejidad social y económica de la “zona roja” más popular del antiguo Tokio, haciendo aún más intensa esta historia donde la manipulación, la violencia y la traición son sus fuerzas motrices. Un mercader dedicado al negocio de la seda, acomplejado por una marca de nacimiento en su rostro, se enamora de la única mujer que no lo desprecia, una prostituta del distrito Yoshiwara, sin saber que las ambiciones de ella y sus dueños pueden ser la causa de su perdición. El guión fue escrito por Yoda Yoshikata, usual colaborador de Mizoguchi.
“Este tenso melodrama del período Edo ofrece ecos de la tragedia jacobina (…) y su pasmosa conclusión se revela como una de las escenas más brillantes de la historia del cine japonés” (Alexander Jacoby, A Critical Handbook of Japanese Film Directors).
A las 14.30, 17 y 19.30 horas (109’; 35mm).

Domingo 18 Tatsu, el peleador – El hombre del palanquín

(Shafu yukyoden - kenka tatsu; Japón, 1964)
Dirección: Tai Kato.
Con Sumiko Fuji, Choichiro Kawarazaki, Jushiro Konoe.
Tai Kato, sobrino del legendario realizador Sadao Yamanaka, comenzó a dirigir largometrajes luego de una carrera como asistente de dirección de realizadores como Daisuke Ito y Akira Kurosawa (a éste último lo asistió en la famosa Rashomon). Como empleado del estudio Toei comenzó a especializarse en el cine de yakuzas, pero no tanto con un ambiente urbano y contemporáneo sino centrado en jugadores y vagabundos de las era Edo (1603-1868) y Meiji (1868-1912). En Tatsu, el peleador un conductor de palanquín, necio y bravucón, se rehúsa a vivir bajo las reglas de los yakuzas que dominan el barrio, iniciando un conflicto que se complica aún más cuando se enamora de una geisha propiedad del padrino. Acción, violencia, comedia y romance se combinan en este film, uno de los más representativos del estilo de Tai Kato.
“Películas como Tatsu, el peleador son notables por la detallada atmósfera de época y los inesperados cambios de registro, de comedia al baño de sangre y de allí al pathos. (…) El estilo de Kato, con sus primerísimos primeros planos y exageradas composiciones en profundidad de campo, resultan ideales para transmitir emociones simples e intensas” (Alexander Jacoby).
A las 14.30, 17 y 19.30 horas (100’; 35mm).

Lunes 19 Yakuza japonesa
(Nihon kyokaku-den; Japón, 1964)
Dirección: Masahiro Makino.
Con Ken Takakura, Kaoru Yachigusa, Hideo Murata.
Hijo del realizador Shozo Makino, Masahiro Makino dirigió su primer film en 1926, a la edad de 18 años, iniciando una prolífica carrera en la que firmaría más de 200 largometrajes. En los años 60, Makino dirigió una serie de clásicos films de la yakuza ubicados en los períodos Meiji y Showa, entre ellos varios de la serie Yakuza japonesa, protagonizados por un jovencísimo Ken Takakura. En esta primera entrega de la saga, dos clanes mafiosos se disputan el control de Tokio. Mientras una pandilla se apega a los viejos códigos de honor, la otra recurre a la violencia para lograr su cometido. Película paradigmática del género, se hacen evidentes varias características formales, temáticas e ideológicas: un profundo rechazo al capitalismo occidental, el retrato estilizado de la violencia, el choque entre tradición y modernidad y la masculinidad potenciada para resarcir la derrota bélica.
A las 14.30, 17 y 19.30 horas (98’; 35mm).

Martes 20 Lobos, cerdos y hombres
(Okami to buta to ningen; Japón, 1964)
Dirección: Kinji Fukasaku.
Con Ken Takakura, Rentaro Mikuni, Kinja Kitaoji.
De un tono pesimista y violento y un estilo por momentos expresionista, esta saga familiar tiene como protagonistas a los hermanos Kuroki, quienes luego de un preciso atraco deberán enfrentan las consecuencia de unas vidas marcadas por la miseria, la ambición y la violencia. Lobos, cerdos y hombres fue uno de los primeros éxitos de Kinji Fukasaku, (especialista en el cine de yakuzas a quien la Sala Lugones le dedicó una retrospectiva en el año 2004), quien con gran habilidad y una notable fotografía en blanco y negro trascendió las convenciones del género, para orquestar una amarga reflexión sobre la posguerra en Japón.
“La obra de Fukasaku en este período aparece como una suerte de contra-propaganda contra el discurso del crecimiento económico favorecido por el gobierno japonés. El mismo título de esta película habla por sí mismo. (…) La historia termina en una pelea con el trasfondo de las ruinas de una villa miseria, cuya población no puede hacer nada excepto observar lo que está ocurriendo. Fukasaku propone una metáfora acerca del costado más oscuro del milagro económico, que excluye a la gran mayoría de la población de sus beneficios” (Edouard Waintrop).
A las 14.30, 17 y 19.30 horas (95’; 35mm).

Miércoles 21 La gran masacre

(Dai satsujin; Japón, 1964)
Dirección: Eiichi Kudo
Con Toru Abe, Mikijiro Hira, Yoshio Inaba.
Cineasta especializado en géneros considerados
“masculinos”, empleado de la compañía Toei durante casi dos décadas, prácticamente desconocido fuera de Japón, Eiichi Kudo encaró a comienzos de los años ’60 una relectura del cine de samuráis. Thirteen Assasins, La gran masacre y Eleven Samurai conforman una suerte de trilogía informal; aunque los films no están relacionados narrativamente, sí están unidos por una temática en común –la arbitrariedad del poder y las medidas violentas necesarias para oponerse a él-- y el uso de una contrastada fotografía en blanco y negro en formato de pantalla ancha. La gran masacre está centrada en una conspiración para asesinar a un corrupto y malvado gobernante y la represiva reacción del estado.
“La gran masacre fue probablemente concebida como una alegoría sobre el movimiento de protesta estudiantil de los años ’60, pero no se trata de un film de tono anárquico, sino más bien de una reflexión sobre la delgada línea entre la autoridad legítima y la tiranía. (…) Con un uso notable de la cámara en mano en las secuencias de acción, la historia adquiere una gran intensidad” (Alexander Jacoby).
A las 14.30, 17 y 19.30 horas (118’; 35mm).

Jueves 22 Sangre de venganza
(Meiji kyokyakuden - sandaime shumei; Japón, 1965)
Dirección: Tai Kato.
Con Koji Tsuruta, Sumiko Fuji, Kanjuro Arashi.
Cuando un líder yakuza es asesinado, su sucesor debe lidiar con algunos asuntos pendientes, intrigas internas, la constante amenaza de las bandas rivales y el manejo de una empresa constructora, mientras lucha por el amor de una geisha. Ambientado a finales del siglo XIX, este film es una de las grandes obras del cine de yakuzas clásico, en gran medida gracias a la habilidad con que intercala sus explosivas escenas de acción con la trágica historia de amor de sus protagonistas. Conocida internacionalmente como Sangre de venganza, el título original japonés puede traducirse como Cuentos de caballerosidad de la Era Meiji: El Tercer Jefe.
A las 14.30, 17 y 19.30 horas (90’; 35mm).

Viernes 23 Por su rostro lo conocerás
(Otokonokao wa rirekisho; Japón, 1966)
Dirección: Tai Kato.
Con Noboru Ando, Kanjuro Arashi, Torahiko Hamada.
El encuentro fortuito entre un médico japonés y un herido de ascendencia coreana desata una avalancha de recuerdos que lo remiten a los años de la guerra y a un violento pasado que ha ocultado durante años. Por su rostro lo conocerás es uno de los mejores films de Tai Kato, un violento melodrama criminal de compleja estructura narrativa, notorio por abordar, dentro de las convenciones clásicas del cine de yakuzas, los profundos prejuicios raciales entre japoneses y coreanos que dificultaron su convivencia durante la inmediata posguerra.
“Tai Kao fue uno de los mejores realizadores especializados en el cine de género. A partir de una precisa factura, poblada de escenas contemplativas quebradas por veloces escenas de acción, sus películas parecían regresar a un estilo de cine heroico casi olvidado” (Donald Richie, A Hundred Years of Japanese Film).
A las 14.30, 17 y 19.30 horas (89’; 35mm).

Sábado 24 Hishakaku y Kiratsune: historia de dos yakuzas
(Jinsei-gekijo: Hishakaku to kiratsune; Japón, 1968)
Dirección: Tomu Uchida.
Con Koji Tsuruta, Ken Takakura, Junko Fuji.
Pocas novelas han sido llevadas al cine tantas veces como El teatro de la vida, de Koyo Ozaki. Con el correr de las décadas, esta historia de honor y traición entre yakuzas tuvo sus versiones “para jóvenes”, algún largometraje animado y varias adaptaciones de prestigio. El mismo Tomu Uchida realizó una versión en el año 1936 con un componente de crítica social más que evidente. Tres décadas más tarde, con Junko Fuji y Ken Takakura --las mayores estrellas del cine yakuza de los años 60-- encabezando el reparto, Uchida vuelve a contar la saga adentrándose en los terrenos de la criminalidad y el choque entre la tradición y la modernidad. En la historia del film, el yakuza Hishakaku comete un crimen y debe pasar una temporada en prisión. Luego de cumplir la condena, deberá confrontar sus obligaciones hacia la familia mafiosa con un cada vez más fuerte sentido de humanidad, viéndose involucrado en una serie de sangrientos conflictos entre clanes.
“Convertida hoy en un clásico del género ninkyo-eiga, Hishakaku y Kiratsune estableció una nueva forma narrativa para los filmes de yakuza” (Antonio José Navarro, Japón en negro).
A las 14.30, 17 y 19.30 horas (109’; 35mm).

Domingo 25 Shabu
(Shabu gokudo; Japón, 1996)
Dirección: Tatsuoki Hosono.
Con Koji Yakusho, Ai Saotome, Masayuki Watanabe.
Protagonizada por Koji Yakusho, una de las máximas estrellas del cine japonés contemporáneo y actor fetiche del realizador Kiyoshi Kurosawa, Shabu es una expansiva saga criminal en la cual las violentas hazañas de un capo mafioso y su esposa transcurren con el telón de fondo de tres décadas de historia reciente del Japón. La forma descarnada de retratar el clandestino universo del tráfico de drogas no impide que Tatsuoki Hosono incorpore un sentido del humor por momentos negrísimo y una carga de romanticismo que acerca al film a los clásicos del cine de gánsteres norteamericano. En japonés, “Shabu” es sinónimo de “Speed”, la famosa anfetamina de venta ilegal.
A las 14.30, 18 y 21 horas (164’; 35mm).

Lunes 26 Réquiem por una masacre
(Minagoroshi no reika; Japón, 1968)
Dirección: Tai Kato.
Con Chieko Baisho, Yuki Kawamura, Sanae Nakahara.
Con el fin de llevar a cabo su venganza personal, un hombre persigue por las calles de Tokio a las cinco mujeres que llevaron a su mejor amigo al suicidio. La violencia explícita de este filme le hizo alcanzar estatus de culto dentro del cine japonés comercial. Dirigida por Tai Kato para la productora Shochiku, el film es una intensa reflexión sobre la locura, el odio y la venganza.
“Réquiem por una masacre es un lúgubre y eficaz film noir sobre un asesino serial, un convincente retrato sobre el codicioso mundo criminal de una gran metrópolis. Gracias a films como éste la carrera de Kato logró elevarse por encima del nivel del típico realizador de films de género” (Alexander Jacoby).
A las 14.30, 17 y 19.30 horas (90’; 35mm).

Martes 27 Peonía Roja, la jugadora – La partida de cartas
(Hibotan bakuto: hanafuda shobu; Japón, 1969)
Dirección: Tai Kato.
Con Junko Fuji, Ken Takakura, Kanjuro Arashi.
La peonía es una planta arbustiva de bellas flores, similares a la rosas. En la tradición japonesa, atrae la buena suerte y simboliza la belleza y la verdad. Esas son precisamente las características de la bella Ryu, más conocida como Peonía Roja, una mujer yakuza habilidosa para los juegos de azar y dueña de una enorme bondad. En esta tercera entrega de la saga protagonizada por Junko Fuji, como siempre ubicada a comienzos del siglo XX, Peonía Roja se ve envuelta en una guerra entre dos bandas de yakuzas, poniendo a prueba nuevamente su sentido del deber y la justicia.
“Entre los diversos trabajos interesantes de su última etapa como realizador, hay que destacar las contribuciones de Tai Kato a la serie Peonía Roja, una suerte de Robin Hood femenino de la era Meiji. El característico machismo del cine de yakuzas se ve felizmente diluido gracias a la delicada interpretación de Junko Fuji” (Alexander Jacoby).
A las 14.30, 17 y 19.30 horas (98’; 35mm).

Miércoles 28 Peonía Roja, la jugadora – El regreso de Oryu
(Hibotan bakuto: Oryu sanjo; Japón, 1970)
Dirección: Tai Kato.
Con Junko Fuji, Koji Tsuruta, Kanjuro Arashi.
La intrépida jugadora se sumerge en los barrios bajos de Tokio para buscar a una niña que su familia perdió años atrás. Sin embargo, la pesquisa y su resolución desatan una guerra entre pandillas yakuza, que Peonía Roja tratará de detener apostando para ello su propia vida. Entre teatros de mala muerte, callejones y mafiosos despiadados transcurre este sexto episodio de la saga, que el estilo de Tai Kato transforma en un explosivo melodrama con escenas de acción y violencia estilizadas.
A las 14.30, 17 y 19.30 horas (100’; 35mm).

Jueves 29 El cementerio del honor
(Jingi no hakaba; Japón, 1975)
Dirección: Kinji Fukasaku.
Con Tetsuya Watari, Tatsuo Umemiya, Yumi Takigawa.
El realizador Kinji Fukasaku cambió para siempre las reglas del cine de yakuzas a partir de una serie de films realizador a comienzos de los años 70, alterando la estructura clásica basada en el conflicto entre la obediencia a los códigos mafiosos y las emociones de sus protagonistas. El cementerio del honor retrata la turbulenta vida de un mafioso japonés amoral, impertinente y suicida, retrato que toma forma gracias a una estructura de falso documental que entrelaza fotografías, fragmentos noticiosos en blanco y negro y hasta entrevistas con testigos.
“Si algo convierte en hito el cine de Fukasaku es su tratamiento de la violencia. En sus películas, ésta irrumpe de modo tan arbitrario, azaroso y brutal como en la realidad, desequilibrando y descompensando la propia puesta en escena. La música se agudiza e intensifica; las imágenes se tuercen. La cámara vibra, se sacude, se tuerce y hasta puede llegar a caerse. El montaje se vuelve tan caótico e interrumpido como si estuviera en manos de los propios contrincantes y las imágenes se congelan, como en las fotonovelas. Todo se vuelve físico, antes de que las cosas se calmen y los que mandan –mafiosos o policías, lo mismo da– vuelvan a celebrar sus ceremonias de aniquilación” (Horacio Bernades, Página/12).
A las 14.30, 17 y 19.30 horas (94’; 35mm).

15.6.10

"Independencia" - Estreno en la Sala Leopoldo Lugones + Retrospectiva Integral Raya Martin


A partir del martes 22 de junio, el Complejo Teatral de Buenos Aires, la Asociación docBsAs y la Fundación Cinemateca Argentina albergarán, en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Avda. Corrientes 1530), el estreno de Independencia, el notable largometraje del realizador filipino Raya Martin, que tuvo su lanzamiento internacional en la sección Un Certain Régard del Festival de Cannes.

Para darle marco a las únicas 19 funciones de Independencia, la Sala Lugones presentará una retrospectiva integral de la obra de este joven realizador, autor de una de las obras más originales, radicales y rigurosas del cine contemporáneo. Se verán films inéditos en Argentina, entre ellos el corto Nouvelle young, que tendrá su estreno mundial en esta muestra. Para acompañar el ciclo, vendrá especialmente a Buenos Aires Antoine Segovia, productor francés de Raya Martin y figura central en el movimiento del cine independiente internacional.

“Raya Martin es un cineasta que a los 24 años parece haber encontrado ya su propia voz y que, al mismo tiempo, no cesa de buscar nuevos caminos. En Independencia, por ejemplo, profundiza y perfecciona el concepto que ya había detrás de Una película corta acerca del Indio Nacional (2005), la primera parte de lo que Martin imagina será una trilogía sobre la resistencia a las tres potencias invasoras que se disputaron el territorio filipino: España, Estados Unidos y Japón.
Filmada en un parpadeante y maravilloso blanco y negro, que evoca al mejor cine mudo, Independencia transcurre en lo más profundo de la selva filipina, a comienzos del siglo XX. Allí se refugian una madre anciana y su hijo, sobrevivientes de una familia que –con la aparición de una mujer también en fuga– volverá a constituirse como un núcleo en la espesura de la jungla, lejos de la influencia del ejército invasor. Sin embargo, una terrible tormenta tropical traerá, como una oscura premonición, ecos de la marcha del ejército estadounidense...

En los antípodas del mero panfleto, el film de Raya Martin articula su discurso político a partir de un proyecto cinematográfico tan inteligente como bello y audaz. Ante la inexistencia de un cine que hubiera podido dar cuenta de la historia de su país, Martin se dedica a suplir esa carencia, a refundarlo desde sus inicios, a sentar las bases y los mitos de origen que él interpreta le faltan a su cultura. Sus modelos cinematográficos entonces son David Wark Griffith y Friedrich W. Murnau, pero a diferencia de lo que sucedía, por caso, en Huérfanas de la tempestad o Tabú, aquí las fuerzas desatadas de la naturaleza expresan no sólo el concepto romántico de la tragedia del alma sino, en todo caso, la noción moderna de tragedia política” (Luciano Monteagudo en Página/12).



Independencia
19 únicas funciones

Viernes 25 de junio y sábado 26 de junio
a las 14:30, 17, 19:30 y 22 horas
Domingo 27 de junio a las 22 horas
Viernes 2 de julio a las 17 y 22 horas
Sábado 3 de julio y domingo 4 de julio
a las 14:30, 17, 19:30 y 22 horas



INDEPENDENCIA - SINOPSIS

Filipinas, principios del siglo XX. La guerra empieza y se anuncia la llegada de las tropas americanas. Una madre y su hijo deciden huir a la montaña para poner a salvo sus vidas. Un día, en medio del bosque, el hijo descubre el cuerpo yacente de una mujer que ha sido violada, y decide llevarla a su casa. Los años pasan. El niño ya es un hombre y la mujer y su hijo viven aislados, alejados del caos que reina en el país. Pero una tormenta repentina da un vuelco a sus vidas mientras las tropas americanas se acercan.

FICHA TÉCNICA Y ARTÍSTICA

Dirección: Raya Martin.
Guión: Raya Martin y Ramon Sarmiento.
Producción: Arleen Cuevas.
Productores delegados: Antoine Segovia, Christophe Gougeon.
Dirección de fotografía: Jeanne Lapoirie
Diseño de producción: Digo Ricio
Asistente de dirección: Armi Rae Cacanindin
Música: Lutgardo Labad
Sonido: Ronald de Asis y Arnel Labayo.
Montaje: Jay Halili
Compañías productoras: Arte France Cinema, Cinematografica (Filipinas),
Atopic (Francia), Razor Film (Roman Paul, Gerhard Meixner / Alemania),
Volya Films (Denis Vaslin / Holanda).

Intérpretes:
Sid Lucero ... Hijo
Alessandra de Rossi ... La extraña
Tetchie Agbayani ... Madre
Mika Aguilos ... Hijo

Duración: 77 minutos.


NOTA DEL DIRECTOR

En Filipinas, la historia del cine es paralela a la de la situación colonial. Los orígenes del cine filipino provienen de los amos españoles. Por otro lado, la estructura más influyente, que todavía resuena hoy en día, es la de Hollywood. Tanto Una película corta acerca del Indio Nacional como Independencia son películas sobre la historia de nuestro país y la historia del cine de nuestro país. Formalmente Independencia imita la estética de las películas realizadas en estudio durante la ocupación americana, mientras que la historia se centra en la resistencia durante ese mismo período. La idea era exponer el substrato de Hollywood y subvertirlo para redefinir nuestra lucha. El noticiero falso en medio de la película es un buen ejemplo: se basa en la historia verdadera de un americano y la muerte de un muchacho local. Este segmento es similar a los intervalos que teníamos en los cines en aquel entonces.

Este ciclo se realiza en el marco del 10° aniversario del docBsAs y cuenta con la colaboración de la Embajada de Francia. La agenda completa es la siguiente:

Martes 22 La isla en el fin del mundo
(No pongso do tedted no mondo: Ang isla sa dulo ng mundo; Filipinas, 2005)
Dirección: Raya Martin.
En este notable y atípico documental antropológico, Raya Martin viaja a la isla de Itbayat, en el extremo norte del archipiélago filipino, para registrar las costumbres de los habitantes y su vida alejada de la civilización moderna. Itbayat está abierta a los visitantes sólo durante el verano; las tormentas de la región aíslan por completo a los isleños el resto del año. La cámara les da la oportunidad de contar sus historias.
“Martin va a la biblioteca, a la radio, a una boda, a los campos de labranza, pero pasa la mayor parte del tiempo con los pescadores. Es un inspirado documental antropológico, como si fuera Nanook sin embellecimiento. Lo mejor de Martin, siempre filmando cámara en mano pero con gran virtuosismo, es que se toma todo el tiempo necesario y logra hacerse invisible o ser uno más entre los habitantes de la isla” (Quintín, La lectora provisoria).
A las 14:30, 17, 19:30 y 22 horas (109’)

Miércoles 23 Una película corta acerca del Indio Nacional
(Maicling pelicula nañg ysañg Indio Nacional; Filipinas, 2005)
Dirección: Raya Martin.
Con Russell Ongkeko, Bodjie Pascua, Suzette Velasco.
Ambientada durante la revolución filipina contra España, en la década de 1890, Una película corta acerca del Indio Nacional delinea diferentes situaciones de hombres y mujeres que previamente habían sido excluidos de las consideraciones históricas, circunstancias relacionadas con el nacimiento, la guerra y la muerte. Narrada bajo la perspectiva de tres personajes --un niño, un joven y un adulto--, el film recrea una realidad cinematográfica ligada al pasado del séptimo arte e intenta definir lo que parece faltar en nuestra concepción del pasado: la historia de las emociones y sentimientos de las personas.
“Hay escenas muy distintas: desde niños mirando un eclipse hasta revolucionarios muertos en los caminos. Es como una prehistoria del país y, al mismo tiempo, una prehistoria del cine. Martin lo inventa de nuevo y uno piensa en Griffith y en Godard (...) Todo es bellísimo, lírico y enigmático al mismo tiempo” (Quintín, La lectora provisoria).
A las 14:30, 17, 19:30 y 22 horas. (96’)


Jueves 24 Autohystoria
(Filipinas, 2007)
Dirección: Raya Martin
Con Lowell Conales.
En la actualidad, un hombre recibe en la ciudad a su hermano menor, a quien hace tiempo que no veía. A fines del siglo XIX otro par de hermanos, militantes de la revolución independentista, son acusados de traición y ejecutados en una maniobra jacobina entre los propios revolucionarios (el acusador, Emilio Aguinaldo, se convertiría después en el primer presidente del nuevo país). Hay varias historias, varias versiones de la Historia. El sueño se convierte en realidad y la vida a veces es sueño. Para el director, esta película es una colección de memorias digitalizadas de esos mundos. (Del catálogo del 9º BAFICI).
A las 14:30, 17, 19:30 y 22 horas. (95’).

Viernes 25 y Independencia
sábado 26 (Filipinas/Francia/Alemania/Holanda, 2009)
Dirección: Raya Martin.
Con Sid Lucero, Alessandra de Rossi, Tetchie Agbayani.
A las 14:30, 17, 19:30 y 22 horas (77’).


Domingo 27 En cartel
(Now Showing; Filipinas/Francia, 2008)
Dirección: Raya Martin.
Con Ness Roque, Adriana Agcaoili, Via Antonio.
Rita fue bautizada con ese nombre por su abuela, una ex actriz que solía adorar a la famosa Rita Hayworth. Rita vive en uno de los distritos más antiguos de Manila junto a su madre, una mujer siempre ocupada, y una tía por demás emprendedora. Años más tarde, todavía enamorada de la televisión, Rita ayuda a su tía en un puesto callejero de venta de dvds piratas. En otro lado, sobreviven imágenes de una película realizada antes de la guerra, el clásico filipino Real Mother, estrenada en el año 1939.
En cartel, primera parte de una trilogía todavía inconclusa, fue realizada a partir de la estética de los videos hogareños, con sus imperfecciones técnicas y estilo descuidado. El realizador continúa experimentando con la forma y vuelve al pasado del cine filipino como fuente de inspiración.
Se exhibe con un intervalo.
A las 16 horas. (280’).

Independencia
(Filipinas/Francia/Alemania/Holanda, 2009)
Dirección: Raya Martin.
Con Sid Lucero, Alessandra de Rossi, Tetchie Agbayani.
A las 22 horas (77’).

Lunes 28 Próxima atracción
(Next Attraction; Filipinas, 2008)
Dirección: Raya Martin.
Con JK Anicoche, Paolo Rivero, Coco Martin.
Coco Martin y Paolo Rivero son dos celebrados jóvenes actores de la escena filipina contemporánea. En el film son contratados para realizar un cortometraje. En la historia de este corto un muchacho escapa de su casa luego de una pelea con su madre. El film lo sigue mientras recorre el centro de Manila, conoce a un hombre y mantiene su primera relación sexual.
Segunda parte (aunque pueden ser vistas independientemente) de la trilogía iniciada con En cartel. Si aquella era un tratado sobre el cine utilizado como diario, Próxima atracción es un making-of, que propone interrogantes acerca de si la película dentro de la ficción se está realmente filmando. Aunque el resultado, en forma de cortometraje, puede verse hacia el final del film, el producto no parece del todo relevante; lo importante es el proceso mismo de realización. No tanto los resultados sino cómo se llega a ellos. (Del catálogo del 38º Festival de Rotterdam).
A las 14:30, 17, 19:30 y 22 horas. (90’).

Martes 29 Cortometrajes de Raya Martin
Seis cortometrajes dirigidos por el realizador, todos ellos inéditos en la Argentina.

La visita
(Bakasyon; Filipinas, 2004)
Dirección: Raya Martin.
Una niña de la gran ciudad es dejada al cuidado de su abuela en el interior de la provincia. Durante su estadía, la joven conoce la misteriosa identidad de la anciana. Este primer trabajo de Raya Martin, realizado a la edad de 20 años, resultó ganador del Premio Ishmael Bernal al Cine Joven en el Festival de Manila. (13’)

Infancia en las islas de Filipinas
(Filipinas; 2005)
Dirección: Raya Martin.
El encargado de hacer sonar las campanas de la iglesia del pueblo es un joven indio, dividido entre sus obligaciones hacia el estado español y su identidad como filipino. Sus conflictos se expresan a través de diversas situaciones, como un eclipse o la muerte de un niño. (33’)

Proyecciones de vida
(Life Projections; Filipinas, 2006)
Dirección: Raya Martin.
Una reflexión acerca del derrame de petróleo de Guimaras, cerca de la costa de Filipinas,en agosto de 2006, el segundo derrame más grande de la historia. En lugar de centrarse en la devastación ambiental y económica, el film explora el dolor y la pérdida humana de esta tragedia, y cómo afectó la vida de muchos filipinos. (4’)

¡Larga vida al cine filipino!
(Long Live Philippine Cinema!; Filipinas, 2007)
Dirección: Raya Martin.
Una sátira dura y burlesca sobre la así llamada Señora del Cine Filipino, la productora chino-filipina Mother Lily, una mujer odiada y temida, a quien nadie puede acercársele. Mother Lily no es una invención metafórica, existe de verdad… por ahora. (6’)

Proyecciones de rieles
(Track Projections; Filipinas, 2007)
Dirección: Raya Martin.
El cine, inevitablemente, vuelve una y otra vez a su punto de partida: el tren. La fascinación que los hermanos Lumière mostraron por las máquinas de hierro acercándose rápido a cámara ha ido mutando de forma a lo largo de la historia del cinematógrafo. Raya Martin convierte el movimiento del tren, mediante la pretecnología VHS, en un viaje abstracto en pos de un amor lejano. (6’)

Nouvelle Young
(Francia/Filipinas, 2009)
Dirección: Raya Martin.
Con Lucas Segovia, Carolina Stirn.
Rock’n roll en colores y la Torre Eiffel en blanco y negro. La lluvia, un beso y después…
La nouvelle vague como una imagen congelada en la memoria colectiva, pero todavía en movimiento.
(5’).
A las 14:30, 17, 19:30 y 22 horas (68’ duración total)


Miércoles 30 Manila
(Filipinas, 2009)
Dirección: Raya Martin y Adolfo Alix Jr.
Con Piolo Pascual, Rosanna Roces, Jay Manalo.
Film homenaje co-dirigido por Raya Martin y Adolfo Alix Jr., Manila toma como referencia el cine filipino realizado en los años 70 y 80. Ambas historias de este díptico están protagonizadas por el actor Piolo Pascual. El primer segmento, dirigido por Martin, está inspirado en Manila de noche, de Ishmael Bernal. En él William, un drogadicto, trata de conectarse nuevamente con la gente cercana. Lentamente, mientras la noche va cayendo, descubre que no hay nadie en quien confiar, ni siquiera en él mismo. En el segundo segmento, basado en Jaguar, de Lino Brocka, el actor interpreta a Philip, un guardaespaldas que trabaja para el hijo de un político y que tras un tiroteo huye hacia las más oscuras esquinas de la ciudad.
A las 14:30, 17, 19:30 y 22 horas. (90’)

Jueves 1º Manila de noche
(Manila By Night – City After Dark; Filipinas, 1980)
Dirección: Ishmael Bernal.
Con Charito Solis, Alma Moreno, Lorna Tolentino.
La vida nocturna de la gente corriente de Manila al descubierto. Los problemas cotidianos se mezclan con conflictos urbanos como las drogas o la prostitución en una trama episódica que busca mostrar cómo la supervivencia de uno pasa por la degradación del otro. Un clásico del cine filipino que por su vívida violencia y miseria tuvo que retirar de su título original, Manila by Night, la referencia a la ciudad de Manila a instancias de quien después se convertiría en primera dama del país, Imelda Marcos, cambiándose su nombre a City After Dark. En ella se inspiró Raya Martin para rodar su episodio diurno de Manila.
A las 14:30, 18 y 21 horas (150’).

Viernes 2 Una película corta acerca del Indio Nacional
(Maicling pelicula nañg ysañg Indio Nacional; Filipinas, 2005)
Dirección: Raya Martin.
Con Russell Ongkeko, Bodjie Pascua, Suzette Velasco.
A las 14:30 y 19:30 horas (96’).

Independencia
(Filipinas/Francia/Alemania/Holanda, 2009)
Dirección: Raya Martin.
Con Sid Lucero, Alessandra de Rossi, Tetchie Agbayani.
A las 17 y 22 horas (77’).

Sábado 3 y Independencia
domingo 4 (Filipinas/Francia/Alemania/Holanda, 2009)
Dirección: Raya Martin.
Con Sid Lucero, Alessandra de Rossi, Tetchie Agbayani.
A las 14:30, 17, 19:30 y 22 horas (77’).

3.5.10

Integral Jacques Tati en la Sala Lugones


El Complejo Teatral de Buenos Aires, la Embajada de Francia y la Fundación Cinemateca Argentina han organizado una muestra denominada Días de fiesta con Jacques Tati, que se llevará a cabo del miércoles 5 al miércoles 12 de mayo, en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Avenida Corrientes 1530).

La muestra estará integrada por los seis largometrajes escritos y dirigidos por este comediante y cineasta de una originalidad absoluta, considerado uno de los grandes maestros de la historia del cine. Se verán copias 35mm restauradas por la Cinemateca Francesa y enviadas especialmente desde París para este ciclo. Entre ellas, se destacan la restauración 2009 de Las vacaciones del señor Hulot (1953) y Parade (1974), el film más extraño y menos conocido de toda su obra, nunca estrenado en Argentina, con lo cual ésta será su primera proyección pública en el país.

"Tati y Bresson son los dos genios gemelos del cine francés", escribió alguna vez Marguerite Duras. Para Jean-Luc Godard, "Tati tenía el sentido de la comedia porque tenía el sentido de la extrañeza". Y según François Truffaut, "Tati, como Bresson, reinventa el cine en cada film". Formado en el ambiente del teatro de varieté y el music-hall, Jacques Tati (1909-1982), le dedicó al cine una obra tan escasa como influyente, apenas seis largos y un puñado de cortos de un rigor y una pureza extremas. Actor, guionista, productor y director de sus propios films, Tati fue un autor total, que gozó simultáneamente de la popularidad del gran público (particularmente en sus primeros tres films) al mismo tiempo que era admirado y celebrado por sus colegas más exigentes. Su figura ha quedado asociada por siempre con la de su creación, el legendario Señor Hulot, protagonista de casi todos sus films e incansable batallador por un mundo más habitable, a escala humana, contra la homogeneización y la frivolidad de una cultura que se dice moderna. Para Serge Toubiana, director de la Cinémathèque française, "en sus seis películas Tati captó algo esencial: el paso del tiempo, la evolución del mundo". Y el crítico Michel Chion sintetizó: "Tati es un mundo en sí mismo".

La agenda completa es la siguiente:

Miércoles 5: Día de fiesta

(Jour de fête; Francia, 1949)

Dirección: Jacques Tati.

Con Jacques Tati, Paul Frankeur, Guy Decomble.

El pueblo de Follainville está de fiesta. En el cine se proyecta un documental donde se ve el servicio de correos de Estados Unidos, que cuenta con un helicóptero para distribuir las cartas. François, el cartero del pueblo, herido en su orgullo, se lanzará a la distribución del correo más acrobática jamás vista. El primer largo de Tati es "una obra maestra de una de las figuras clave de la historia del cine" (Jonathan Rosenbaum). Se exhibe la versión en colores rescatada por la hija de Tati, Sophie Tatischeff.

A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas (70'; 35 mm.)

Jueves 6: Las vacaciones del Señor Hulot

(Les vacances de Monsieur Hulot; Francia, 1953)

Dirección: Jacques Tati.

Con Jacques Tati, Nathalie Pascaud, Michèle Rolla.

En un complejo de la costa balnearia, los veraneantes se instalan con sus costumbres urbanas. Hasta que llega Monsieur Hulot al volante de su viejo automóvil y rompe la calma del lugar. Un film que se disfruta inmensamente, de comienzo a fin, y que está considerado por las firmas más prestigiosas del análisis cinematográfico -Noel Bürch, Jean-Pierre Fieschi, Kristin Thompson- como un precursor del mejor cine moderno. "La importancia de Les vacances de Monsieur Hulot no debe ser subestimada. No sólo es el film cómico más importante desde la desaparición de los hermanos Marx; también es un acontecimiento en la historia del cine sonoro" (André Bazin).

Versión nueva restaurada en 2009.

A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas (96'; 35 mm.)

Viernes 7: Mi tío

(Mon oncle; Francia, 1958)

Dirección: Jacques Tati.

Con Jacques Tati, Jean-Pierre Zola, Adrienne Servantie.

El mundo de M. Hulot es el del viejo París patinado por el tiempo y el desgaste de los hombres que han vivido y viven aún en él, el de los perros vagabundos y los mercados ruidosos, el de los niños sucios y alegres, y los vecinos confianzudos, el de las borracheras dominicales y las juergas nocturnas. El otro mundo, el de la hermana de M. Hulot y su esposo (el que Tati odia) es el de un París flamante injertado en el otro por hombres que creen vivir en él, el de las casas ultramodernas y las cocinas automáticas, el de las señales de tránsito y los ojos eléctricos, el de las relaciones humanas prefabricadas. "Como Chaplin en Tiempos modernos, como René Clair en Para nosotros la libertad, Tati se adelantó a su época" (François Truffaut).

A las 14.30, 18 y 21 horas (120'; 35mm.)

Sábado 8: Playtime

(Playtime; Francia, 1967)

Dirección: Jacques Tati.

Con Jacques Tati, Barbara Dennek, Jacqueline Lecomte.

Unas turistas estadounidenses hacen una visita guiada por Europa. Programa: una capital por día. Pero al llegar a París, se dan cuenta que el aeropuerto es exactamente igual al que acaban de dejar en Roma. Una sátira delirante al turismo organizado y a la banalidad del mundo moderno, que le exigió a Tati una reconstrucción minuciosa de la realidad, para después destruirla. La banda de sonido, compuesta únicamente de ruidos, es una obra maestra de la música concreta. "Uno de los diez mejores films de todos los tiempos" (Jonathan Rosenbaum).

A las 14.30, 18 y 21 horas (123'; 35 mm.)

Domingo 9: Traffic

(Francia; 1971)

Dirección: Jacques Tati.

Con Jacques Tati, Marcel Fraval, Honoré Bostel.

Traffic no tiene nada que envidiarle a Playtime cuando se trata de risas e imaginación cinematográfica. Monsieur Hulot es un diseñador de autos y su compañía lo envía desde París a un show automovilístico en Ámsterdam, donde deberá presentar su nueva creación, una casa rodante provista de los últimos adelantos tecnológicos, a cual más absurdo. Pero para llegar a destino, Hulot deberá atravesar un camino repleto de accidentes y catástrofes. "Traffic es un trabajo muy especial de un cineasta con un talento único para la comedia puramente visual" (Vincent Canby en The New York Times).

A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas (100'; 35 mm.)

Lunes 10: No hay función

Martes 11: Parade

(Francia, 1974)

Dirección: Jacques Tati.

Con Jacques Tati, Karl Kossmayer, Pierre Bramma.

El último film realizado por Tati es también el más extraño y el menos conocido de toda su obra (de hecho, nunca se estrenó en Argentina y ésta es su primera proyección pública en el país). Rodado en un primitivo formato video para la televisión sueca, Parade presenta a Tati como Monsieur Loyal, quien actúa para un público de circo sus más famosos gags y pantomimas, entre ellos la de un agitado jugador de tenis de principios del siglo XX y la de un pescador incompetente. Si hubiera que buscar un equivalente cinematográfico, sólo se podría pensar en Los payasos, de Federico Fellini.

A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas (75'; 35 mm.)


Miércoles 12: Cuida tu izquierda

(Soigne ton gauche; Francia, 1936)

Dirección: René Clément.

Con Jacques Tati.

Tati comenzó su carrera actuando para otros directores (entre ellos Claude Autant-Lara) y este corto es el más famoso de esos inicios. Aquí Tati interpreta a un granjero obsesionado en convertirse en campeón de boxeo, un personaje en quien el crítico Claude Beylie ha sabido ver "una de las mejores encarnaciones de la libertad del hombre". (20').

Clase nocturna

(Cours du soir, 1966)

Dirección: Nicolas Ribowski, Jacques Tati.

Con Jacques Tati, Marc Monjou.

Aprovechando los escenarios de Playtime, Tati rodó este corto, muy crítico sobre la educación, que permite apreciar aquello que estaba detrás de la escena de su gran largometraje. (30').

A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas (50' duración total; dvd)

Informamos que las localidades para la Sala Leopoldo Lugones podrán adquirirse personalmente con seis días de anticipación (incluyendo el día de la función) en las boleterías del Teatro San Martín.

Precio de las localidades en la Sala Leopoldo Lugones $ 10.- Estudiantes y jubilados $ 5.- (Los interesados deberán tramitar su credencial de descuento en el 4° piso del Teatro San Martín, de lunes a viernes de 10 a 16 horas.)

"En el año del 50º aniversario del Teatro San Martín"

26.3.10

Preston Sturges, el Brueghel de Hollywood


10 films en la Sala Leopoldo Lugones

El Complejo Teatral de Buenos Aires y la Fundación Cinemateca Argentina han organizado un ciclo denominado Preston Sturges, el Brueghel de Hollywood que se llevará a cabo del sábado 27 de marzo al martes 6 de abril, en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Avda.Corrientes 1530). El ciclo está compuesto por diez largometrajes que dan cuenta del humor incisivo y mordaz del director y guionista, considerado por el critico Andrew Sarris como “el Brueghel de los directores de comedia estadounidenses”.


Preston Sturges (1898-1959) ya era un reconocido guionista de Hollywood cuando hizo su debut como director con Así paga el diablo (1940). Vendiéndoles el libreto por apenas diez dólares, Sturges convenció a los escépticos productores de la Paramount de dirigir él mismo la película a partir de su propio guión, una práctica insólita para la época. A partir de entonces, Sturges hizo en apenas cuatro años, de 1940 a 1944, otras siete películas para la Paramount, en una ráfaga de creatividad que marcó uno de los momentos de mayor audacia y creatividad en la historia de la comedia hollywoodense.


El legendario André Bazin fue uno de los primeros críticos en reconocer el valor corrosivo y el filo satírico de Sturges, en comparación con el sentimentalismo de Frank Capra. Si Capra –decía Bazin—“nos hace reír solamente para inculcarnos mejor nuestra confianza en la mitología social que confirman sus comedias”, Sturges en cambio “prueba que estos principios son solamente mitos y que su poder es completamente imaginario”. En plena Segunda Guerra Mundial, cuando los Estados Unidos se abroquelaban bajo la bandera del patriotismo, casi todas las películas de Sturges fueron sátiras capaces de socavar, en un tono aparentemente frívolo, temas y valores constitutivos de la sociedad: la política, el heroísmo, el militarismo, la moral sexual y hasta el mismo Hollywood. “Sus películas constituían desafíos a la censura y al conformismo de la época –escribieron Bertrand Tavernier y Jean-Pierre Coursodon en su libro 50 ans de cinéma américaine--. Conocedor de la mentalidad literal con que los censores juzgaban las obras, la diabólica astucia de Sturges respetó la letra del Código Hays violando alegremente su espíritu”.


La agenda completa del ciclo es la siguiente:


Sábado 27 Así paga el Diablo

(The Great McGinty; EE.UU., 1940)

Dirección y guión: Preston Sturges.

Con Brian Donlevy, Muriel Angelus, Akim Tamiroff.

En su primer largometraje como realizador, Preston Sturges narra la historia de un corrupto dirigente político y un vagabundo con ansias de poder y dinero. Luego de años de una relación basada en la mutua conveniencia y el ascenso en las ligas de la política local, consiguen que el vagabundo sea elegido gobernador. Lamentablemente, en contra de los designios de su socio, el hombre decide transformarse en un ciudadano honesto. Cuenta la leyenda que Sturges vendió su guión a la Paramount por apenas diez dólares a cambio de poder dirigirla personalmente; el film resultaría ganador del Oscar al Mejor Guión Original un año más tarde.

“Una parodia hilarante de la política estadounidense” (James Monaco).

A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas ( 82’ ; dvd).


Domingo 28 Su día de suerte

(Christmas in July, EE.UU., 1940)

Dirección y guión: Preston Sturges.

Con Dick Powell, Ellen Drew, Raymond Walburn.

Basada en una pieza teatral escrita por Sturges en el año 1931, Su día de suerte tiene como protagonista al empleado de una compañía de café. Jimmy se niega a casarse con su novia Betty hasta que no haya prosperado económicamente. Confiado y soñador, envía un eslogan publicitario a un concurso de la competencia. Tres de sus colegas deciden gastarle una broma y le envían un telegrama diciéndole que ha ganado los 25.000 dólares del primer premio. Jimmy, Betty y toda la oficina empiezan a celebrarlo; su jefe piensa que las ideas de Jimmy deben ser buenas y lo asciende al departamento de publicidad. El sueño parece haberse hecho realidad… hasta que Jimmy es denunciado por fraude.

“El segundo largometraje de Preston Sturges sigue siendo uno de los más olvidados (…) a pesar de ser uno de sus films más memorables. Esta comedia maníaca tiene mucho que ver con las fantasías de opulencia desarrolladas durante los años de la Depresión ”. ( Jonathan Rosenbaum en The Chicago Reader).

A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas ( 67’ ; dvd).


Lunes 29 Las tres noches de Eva

(The Lady Eve; EE.UU., 1941)

Dirección y guión: Preston Sturges.

Con Barbara Stanwyck, Henry Fonda, Charles Coburn.

Al regresar en barco luego de una expedición científica en el Amazonas, Charles --un tímido y joven millionario-- se enamora de una encantadora aventurera, quien se dedica junto a su padre a estafar a incautos. Pero para su sorpresa, ella a su vez también se enamora de Charles. Le informa a su padre que piensa reformarse, pero el compromiso se rompe cuando la verdad sale a la luz. Dolida , promete vengarse mediante un sofisticado plan. Primera obra maestra de Sturges, Las tres noches de Eva es un film extremadamente moderno que hace de la batalla de sexos la excusa ideal para una de las comedias románticas más divertidas de la historia del cine.

“Velocísima y sorprendentemente compleja, Las tres noches de Eva posee varios giros serpenteantes y la visión moral que termina emergiendo no es ni previsible ni sencilla, como sucede siempre en los mejores trabajos de Sturges. (…) Una de las diez mejores screwball comedies jamás realizadas”. (Peter Bogdanovich en su libro Movie of The Week).

“A partir de su título y de sus créditos, sabemos que Preston Sturges nos va a ofrecer una versión cómica de la historia de la expulsión del Edén” (Stanley Cavell en su libro La búsqueda de la felicidad).

A las 14:30, 17, 19:30 y 22 horas. (92’;dvd).


Martes 30 Por meterse a redentor

(Sullivan’s Travels; EE.UU., 1941)

Dirección y guión: Preston Sturges.

Con Joel McCrea, Veronica Lake , William Demarest.

El director de cine John Sullivan sueña con rodar una película ambiciosa que aborde el sufrimiento de los más necesitados. Como consecuencia, convence a los ejecutivos del estudio de que le permitan recorrer el país disfrazado de vagabundo, en un intento por tratar de entender mejor a las masas trabajadoras. La farsa corre el riesgo de transformarse en tragedia, ya que pierde todos sus papeles y dinero. Tomado por otra persona, terminará realizando trabajos forzados y aprendiendo en el camino el verdadero valor del cine popular bien entendido.

Por meterse a redentor ha logrado sobrevivir a la ambivalente recepción crítica y al fracaso comercial originales, transformándose en una de las obras más amadas en la filmografía de Sturges. Concebida como una justificación sobre el camino creativo elegido por su realizador (…) el film logra una síntesis al mismo tiempo divertida y extremadamente emotiva. Es sin dudas la más generosa, dulce sátira sobre la industria de Hollywood que esa ciudad haya producido”. (Todd McCarthy, Variety).

A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas ( 91’ ; dvd).


Miércoles 31 Los amores de mi mujer

(The Palm Beach Story; EE.UU., 1942)

Dirección y guión: Preston Sturges.

Con Claudette Colbert, Joel McCrea, Mary Astor.

Tom Jeffers es un arquitecto sin demasiado éxito. Tras cinco años de matrimonio su mujer, Geraldine, decide abandonarlo, cansada de esperar un buen pasar económico que nunca llega. Geraldine parte a Palm Beach en busca de dos cosas: un divorcio rápido y la posibilidad cierta de conocer a algún hombre adinerado. Pero nada es lo que parece y el plan oculto es hacerse de los cien mil dólares que su marido necesita para construir el aeropuerto de sus sueños... aunque para ello deba casarse con un millonario.

“Luego de cuatro éxitos de público y crítica en dos años, Sturges debe de haberse sentido con el coraje suficiente para dejarse llevar y Los amores de mi mujer es quizás su comedia más alocada. El film comienza con una secuencia de persecución completamente incomprensible (…) retomada hacia el final para justificar el final feliz. Esta es una de las marcas más geniales de Sturges: el improbable triunfo de la felicidad contra todos los obstáculos y las incredulidades. Después de todo, ésta es una comedia”. (Peter Bogdanovich en el libro Movie of The Week).

A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas ( 88’ ; dvd).


Jueves 1º y

viernes 2 No hay función

Sábado 3 Triunfo sin gloria

(The Great Moment; EE.UU., 1944)

Dirección y guión: Preston Sturges.

Con Joel McCrea, Betty Field, Harry Carey.

La historia detrás de la realización de Triunfo sin gloria no estuvo exenta de problemas. Tal vez por tratarse de una excepción para el reconocido estilo del realizador (se trata de su único drama), Paramount retuvo el film, rodado en 1942, y lo estrenó comercialmente recién dos años más tarde, con un montaje distinto al imaginado originalmente por Sturges. El film narra la vida y legado científico del Dr. William Thomas Morton, el inventor de la anestesia dental, y su incansable lucha por lograr un éter estable que permitiera mejorar la práctica odontológica.

A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas ( 81’ ; dvd).


Domingo 4 Laureles ajenos

(Hail the Conquering Hero; EE.UU., 1944)

Dirección y guión: Preston Sturges.

Con Eddie Bracken, Ella Raines, Raymond Walburn.

Al ser dado de baja de su servicio en el US Marine Corps por padecer de fiebre del heno, Woodrow Lafayette Pershing Truesmith se siente demasiado avergonzado como para volver a casa. Pero el encuentro casual con algunos ex compañeros de armas derivará en una escalada de invenciones repleta de actos de entrega, sacrificios y valor en el frente de batalla. Transformado en un héroe de guerra regresará a su pueblo natal, donde será recibido con todos los honores. Pero, ¿cuánto tiempo tardará la verdad en salir a la superficie?

Sesenta años antes de La conquista del honor, el drama bélico de Clint Eastwood, Preston Sturges recorrió territorios similares en esta absurda y divertidísima comedia, su último film para la Paramount Pictures , luego de una exitosa carrera en el estudio.

“Esta película contiene suficientes ideas como para alimentar media docena de sátiras de primer orden” (James Agee).

“Un trabajo que devuelve al cine norteamericano un sentido de la sátira social que sólo se puede encontrar en los films de Chaplin ” (André Bazin).

A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas ( 101’ ; dvd).


Lunes 5: Te odio, mi amor

(Unfaithfully Yours; EE.UU., 1948)

Dirección y guión: Preston Sturges.

Con Rex Harrison, Linda Darnell, Rudy Vallee.

El director de orquesta Alfred De Carter sospecha que su mujer le es infiel. Durante uno de sus conciertos, imagina tres maneras de resolver sus problemas conyugales. Pero la realidad dista mucho de la ficción.

“Sturges le habría propuesto una primera versión del guión a Ernst Lubitsch en los años ’30. Y aunque le causó una muy buena impresión, la habría rechazado con estas palabras: «Esto es caviar y lo que público pide es carne en conserva y repollo». De hecho, la descripción podría aplicarse a las propias películas de Lubitsch y hasta se ha señalado, con razón, que Unfaithfully Yours es el más lubitschiano de los films de Sturges ” (Bertrand Tavernier y Jean-Pierre Coursodon en su libro 50 ans de cinéma américaine).

A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas ( 96’ ; dvd).


Martes 6: Los cuadernos de mayor Thompson

(Les carnets du Major Thompson; Francia, 1955)

Dirección y guión: Preston Sturges.

Con Jack Buchanan, Martine Carol.

La última película que escribió y dirigió Sturges es también su film maldito por excelencia, una producción francesa de la Gaumont que ha permanecido casi invisible desde su estreno, más de medio siglo atrás. El objeto de los dardos del director es aquí un militar británico enamorado de una mujer francesa, a la que por supuesto no comprende en absoluto. No era el caso de Sturges con la cultura francesa: hablaba con fluidez el idioma, porque de niño había vivido y estudiado en París (su madre había sido no sólo amiga de Isadora Duncan sino también quien le regaló el célebre chal de seda pintada a mano con el cual la bailarina murió accidentalmente estrangulada).

“A lo largo de veinte años logré enajenarme el favor de los siete grandes estudios de Hollywood y un buen día me encontré sin empleo”, confesó Sturges al New York Times, que le preguntó por su carrera en Francia con ocasión del estreno en los Estados Unidos de Les carnets du Major Thompson.

A las 14.30 y 19.30 horas ( 105’ ; 35mm.).

Recuerdo de una noche

(Remember the Night; EE.UU., 1940)

Dirección: Mitchell Leisen.

Guión original de Preston Sturges.

Con Barbara Stanwyck, Fred MacMurray, Beulah Bondi.

El fiscal John Sargent está procesando a la joven Lee Leander por robo de joyas, pero el juicio se pospone hasta después de Navidad. Sargent se entera de que Lee es de Indiana y se ofrece a llevarla en su coche hasta la casa de su madre, camino de su propio hogar. La madre la rechaza, así que Lee pasa la Navidad con la familia Sargent.. .

Apenas meses antes de empezar a dirigir sus propios guiones, Preston Sturges entregó a la Paramount este libreto, típico de su estilo cáustico: “En Recuerdo de una noche, el amor a ella la reforma y, en cambio, a él lo corrompe” (P.S.).

“Sturges le entregó a Leisen un guión hermoso pero difícil de manejar, y el corte de Leisen es impecable e inteligente, preservando los asombrosos cambios de tono, e incluso de género, del material original” (David Cairns en el sitio The Auteurs).

A las 17 y 22 horas (94´; dvd).


14.10.09

DocBsAs/09: Una selección de películas


Un largo repaso por los títulos que van a estar en el DocBsAs a partir de mañana me deja unas cuantas conclusiones, varios filmes increíbles y algunas decepciones. Aclaro, comento las películas que vi, la mayoría a lo largo del fin de semana pasado. Las demás no están porque no las vi: no hay ningún otro motivo.

IRENE, de Alain Cavalier.
No soy un conocedor profundo de la obra de Cavalier, pero esta película me sorprendió por su capacidad para meterse en ese sinuoso camino del diario personal sin jamás sentir ombliguismo ni autocomplacencia. En realidad, es un diario sobre un diario; el recuerdo que el cineasta tiene de un gran amor de su vida que murió, muy joven, a principios de los '70, a partir de las lecturas de los diarios privados de esa época.

El filme es desgarrador y triste, pero por momentos muy gracioso (especialmente en la devoción de Cavalier y en la utilización que hace de la figura de Sophie Marceau), y viéndolo tuve, sí, la sensación de aquello de la "camera stylo" de la vieja frase de Astruc. Como un filme de Agnes Varda, pero menos expansivo y más amargo, Irene es una película atravesada por una figura irrecuperable, un fantasma que la película no devuelve pero que el cineasta logra construir a partir de sus palabras, sus recuerdos y las imágenes que tratan de capturar algo de ella.

INDEPENDENCIA, de Raya Martin.
Si tuviese que elegir otro gran filme para ir a ver en el DOC sería Independencia, de Raya Martin. Aunque no es un documental (bajo ningún punto de vista, hasta lo que se muestra como documental es evidentemente ficticio), me resulta una película mágica, subyugante. Y me imagino que en la pantalla grande (la vi en DVD) luce todavía más. Martin cuenta una historia pequeña, centrada en una familia (una madre, un hijo, luego la que será la mujer de éste y más tarde el hijo de ambos) que se escapa a una especie de selva en medio de una invasión militar. Mi conocimiento de la historia filipina es limitado, pero entiendo que se trata de una invasión norteamericana, de la cual la familia se escapa.

Refugiados en un bosque tupido y lluvioso deberán sobrevivir e ir creando una nueva vida, casi como nobles salvajes. Hay algo de Murnau, de cine hollywoodense de los '20 y los '30 y una tradición cinematográfica filipina que también se me escapa en las imágenes subyugantes creadas por Martin, más en la línea de filmes como Indio nacional que de los experimentos en video como Now Showing o Autohystoria.

Uno podrá discutir qué hace este filme en el DocBsAs, pero me parece que se incluye en un grupo de películas que juegan en los márgenes de la ficción y el documental. Aquí, digamoslo, de documental no hay nada. Cero.

UNA CARTA PARA EL TIO BOONMEE, de Apichatpong Weerasethakul.
Una experiencia pequeña, curiosa y fascinante. Son tres planos similares, filmados desde adentro de una casa, en los que se va describiendo y descubriendo el lugar, tanto adentro como afuera. A la vez que la cámara se desplaza, una voz lee una carta al Tío Boonmee en cuestión. El segundo plano tiene ligeras variantes. Y el tercero también. Sin embargo, esas pequeñas diferencias y el poder acumulativo de la experiencia resultan fascinantes. Confieso: Apichatpong mueve la cámara durante dos minutos y yo me quedo tieso, logra algo que pocos consiguen (tal vez David Lynch), y no sabría explicar porqué. Cuando el tipo, en Syndromes and a Century dedicaba un par de minutos a acercar su cámara a una especie de estructura tubular en un hospital, yo pensaba que era el plano más increíble que había visto en años. ¿Por qué? No tengo la menor idea. Pero vean Una carta... son 18 minutos y valen la pena.

MADAME BUTTERFLY, de Tsai Ming-liang.
Es una lástima (y no lo es) que el filme de Apichatpong vaya en el mismo programa que el de Tsai. Lo es porque esta película no sólo no está a la altura del filme del tailandés, sino porque confirma, en mi opinión, que el director de El río ha perdido un poco el rumbo. Face tenía algunos momentos increíbles, pero era un patchwork sin demasiado sentido, un Grandes Exitos de Tsai. Aquí vuelve a cierto "naturalismo" de sus primeros filmes al mostrar a una mujer recorriendo una terminal de omnibus de Kuala Lumpur intentando volver a su casa, pero sin dinero para pagar el omnibus. Hay una negociación económica por el boleto, otra telefónica con su novio que la dejó plantada allí y un bastante interesante plano que la lleva a lo largo de la atestada terminal, mientras decide cómo volver a su casa. Hasta allí, nada sorprendente ni original, pero al menos rico en imágenes, sonidos y "sense of place". Los últimos diez minutos me superan, pero mejor no se los cuento...

EXIT, de Sharon Lockhart.
Filmes como "Exit" son los que me hacen tener algunas dudas acerca de cuáles son las limitaciones de la idea del cine como contemplación y registro de la experiencia humana. Lockhart es discípula de James Benning, pero a diferencia del director de RR --que suele construir sus filmes a partir de planos de dos o tres minutos, cada uno en un lugar diferente--, lo que hace Lockhart en Exit es una variante de La salida de los obreros de la fábrica de los hermanos Lumiére, sólo que desde el ángulo opuesto. Son cinco planos de poco más de ocho minutos cada uno en los que se ve salir a obreros, de lunes a viernes, desde lo que suponemos (por la vestimenta, las "loncheras", etc.), es una fábrica. Esas espaldas se van yendo, pasan bajo un túnel y vuelven a salir a la luz para perderse en el horizonte.

Las metáforas e ideas con las que quiere trabajar las puedo entender y compartir, pero el asunto me agotó a mediados del "Martes". Tras observar las distintas variantes de luces y sombras, los ritmos de movimientos de los personajes, las combinaciones, las entradas y salidas, los casos específicos y demás detalles de cada plano (todos están tomados desde el mismo lugar), Exit me terminó por cansar y hacer pensar si no se puede caer en cierto facilismo a la hora del registro documental "no intrusivo". Prefiero sentarme por ahí y ver a la gente salir de la fábrica más que verlo en una pantalla.

NOTICIAS DE LA ANTIGUEDAD IDEOLOGICA: MARX - EISENSTEIN - EL CAPITAL, de Alexander Kluge.
De todo y para todos hay en esta versión abreviada de este maxiproyecto de Kluge. En 85 minutos (es lo que dura esta versión), pasa de las entrevistas al documental de investigación, del experimento visual (el muy interesante "estudio de un plano" metido en la película y dirigido por Tom Tykwer), a una suerte de clips musicales-históricos que tienen una fuerza impresionante. La película cambia de registro cada cinco minutos, pero en todos ellos hay elementos más que atendibles. La idea de Kluge es la de analizar porqué fracasó Eisenstein en su idea de llevar a la pantalla El Capital y de allí pasa a hablar de las relaciones entre política económica y poesía, de Brecht, a lecturas casi coreográficas del clásico texto de Marx, entre otros elementos de este patchwork creativo. Tras una fallida entrevista (¿real? ¿falsa?) con un obrero en paro, el final --con la búsqueda de la tumba verdadera de Marx en un cementerio londinense-- le devuelve al filme el interés que parecía haber perdido. Y, de alguna manera, cierra de manera melancólica, los temas que la película fue tratando a lo largo de su metraje.

DEMOLICION, de J.P. Sniadecki.
Durante la primera mitad de este mediometraje centrado en el trabajo de unos obreros que, en una ciudad china, sacan escombros de una demolición, sentí que estaba ante otra versión de algo que ya había hecho, y mejor, Jia Zhang-Ke en Naturaleza muerta y Dong. Pero Sniadecki no conseguía imágenes tan elocuentes y la cámara contemplativa empezaba, nuevamente, a resultarme algo excesiva. Pero de a poco el director --o el camarógrafo-- comienza a interactuar con los obreros, a meterse en sus vidas, ellos hablan con él, se produce una serie de curiosos intercambios y luego vemos cómo la cámara termina produciendo una situación policial cuando el equipo del filme sale de paseo con los obreros por la noche. En ese limitado intercambio entre el delante y detrás de la cámara está lo más interesante del filme: es un choque cultural entre un "norteamericano de Harvard" y un grupo de obreros de la construcción (y skaters) de China. El choque entre ellos, sumado al choque entre el rápido vuelco hacia el capitalismo y cierto poder represivo todavía instalado, es lo más interesante del filme. Eso, y aprender que "hermanita", en chino, es una forma "elegante" de referirse a las prostitutas...

EL DINERO DEL CARBON, de Wang Bing
Si alguien quiere encontrarse de frente con el giro hacia el capitalismo salvaje de los chinos (en una zona que parece cercana a Mongolia) no les hace falta nada más que mirar las brutales transacciones comerciales que son la parte central de este filme dedicado a mostrar el trabajo de vendedores de carbón. Bing mete la cámara en medio de lo que parece una serie de discusiones sobre, literalmente, el precio del carbón. Que si vale 750, que si vale 760, que si es de buena calidad, que si no. Como en una feria, los personajes gritan, discuten, regatean, se pelean. Más allá de que uno se pierda un poco en el frenesí de precios y calidades de carbón, la experiencia es asombrosa por dos motivos. Por un lado, por la capacidad de Wang de meter su cámara en el medio del asunto, observando sin --al parecer-- alterar en nada la situación. Por otro, por su talento para crear a partir de esas discusiones, debates, peleas, imágenes impresionantes de la forma de trabajo en esa región. Además, sólo observarlos regatear es un experimento en el salvajismo del capital...

LOS RESISTENTES, de Alejandro Fernández Mouján.
Entiendo el deseo y hasta la necesidad de dejar testimonio de una época de la resistencia peronista (1955-1965) que tal vez no fue tan analizada y estudiada como la posterior. Y que la intención del filme es más acumulativa que otra cosa. Pero me pareció una película perezosa, con más militancia que ideas, con testimonios que van de lo interesante a lo intrascendente, y que --en su longitud y monotonía-- terminan por agotar. Vale la pena el laburo por una cuestión de registro: podrían ser diez, doce, cientos de horas, y estaría muy bien guardarlo, archivarlo, tenerlo como registro de una experiencia histórica importante. Como película, sin embargo, es menos que la suma de sus partes.

MOSCU, de Eduardo Coutinho
La primera de las dos decepciones que me llevé en este repaso de títulos del DOC. Coutinho intenta ir más allá en la exploración de los límites entre documental y ficción en esta película en la que se muestran los ensayos --hechos especialmente para el filme-- de un grupo teatral de la pieza Tres hermanas, de Chejov. Coutinho y las cámaras aparecen en escena, se plantea la situación, y los ensayos y textos de Chejov van haciéndose en lugares y en formas impensadas. A eso se le mezclan "testimonios" de los actores a cámara --o entre ellos-- contándose experiencias supuestamente personales.

Como en su anterior Juego de escena, Coutinho se mete en el mundo de los actores, de la línea que separa un testimonio real de uno actuado, del estatuto de la verdad y de la mentira en un hecho filmado. Pero lo cierto es que, a la larga, se va convirtiendo en una suerte de making off de un ensayo del texto de Chejov, y el dispositivo pasa a segundo plano. Tal vez eso fue buscado y lo interesante, para Coutinho, era de a poco ir centrando su mirada en la pieza. Pero a mí el asunto allí ya no me interesó tanto... Aclaro, la vi en portugués sin subtítulos, lo cual seguramente complicó mi comprensión de los textos, no tanto de los que dicen los actores "al natural", sino los de la pieza de Chejov.

Igual, una escena imperdible: dos actores casi a oscuras, con apenas unos fósforos encendiéndose y apagándose aquí y allá, ambos canturreando una canción de Roberto Carlos...

LA TIERRA DE LA LOCURA, de Luc Moullet.
Es simpático Moullet. Encantador, curioso, un poco pirado. Uno de esos tíos medio "chapita" que nos podemos cruzar en alguna reunión familiar anual. Y la idea de su película es simpática también: Moullet se reconoce un poco "loco" y dice que en la zona en la que él nació (un pentágono rural del sur de Francia) hay una historia de locura que se extiende por generaciones. Tras averiguar (muy poco) las razones de ese hecho (¿la nube de Chernobyl para casos que vienen pasando hace más de medio siglo?), pasa a relatar decenas de casos de personas que cometieron crímenes en estados mentales no del todo sanos, todos mediante entrevistas.

El problema es que dos o tres casos pueden ser curiosos, pero Moullet sigue y sigue entrevistando a más personas que cuentan más y más anécdotas, hasta que todas terminan pareciéndose entre sí. En los pocos momentos en los que sale de esa rutina (uno en especial cuando cuenta un caso de su propia familia), la película crece. Pero enseguida vuelve a agregar más y más episodios de inusitada locura criminal en aparentemente apacibles pueblitos franceses. El final, sin embargo, es notable, y casi que tira por la borda toda la teoría. Pero no voy a anticiparlo aquí porque les arruinaría lo mejor de la película.