
Estoy tres días medio desconectado de la red y me encuentro con tremendo conflicto entre Carlos Boyero y Pedro Almodóvar. En realidad es bastante más complejo y largo que eso. Digamos, para sintetizar, que Carlos Boyero, el impresentable crítico de cine que tiene "El País", no es fanático de Pedro. Eso no es necesariamente un problema. El tema es que este hombre no se caracteriza por la sutileza en ningún aspecto de su vida, ni personal ni profesional. Y cuando algo no le gusta, muy suelto de cuerpo puede escribir que a tal cineasta "hay que internarlo" o comentarios que si alguna vez se me diera a mí por escribirlos (digo, por el carácter de agresión personal que tienen), seguramente terminaría yo internado por las piñas que me comería.
El tema es que Boyero cargó contra Almodóvar en el estreno de "Los abrazos rotos" en España y volvió a cargar contra él durante Cannes y lo mismo hizo en su blog el editor de Cultura del diario. Hasta ahí, más o menos normal. El tema es que Pedrito reaccionó --bastante sacado también-- con un largo texto en su blog. Y luego el Comité de Redacción de "El País" salió a defender a Boyero y compañía. Y Pedro volvió a escribir. Y el Defensor del Lector del diario tuvo que intervenir. Y así... El tema se convirtió en un pequeño escándalo del que yo recién me estoy enterando. De hecho, si alguien tiene más detalles sobre las implicancias y repercusiones del asunto, me avisa...
Conozco apenas un poco a ambos contendientes y me imagino que los egos cruzados deben dar un cóctel explosivo. Aún en el caso de Boyero, cuyo gusto cinematográfico es nulo (peor, imposible, digamos que nuestro Jorge Carnevale es un sibarita a su lado), me cuesta "solidarizarme" con un cineasta que pide que despidan a un crítico o que envíen a otros a cubrir festivales. Me parece que --aún cuando coincido con él-- no le corresponde a Almodóvar meterse en lo que hace o deja de hacer "El País". El diario tendrá un lamentable gusto a la hora de elegir a su crítico de cabecera, pero no es apropiado que un cineasta --ni un distribuidor o un productor-- pida su cabeza. Digo, más allá de que Boyero pueda ser el peor crítico de la historia, y más allá que el año pasado circuló un petitorio escrito por críticos y cineastas también pidiendo la cabeza de Boyero y que decidí no firmar, básicamente, por las mismas causas expuestas aquí. Más allá de mi opinión personal sobre el trabajo de este sujeto.
Los que estamos en esta tarea sabemos de la fama y brutalidades de Boyero con gran parte del cine que amamos. Pueden chequear por internet su repertorio de bestialidades. No vi la película de Almodóvar y no podría decir si está o no equivocado. Lo que sí se es que, en general, el tono chirriante que usa Boyero para maltratar a las películas es duro de soportar. Pero también sé que muchos de sus colegas (nosotros, qué tanto!) hemos sido muchas veces cruentos con cineastas o películas que nos molestan o irritan, si bien suelen ser las opuestas a las que le irritan a Boyero...
Boyero escribe sobre "Visage", de Tsai Ming-liang, a quien califica como "el para mí incomprensiblemente idolatrado director chino..." (sic) Dice: "Se supone que trata de un rodaje en el Louvre actualizando el mito de Salomé, pero nada de lo que veo y escucho tiene sentido, atractivo ni gracia, aunque el autor se esfuerza mucho por conseguir lo último. Lo único que me saca del soporífero estupor es que el esotérico Tsai-Ming Liang haya convencido a Laetitia Casta para que exhiba su preciosa desnudez. No compensa, pero menos es nada."
Sí, leyeron bien. Y podría seguir pero ya todos saben de lo que hablo...
El Defensor del Lector afirma que las críticas de Boyero deberían ir en una columna de Opinión y no en el espacio Críticas, ya que da a entender que por lo personal y subjetivo de sus afirmaciones, no le cabe el espacio de Crítico. Me temo que no estoy de acuerdo. Puedo imaginar cientos de personas diciendo lo mismo cuando uno recomienda fervorosamente algún filme de Apichatpong (de hecho, recibo decenas de emails cuando califico como Excelente algo que se aleja del famoso "gusto medio"), pero eso no supone que mis críticas dejen de ser críticas para ser opiniones. Aunque, en realidad, no termino de comprender mucho la diferencia...
Raro el lugar de salir a defender a Boyero, pero desde mi poco conocimiento del asunto me parece que no queda otra alternativa. Siempre está la opción, para los lectores, de comprar otro diario. Nadie nos obliga a leerlo. De hecho, yo no lo hago nunca. Me da dolor de estómago... Tal vez haya que internarme a mí también.
PD. Aquí hay un link a todas las cartas y contracartas, posts y contraposts, enviados entre El País y Pedro Almodóvar.