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24.10.10

FIPRESCI - Latin American Lifetime Achievement Award 2010: Pablo Trapero and Martina Gusman


Pablo Trapero is not yet 40 years old but has already directed six films and produced even more, an unusual feat not only in Argentina, where he lives and works with his wife - actress and coproducer Martina Gusman -, but worldwide.

Since the beginning of his career and, later, when he started working with Gusman, Trapero showed a particular talent for making personal films, filled with his own themes and obsessions, that also had commercial appeal. Carancho, his latest film, was the most successful of his career and is, from beginning to end, a rough and tough 'Trapero' film, with no concessions to the so-called 'market', even when the main actor is Argentina's top star Ricardo Darín.

As the official story already goes, Trapero was a big part of the seismic generation change that took place in Argentine Cinema during the second part of the 90's. His first movie, Crane World (Mundo Grúa), gave him international visibility, winning awards in Venice, Rotterdam and Havana, among many others. Crane World, a small film shot over weekends with friends, was also a surprise commercial hit in Argentina, allowing him to create a bigger, more dense, story about police corruption in El Bonaerense (2002), a film that was shown in Cannes.

After forming the production company, Matanza Cine, and starting to work with Martina Gusman, Trapero continued to direct films that showed different facets of his cinematic personality: from the low key comedy of Rolling Family (Familia rodante, 2004) to the tough family drama Born and Bred (Nacido y criado, 2006), a film in which his wife (a professional actress) also started appearing in front of the camera.

With Lion's Den (Leonera, 2008) and Carancho (2010), Trapero reconfirmed his place as one of Latin America's top filmmakers. Both were very well received in Cannes — Lion's Den was his first in competition for the Palme d'Or — and became hugely successful at home. And both, of course, showed the considerable strength and talent of Gusman as a lead actress, confirming the great instinct of Trapero with his characteristically unusual choice of actors. Her performance in Lions' Den has been bestowed the high accolade as one of the greatest in the history of Argentine cinema.

Carancho marked a new level of risk and exposition for Trapero: working with a well known star (with very few exceptions, his films always used little-known or non professional actors) such as Darín. And he handled it very well, creating a film that can be watched as a companion piece to El Bonaerense: another incursion into the dark world of crime in the Buenos Aires province. Carancho is a film noir with a realistic streak. And, as Lion's Den before it, a story about the pursuit of love even in the most difficult circumstances. You can say the same about all his movies. As different as they may look from the outside, at the core there are films about fighting moral corruption and finding a place in a tough world, with the help of the very few people who you trust and love.

A 'family guy', Trapero always used members of his own 'familia' in his movies, most famously his grandmother, Graciela Chironi, a main character in Crane World and Familia rodante. The same can be said about the structure of his company and his crew: a group of friends and collaborators who have been working together for more than a decade creating that same sense of 'home' their films have.

Pablo Trapero and Martina Gusman are one of the biggest creative forces of the last decade in Argentine cinema and will doubtless be a great inspiration for future generations of Latin American directors and producers.

Diego Lerer
© FIPRESCI 2010


8.6.10

Cannes 2010: más vale tarde que nunca (parte 2)



Este otro video, también tomado en la recepción argentina, muestra a la pareja de Pablo Trapero y Martina Gusman mostrando la "edición especial" de una muy particular bebida argentina. Junto a ellos, los productores del filme (la gente de Patagonik y Agustina Llambí Campbell, de Matanza), además de otros notables personajes como el señor Pablo Udenio y la chica que está al lado suyo cuyo nombre ahora no puedo recordar...

10.5.10

Cannes 2010: "Carancho", de Pablo Trapero, supera los 95 mil espectadores


En su primer fin de semana, y según cifras provisorias de Ultracine, Carancho llevó 95.746 espectadores en 73 pantallas (siguieron creciendo a lo largo del fin de semana), ubicándose segunda detrás de Iron Man 2 y con el mejor promedio por pantalla del país. De cualquier manera, no sería extraño que, al seguir agregándose salas al conteo general, la cifra crezca y es probable que alcance o ronde los 100 mil espectadores. Un estreno más que exitoso. Y tras la media hora en la que anoche estuvo Ricardo Darín "departiendo" con Susana Gimenez en televisión (calculen, promedio, unas 7 millones de personas mirando el programa), todo indica que el ritmo va a seguir durante un buen tiempo. Y luego viene Cannes...

8.5.10

"Carancho": 29.048 espectadores


Dos días y la película de Pablo Trapero avanza bastante bien en la taquilla: 9.200 el primer día, casi 20 mil el segundo y ahora a esperar los dos "días grandes", sábado y domingo, a ver si supera los 65 mil (seguro que los superará), que daría un promedio más que aceptable para las 65 pantallas en las que se exhibe. Si la información de Ultracine es correcta, la película pasó de 55 pantallas el jueves a 65 el viernes, lo cual demuestra que en varios cines decidieron darla en una sala más seguramente debido al buen rendimiento que tenía. No tiene el mejor promedio de la cartelera (pierde por poco con "Pesadilla en la Calle Elm", que va tercera), pero pronto lo tendrá porque las películas de terror suelen caerse más rapidamente que las demás.

7.5.10

Fuerte arranque de "Carancho"


Carancho arrancó con 9.268 espectadores en 55 salas durante el día de ayer, jueves, quedando segunda en el día, apenas por debajo de Iron Man 2, que llevó 11.774. Es un excelente promedio por pantalla y podría augurar un fin de semana entre 70 y 100 mil espectadores, dependiendo del "boca en boca", todas cifras que serían muy buenas. De cualquier manera, hay que tener en cuenta que la película salió con una movida publicitaria y mediática muy fuerte, lo que a veces augura muy fuertes primeros días, pero no asegura continuidad. El efecto publicitario, evidentemente, está logrado. Ahora falta ver qué pasa con la gente...

6.5.10

Cannes 2010: Crítica de "Carancho", de Pablo Trapero (Clarín)


Diego Lerer

A los golpes, así anda Sosa. Intentando ser domesticado a las piñas, como buen antihéroe de todo policial. Arranca, nomás, siendo pateado en algún descampado. Y volverá, varias veces, a acumular cortes y heridas en su rostro. Pero parece que el hombre se alimenta de esos golpes, que lo ponen en funcionamiento. Con la sangre todavía fresca sobre el rostro, Sosa (Ricardo Darín) se presenta en un accidente de autos dispuesto a colaborar con los médicos de emergencia. ¿Qué hace allí? ¿Cómo llegó antes que ellos?

El filme define su profesión como la de "carancho", un ave de rapiña, carroñera: un abogado que, más que perseguir ambulancias, recibe el dato de los accidentes -gracias a una serie de contactos- y llega al lugar antes que todos para ofrecer sus servicios legales a nombre de una fundación. El "paquete" funciona: de lo que paga el seguro, la víctima cobra una pequeña parte, los abogados una mayor y habrá comisión para policías y paramédicos. "A un tipo que no tiene nada y aparece tirado debajo de un puente a las tres de la mañana, lo mejor que le puede pasar es encontrarse a un tipo como Sosa", se justifica Pico, conductor de la ambulancia.

En la ambulancia viaja Luján (Martina Gusman), una joven médica que hace guardias en un hospital de San Justo. En ese choque conoce a Sosa y descubrirá a qué se dedica. Lo verá varias otras veces -Sosa tiene la particularidad de siempre estar rondando, como buen carancho, a la caza de su presa- y tendrán una rara cita. Rara porque funciona en los horarios y las condiciones que la poco glamorosa profesión de ambos requiere.

Claro que, de allí en más, todo se complicará. Luján descubrirá que el "carancheo" de Sosa no es tan simple como parece, él se enredará en problemas con su jefe en la Fundación y la relación se quebrará. Todo lo que hará falta para reunirlos, como reza la tradición del cine negro, es un último trabajito para poder escapar de ese mundo sin salida. Y allí empezará, casi, otra película, una en la que el dinero, las armas y las persecuciones irán acelerando el pulso de los protagonistas y de los espectadores.

En Carancho, como en El Bonaerense -la película de Trapero a la que más se asemeja-, el universo que rodea a los personajes es hostil, oscuro, por momentos desesperante. El punto de vista del espectador es el de Luján: es a través de ella que descubrimos las capas de corrupción, el negocio que se maneja detrás de los accidentes de tránsito, los lazos que unen a los distintos "jugadores".

Si bien ya ha empezado a conocer algunos vicios de su profesión, Luján todavía trata de hacer lo correcto, cree en los que la rodean y no dejará de hacerlo hasta que la realidad le pruebe lo contrario.

Sosa es diferente. Es un viejo zorro, un hombre que conoce su territorio y que quiere salir de allí antes de que sea demasiado tarde. Ella es su ángel, la chica que conquista y la que le permite ilusionarse con una vida fuera del infierno.

Policial negro, puro y duro, que no da respiro al espectador, Carancho nos mete en una situación que imaginamos en extremo realista pero la tiñe de la lógica y los condimentos del género, como una versión sucia de los policiales norteamericanos de los '70. Es una película "scorseseana" (de Calles salvajes a Vidas al límite, pasando por Taxi Driver) en su combinación de tradición y modernidad, de estilización de guión (las "reglas" del género) y de observación del mundo (neorrealismos varios).

Carancho es una película tan real como brutal, tan cercana como lejana (eso pasa acá, todos los días, muy cerca de la casa de cada espectador, pero parece un mundo aparte), tan cotidiana como sórdida. En ella Trapero demuestra, también, una solidez narrativa más clásica y detalles de puesta en escena (prestar atención a la cantidad de asombrosos planos secuencia) notables.

Fatalista, sangrienta, impiadosa (acaso demasiado) y violenta, Carancho se suma a la tradición de los policiales que viene haciendo Ricardo Darín. Y tal vez este sea el más duro de todos ellos, más aún que El aura y ni hablar de El secreto de sus ojos. Su cara ya tiene pegado ese agotamiento ante el mundo: es como si el actor y el personaje estuvieran pidiendo por alguien que los saque de allí, urgentemente. Y para eso deberá estar Luján, personaje en el que Gusman vuelve a lucirse como una de las mejores actrices del cine argentino, encontrando esa difícil mezcla entre inocencia y dureza, simpatía y temeridad.

Carancho no es una película fácil de ver ni todas las elecciones de Trapero son acertadas -el final generará algún que otro debate-, pero se trata sin dudas de un filme, y de un realizador, que no hace concesiones. Tener una estrella taquillera, mayor presupuesto y una distribuidora grande no le torcieron el pulso. Al contrario: Carancho es la película de alguien seguro de lo que hace y convencido de su recorrido en el mundo del cine.«


Carancho

Drama (Argentina, 2010) 105' SAM 16 Direccion Pablo Trapero interpretes Ricardo Darín, Martina Gusman salas Abasto, Cinemark, Atlas Santa Fe

Muy buena