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10.12.08

Critics Awards 2008: Los Angeles (Screen Daily)


In a bold move that defies traditional thinking, the Los Angeles Film Critics Association (LAFCA) named Wall-E its best picture of the year while The Dark Knight was runner-up.

Danny Boyle took the best director prize for Slumdog Millionaire, with The Dark Knight again taking the silver medal for Christopher Nolan.

In the acting prizes, Sean Penn won for Milk and Sally Hawkins for Happy-Go-Lucky, which also earned Mike Leigh the screenplay prize.

The late Heath Ledger took the supporting actor award for his portrayal of The Joker in The Dark Knight while Penelope Cruz was named best supporting actress for her work in Vicky Cristina Barcelona and Elegy.

Jia Zhangke's China-Hong Kong romance Still Life, which won the Golden Lion at Venice in 2006 but was only released in LA this year, was named best foreign language film ahead of Laurent Cantet's 2008 Cannes Palme d'Or winner The Class. James Marsh's Man On Wire bolstered its Oscar credentials by winning the documentary category and Waltz With Bashir won the animated award over Wall-E.

LAFCA's 34th annual achievement awards ceremony will take place on January 12 at the InterContinental Los Angeles. The 34th annual Los Angeles Film Critics Association awards are dedicated to Manoel de Oliveira for his extraordinary contribution to the cinema as he enters his 101st year.

FULL LIST OF AWARDS:

PICTURE: Wall-E
Runner-up: The Dark Knight

DIRECTOR: Danny Boyle, Slumdog Millionaire Runner-up: Christopher Nolan, The Dark Knight

ACTRESS: Sally Hawkins, Happy-Go-Lucky
Runner-up: Melissa Leo, Frozen River

ACTOR: Sean Penn,
Milk
Runner-up: Mickey Rourke, The Wrestler

SCREENPLAY: Mike Leigh,
Happy-Go-Lucky
Runner-up: Charlie Kaufman, Synecdoche, New York

SUPPORTING ACTRESS: Penelope Cruz,
Vicky Cristina Barcelona and Elegy
Runner-up: Viola Davis, Doubt

SUPPORTING ACTOR: Heath Ledger, The Dark Knight
Runner-up: Eddie Marsan, Happy-Go-Lucky

FOREIGN LANGUAGE FILM:
Still Life by Jia Zhangke
Runner-up: The Class by Laurent Cantet

DOCUMENTARY/NON-FICTION FILM: Man On Wire by James Marsh
Runner-up: Waltz With Bashir by Ari Folman

PRODUCTION DESIGN: Mark Friedberg,
Synecdoche, New York
Runner-up: Nathan Crowley, The Dark Knight

ANIMATION:
Waltz With Bashir

MUSIC/SCORE: A R Rahman,
Slumdog Millionaire
Runner-up: Alexandre Desplat, The Curious Case Of Benjamin Button

CINEMATOGRAPHY: Yu Lik Wai,
Still Life
Runner-up: Anthony Dod Mantle, Slumdog Millionaire

NEW GENERATION: Steve McQueen,
Hunger

CAREER ACHIEVEMENT: John Calley (previously announced)


2.8.08

Caída libre

Ayer, leyendo las revistitas promocionales que te dan en las cadenas de cines, descubrí que la película de los "Superagentes" ya no queda, desde el jueves, en ninguno de los Cinemark de Capital Federal. Y tampoco "Valentina". Debe ser inconcebible que un producto nacional pensado para vacaciones de invierno sólo se sostenga en cartel --en algunas cadenas, en otras con más salas sigue-- durante los tres primeros días de esas vacaciones. Supongo que, como decía en alguna entrada anterior y más allá de la fuerte competencia de los tanques de Hollywood, el fracaso del "cine industrial" argentino en esta temporada será un material para ser analizado.

El habitual comentario del El Club de los Columnistas suele ser el de bastardear el cine de autor nacional diciendo que no tiene público, y defender, con notoria condescencia y esperando los aplausos de los productores, este tipo de películas apoyándose en la idea de que "es lo que el público quiere ver", idea que jamás sostendrían en un análisis, digamos, de la programación televisiva. Hay que ver cómo explican este año el fracaso de casi todas ellas (salvo "HSM: El desafío", que parece haber soportado el temporal un poco mejor).

Se hablará del fenómeno de las cientos de salas que dan las películas de Hollywood y cómo eso afecta a la industria nacional. Y si bien esto es cierto --debería limitarse de algún modo la invasión de títulos-- tampoco hay dudas que tanto "The Dark Knight", "Wall-E" o hasta "Hancock" son preferibles a las ofertas nacionales de la temporada. Será hora de pensar en hacer, también, mejores películas, cuidar los productos, aggiornar las campañas publicitarias setentosas, escribir guiones. En resumen, entregar productos a la altura de lo que exige el mercado.

17.7.08

Pixar vs. Dreamworks (Parte 2)

En la excelente nota de Kent Jones en el nuevo número de "Film Comment" (que tiene a "Wall-E" en la tapa), se vuelve sobre la relación entre Pixar y Dreamworks. Lamentablemente el texto no está online (al menos, no en la página oficial, si alguien lo encuentra subido me avisa) y no tengo tiempo ahora de reescribirlo acá, pero me gustaría citarles el párrafo de inicio.

"Por qué las películas de Pixar son tan superiores a los lamentables productos de DreamWorks? De entrada, se puede decir que Pixar hace películas que lucen mejor y menos apresuradas, pero la verdad es que cualquiera de sus ocho películas y numerosos cortos está mejor concebida y es más imaginativa que sus análogos de DreamWorks. Es que John Lasseter tiene un gusto superior? Algo es seguro: no deja que las investigaciones de marketing alteren su proceso artístico".

La nota sigue y expande los conceptos que discutíamos aquí la otra vez. Vean "Wall-E" y después me cuentan.

14.7.08

"Wall-E" no podrá con "Kung Fu Panda"

La película de Pixar "Wall-E" arrancó un poco mejor que "Panda" en su segunda semana, pero de no mediar un "boca a boca" excepcional, no le darán los números para superarla en la taquilla general. También tendrá mucha competencia en vacaciones, lo que hará el salto aún más difícil. Era previsible. Pixar sabe que los títulos que produce últimamente les están restando un poco de público (se pueden consultar estadísticas en varios sitios online), pero todavía es admirable la cantidad de gente que convocan con películas en las que hacen muy pocas concesiones. Y me fascina que sigan manteniendo esa libertad de criterio y esa visión superadora.

El resto de las cifras "oficiales" son bastante parecidas al Top Manta... Hasta la de Sidney Lumet (foto) anduvo bien y eso que está en el Parque Rivadavia desde el verano (digo, borrando la teoría de "la demora en el estreno" como causa de fracaso, algo probado también por "El sabor de la noche"). Finalmente, si "Wall-E" y "El caballero de la noche" recaudan más que "KFP" y "Narnia", yo me doy por contento por la temporada de vacaciones.

¿Será mucho pedir?

9.7.08

Una canción de cuna


Mi hijo Tomás era apenas un bebé cuando se estrenó en cines "Toy Story", allá por 1996. La película la tuve luego en video --sí, en VHS, años antes de la reconversión general al DVD-- y Tomás, ya un poco más grande, la pasó una y otra vez en la televisión hasta que, literalmente, la gastó. Así, "Toitori" (o "gudibaz", como también la bautizó) se convirtió en la película que más veces vi en mi vida. Aclaro: no era la única película que Tomás veía centenares de veces, pero sí la única en la que yo lo acompañaba. A veces, durante toda la película. Otras, sólo por algunas escenas.

En ese entonces apenas sabía lo que era Pixar y, siendo sinceros, "Bichos" no me produjo el mismo interés y "Monsters Inc.", si bien me gustó bastante, la olvidé muy rápidamente. En el medio apareció "Toy Story 2", una secuela de esas pocas que pueden considerarse a la altura, o aún mejor, que la original. También repetí la experiencia: poco después nació Joaquín y se hizo adicto a la segunda como Tomás a la primera. Bueno, a ambas en realidad.

Todavía hoy puedo repetir diálogos enteros de ambas películas y recuerdo escenas que me conmueven de sólo pensarlas. Pixar siguió haciendo buenas películas ("Buscando a Nemo" es muy buena, "Los increíbles" tiene grandes momentos aunque la vi doblada a un horrendo argentino y nunca pde recuperarme del todo, y "Cars" me parece, sin ser mala, la más fallida de estas tres), pero mi enganche pasó a ser un poco menor. Tal vez, por el agotamiento de tanta película de animación dando vueltas por el mercado.

Con "Ratatouille" volvió la grandeza. Al verla, sin embargo, sentí que Pixar ya no hacía películas para mis hijos. Las hacía para mí. Ellos salieron un poquito aburridos de la función y no se los notaba demasiado satisfechos. Sin embargo, via DVD, "Ratatouille" se convirtió en otro éxito repetido de tardes de fin de semana. Hoy puedo decir que la película generó que a veces me encuentre con mis hijos mirando el canal Gourmet o preguntándome por los usos del romero...

Ellos todavía no vieron "Wall-E" (calculo que el sábado estaremos allí, para verla en su versión doblada), pero tengo la sensación de que les va a suceder lo mismo que con "Ratatouille". La propuesta estética de la película es tan audaz, tan radical, que seguramente tardarán un tiempo en aprehenderla. La dificultad de "Ratatouille" era el relativo interés que podía despertar su poco infantil tema, pero su edición era rápida y furiosa, y su humor constante y eficaz. "Wall-E", al menos durante su primera mitad --la mejor, una lección de cine, una historia contada a través de miradas, gestos, planos y silencios-- es una distopia oscura, atemorizadora y gris, sólo alivianada por un insecto que bailotea, un musical que los chicos desconocen y objetos "del siglo XX" que seguramente tienen más sentido para los adultos.

No tengo dudas de que la segunda parte --igual de densa y compleja desde lo temático, pero más liviana y convencional desde la realización-- los acercará a la película mucho más. Lo mismo que cada mirada enamorada de los intercambiables binoculares de Wall-E, cada pasito de baile con una tapa de cacerola, y su ternura a prueba de, bueno, del fin del mundo.

Pocas veces el futuro de la Tierra fue mostrado de la manera terrible en el que se ve en "Wall-E". Un planeta abandonado con edificios de basura, polución permanente, completamente deshabitado, infernal. Sólo Wall-E (una criatura aún más enternecedora que E.T.), en su infinita rutina, parece no darse cuenta de lo que está pasando. Cuando llegue Eve ("iiivaa", tal como lo pronuncia en inglés), todo empezará a cambiar. Pero la pareja tampoco la tendrá del todo fácil.

"Wall-E" es una extraña película sobre bebés (unos "movietubbies", si se quiere). Los robotitos balbucean como criaturas de un año, los humanos reubicados en una nave espacial "todoterreno" parecen chiquilines regordetes y caprichosos. Y ese grupito de neohumanos y robots --inocentes, blanqueados, sin memoria ni contexto-- serán los encargados de refundar el mundo. "Wall-E" es "Blade Runner" y "RoboCop" y "El planeta de los simios" y "Alien". Pero es, más que nada, una versión pop de "2001": una elegía para un mundo perdido y una canción de cuna para otro que va a empezar.

3.7.08

¿DreamWorks o Pixar?

Quiero creer que la gente de Pixar no tiene ninguna intención de enviar sus películas al Festival de Cannes mientras que los de DreamWorks --desde la selección de "Shrek" en competencia en adelante-- aceptan gustosos y ofrecen llevar a todo su elenco vocal a subir y bajar por la alfombra roja. También es cierto que muchas películas de Pixar no cuentan con "celebridades" haciendo las voces sino que confían más en el producto en sí y no tanto en sus referencias culturales inmediatas. Y eso no les rinde tanto a los fotógrafos.

De otra manera, no se explica cómo "Kung Fu Panda" llega a Cannes mientras que "Wall-E", una película infinitamente superior, casi una obra maestra del género, pasa de largo. El filme animado de DreamWorks es apenas pasable, mientras que "Wall-E" tiene momentos decididamente memorables, y de hecho podría haber estado en competencia pasándole el trapo a varios.

¿No hay onda entre Cannes y Disney? ¿O habrá que pensar que Thierry Fremaux y compañía tienen un gusto bastante discutible en cuanto a animación? Si se juzga por la película israelí "Waltz with Bashir" --en competencia este año-- o por "Persepolis" --que hizo lo mismo el año pasado-- habrá que suponer que no es una cuestión de mal gusto ni nada por el estilo.

Tendrá que ver, entiendo, con decisiones comerciales de Disney/Pixar. Si mal no recuerdo, "Ratatouille" tampoco estuvo en Cannes 2007. Y no sólo era una gran película, sino que tenía un innegable gancho para Francia. Así que no me queda otra que inclinarme por la opción comercial.

De cualquier manera, tampoco importa demasiado. Hablar de Cannes no es otra cosa que una excusa para expresar mi fascinación con "Wall-E", con Pixar y con la Edad de Oro de la Animación que nos están brindando los muchachos de John Lassiter hace ya varios años. ¿Soy yo el único que cree esto? ¿O hay fanáticos de "Shrek 2" ocultos por ahí que desprecian "Nemo", "Los increíbles" y "Ratatouille"? Para mi, no hay disputa. Pixar gana por robo, todos los rounds.

30.6.08

De cifras y de buenas películas

Tal vez no me haya expresado del todo bien. Releyendo lo que escribí ayer respecto de la columna de Pablo Sirvén en "La Nación", me doy cuenta que mi idea sobre la relación entre mercado y buen cine no queda del todo clara. O bien, que queda algo simplificada. Y se me ocurren dos ejemplos que ocurrieron este fin de semana para graficar más claramente la situación. Por un lado, el éxito de taquilla de "Wall-E" en los Estados Unidos. Y, por el otro, el triunfo de España en la Eurocopa.

Supongo que podrán imaginar donde está la conexión. Según los estimados previos del fin de semana, la nueva película de Pixar recaudó 62,5 millones de dólares en los Estados Unidos. Lo que me interesa de esa cifra --más allá de los récords o no que pueda representar-- es que se logra con una de las mejores películas del año. Y, según aseguran bastantes críticas norteamericanas, "Wanted", la película del director ruso Timur Bekmambetov (el de "Day Watch" y "Night Watch", en su debut norteamericano protagonizado por Angelina Jolie) que quedó segunda con 51,1 millones, está también muy bien (no la vi, aunque las anteriores me agobiaron).

Si uno mira las cifras de la temporada estadounidense se topa con que las grandes ganadoras de taquilla son películas bastante buenas, desde "Iron Man" a "Indiana Jones IV" (por ahora, lejos, las más vistas del año allá) hasta llegar a "The Incredible Hulk" o "You Don't Mess with the Zohan", con Adam Sandler (que no vi pero que no puede ser menos que pasable). Otras no me interesaron tanto ("Narnia", por ejemplo, o algunas otras), pero siempre hay excepciones a la regla. Y de hecho, en los EE.UU., "Narnia" no está rindiendo como se esperaba... Y "Meteoro" (una película que me provoca sensaciones encontradas) fue un fracaso monumental. Lo que quiero decir con esto es que no hay nada mejor que llevar millones de espectadores a los cines con una buena película y que eso es lo que está sucediendo estos meses en los EE.UU.

De ahí viene la comparación simplista con el fútbol. Todos quieren ganar la Eurocopa, pero ganarla como la ganó España --imponiéndose con seguridad y buen fútbol en casi todos los partidos, anulando a Alemania al punto de no pasar un solo susto en toda la final-- genera una satisfacción doble. Se puede llegar a ganar títulos de otra forma (Italia es ejemplo de eso), pero son selecciones y campeonatos que no pasarán a la historia.

Sería ideal que el cine argentino hiciera millones con sus mejores películas. Y ese sería el número a atender. De hecho, más allá de la ardua competencia, de la falta de aplicación de regulaciones y de cierta apatía general para con el cine nacional, las películas de Daniel Burman y Pablo Trapero funcionaron bastante bien en las salas. Y, volviendo a lo de antes, se trata de dos muy buenas películas. A la vez, es cierto, hay otras muy buenas películas que no vio nadie, pero ése es el riesgo que se corre cuando se hace un cine alejado de convencionalismos y de fórmulas.

Ganar "la competencia de la taquilla" con "100% lucha" (perdón aquí por prejuzgar, no vi la película y tal vez sea extraordinaria...) o con algún título similar, para mí es igual a ganar un campeonato haciendo tiempo, tirando la pelota afuera en todos los partidos y definiendo por penales. Te llevás el trofeo, pero no significa nada.