19.8.09

Algunas preguntas sobre "El secreto de sus ojos"


Ahora que mucha gente ya ha visto "El secreto de sus ojos" me gustaría poner a consideración algunos ítems de la película que no he logrado terminar de resolver. Aclaro: la película me gusta mucho y, ya expliqué antes, creo que es la mejor de la carrera de Juan José Campanella. Asi que, poniéndome un poco en "abogado del Diablo" --aunque más que críticas son curiosidades que me interesan resolver--, voy a hacer un par de preguntas a los espectadores/lectores o al propio Campanella (Juan, estás invitado a responder...) sobre cosas que me dejaron dudando en la película.

¡ATENCION!: EN LAS PROXIMAS LINEAS SE REVELAN DETALLES IMPORTANTES DEL ARGUMENTO!!!

-¿En qué época transcurre? El presente nunca se aclara (creo), pero siempre se habla que el hecho sucedió en 1974 y fue "hace 25 años". Tomando en cuenta que el caso duró un par de años: ¿el presente es algún punto entre 1999 y 2001? A mí, no sé, el presente me pareció muy parecido al presente de hoy, pero tal vez no presté debida atención...

-No leí la novela pero me dicen que el crimen allí se comete en 1968 y recién se resuelve en el 74-75. Y una colega apuntaba que en la película era igual. Yo no tuve esa sensación al verla: me pareció que todo transcurría en un período entre la muerte del General Perón y el Golpe Militar del '76.

-Tomando en cuenta que la idea de la adaptación era hacerla, si se quiere, menos tradicionalmente policial y más una película realista, porteña y muy apoyada en la historia de amor: la escena en la que el criminal es descubierto por el botón desabrochado del personaje de Villamil, ¿no es un poco "movie-movie"? Lo aceptás, pero haciendo un esfuerzo.

-¿Por qué Francella da vuelta las fotos de Darín cuando "la pesada" lo viene a buscar? ¿Es una suerte de pulsión suicida o un intento de salvar a su amigo y compañero?

-Los diálogos entre Francella y Darín en Tribunales son antológicos y los personajes secundarios del lugar y Tribunales también. Pero, ¿no les da pena la manera en la que tratan a los pasantes/cadetes/asistentes? A los pobres chicos los basurean mal...

-¿Darín y Villamil están perdidamente enamorados porque eso se nota en la película o porque el guión dice que están perdida y secretamente enamorados? Sinceramente, más allá de que la relación entre ambos es importante para que el policial en cuestión sea más que un policial (y se convierta en una reflexión del personaje de Darín sobre su vida), ¿no les pareció que la despedida en el tren era un poco excesiva para una relación que no parecía ser taaan fuerte?

-Algo genial de la película es que todo el flashback puede ser visto como los deformados recuerdos de Darín al recordar la historia, lo cual salva a escenas como la comentada anteriormente: tal vez no fue tan melodramática, pero él la recuerda así, o la escribe así. En ese sentido, la primera escena del filme es ejemplar, y casi un "mea culpa" por ciertos excesos sentimentales de Campanella en otras películas. La puerta cerrada del final es un buen ejemplo de discreción, aunque el papelito que Darín escribe entre sueños no lo es tanto.

-¿Qué hace Darín al final cuando vuelve a ver a Villamil? (perdón que use el nombre de los actores, me cansa usar el de los personajes) ¿Sólo va a decirle que la quiere o también a denunciar lo que acaba de descubrir?

-Si no lo denuncia, ¿se puede decir que la película avala la idea de la justicia por mano propia? El asesino mató a la mujer de Rago, indirectamente al amigo de Darín y hasta quiso matarlo a él. Pero esa solución a la que llega Rago es, digamos, ¿aceptable?

-Me encanta que el filme muestre una Argentina oscura y con un pasado menos idealizado. Las escenas del bar con Francella son antológicas y la relación de ambos es ya un clásico en la filmografía de Campanella (el de Francella es el personaje de Eduardo Blanco, el amigo "en desgracia pero simpático" de las pelis anteriores), pero debo admitir que el tratamiento distante del personaje de la esposa de Francella no me gustó tanto. Parecía que si ese personaje crecía la simpatía del personaje de Francella iba a desaparecer del todo...

No se, se me ocurren otras cosas sobre la película, pero preferiría por ahora parar acá a ver si alguien se prende en seguir el juego. Espero que se entienda que no es mi intención "bardear" a la película. Sí me interesa escuchar los comentarios de los ya casi 300 mil espectadores que seguramente tienen interesantes ideas para aportar sobre cosas que yo dudo. Y mejor que sea así, ¿no? Conservar esa "jactancia"...





33 comentarios:

Noriega dijo...

Peacock, acá respondiendo algunas de las preguntas. Creo que voy a escribir específicamente de estas cosas en El Amante pero empiezo a precalentar acá. A mí me gustó mucho también.
La referencia temporal fuerte es Isabelita, eso solo puede ser 1974 o 1975. Eso hace que los hechos contemporáneos sean en el 2000. No es fácil recrear una época tan reciente, con diferencias menores. Además, me parece que la pelicula, deliberadamente, desecha elementos que la puedan actualizar, como celulares o computadores. Me parece un recurso válido, hasta Garage Olimpo ha hecho algo de eso (ambientar de época pero no mucho). El otro extremo son las películas como Cordero de Dios que terminan siendo un parque temático de época.

Noriega dijo...

objeciones de corrección política: estoy en contra y discutí bastante de eso dentro de la revista.
El maltrato a los cadetes y ayudantes tiene que ver con la jerarquía clasista en el ambiente judicial. Y el desdén cariñoso que Villamil tiene hacia Darín y la imposibilidad de este de acercarse sentimentalmente a ella pasa por el mismo lado. Es un acierto de la película que su clasismo no sea de trazo grueso.
Con respecto a "lo que hace Rago", de ninguna manera creo que Darín lo denuncie. Se va, el problema es demasiado grande como para manejarlo.
Está bien, está mal? en el mundo ficcional de la película funciona OK. Si fuera un fallo de la Suprema Corte estaría mal pero it's only a movie.

Peacock dijo...

Estoy de acuerdo a evitar el "parque temático de época" (¿alguna sesgada referencia a Adventureland ahi, jaja?), sólo imaginaba que poner un cartelito diciendo, por ejemplo, 2001, podría haber ayudado. Cada vez que mencionaban "fue hace 25 años" yo, honestamente, pensaba que alguno había hecho mal las cuentas y no se avivó que eran 35 los años. Y perdí demasiado tiempo pensando en eso... Detalles, nomás. No soy de los que creen que, por ejemplo, mostrar una parada de subte donde no existe literalmente una es un problema... You know what I mean!

Noriega dijo...

Francella y las fotos. Explícitamente la película muestra que eso (que francella las haya dado vuelta a propos para que no sepan que el no es Espósito) es algo que Darín imagina.
Esa me parece que es la clave de la diferencia de esta película de JJC con respecto de las anteriores. El pasado en las dos últimas estaba idealizado y se lo recordaba llorosamente, con sensiblería. Acá explícitamente se demuestra que la idealización es una construcción, una decisión de un personaje.

Noriega dijo...

Noooo, Adventureland, como bien decía Javier no es nada película parque temático (aunque suceda en un parque de diversiones).

Peacock dijo...

Yo ahi tengo más dudas. Es "only a movie", lo sé, pero creo que la ética que expresa el personaje de Darin (yendo a enfrentar al superior en una situación comprometida, por ejemplo), lo obligaría a denunciar el hecho. Salvo que uno piense que, después de jubilarse, ciertos códigos éticos deben ser pasados por alto. Dejemos la puerta abierta a pensar que, tal vez, más adelante, él le cuenta a la jueza la verdad...

Otro tema que me hace ruido si no lo denuncia: ¿no queda como que el caso policial no es otra cosa que una larga terapia del personaje para animarse a decirle que la quiere? Pura metáfora?

Peacock dijo...

Ya se, ya se, lo del parque temático era un chiste...Aunque el otro día volvi a ver la peli y me convencí que no es el culo de Lisa P. sino el corte "Fiorucci" del pantalón. El culo cambia de forma cuando usa la ropa con la que baila con su amiga.

Volviendo a "El secreto...", una pregunta a vos que sos mas viejo y mas futbolero que yo: ¿te avivaste que esos nombres que usaban eran jugadores de Racing? ¿Eso no le quita misterio al asunto? El profesor racinguista Miguel Frias me dijo que ni él los conocía...

Noriega dijo...

La pregunta entonces sería no tanto si está bien o mal sino si es coherente o no que el personaje no denuncie. Yo creo que sí, que Darín en la película no es la persona más decidida del mundo.
Y sí, quizás sea como decís, todo el caso no tenga más consecuencias que sacarlo del letargo emocional. Pero porqué eso te hace ruido?

Noriega dijo...

La primera mención era a Manfredini y Balvastro. Pensé que el primero era un jugador de la década del 50 de Racing pero al segundo no lo conocía y lo deseché. Cuando después mencionan a Anido, Mesías y Oleniak me di vuelta y le dije a Mariela (se sentó atrás mío en vez de al lado, un matrimonio disfuncional): "Son jugadores de Racing!!". Estaba tan contento con haber pescado una clave futbolera que no me importó adelantarme a la trama.

Peacock dijo...

No sé porque, pero a veces, las resoluciones terapéuticas me hacen ruído. Especialmente cuando son principalmente terapéuticas: si la resolución dramática, estructural, de trama va acompañada con su consiguiente "reparación" personal, todo bien. Pero de la otra manera se me hace un poco grueso el "morality tale". La idea de que, por ejemplo, alguien muera para que otro aprenda el valor de la vida (por decir algo) es algo que me chirría muchas veces. Para mi el asunto es al revés: alguien se muere y punto. Eso es lo grave. Si después aprendo o no algo de eso, me parece secundario.

Noriega dijo...

Te entiendo. Titanic era un poco eso, no? A mí no me jode tanto, en el universo de las películas me parece que funciona pero supongo que será una cuestión de sensibilidad (o falta de ella).

Aldo P. dijo...

a mí lo que no me queda claro es por qué esperó 25 años para 1) buscar a Rago y 2) decirle a Villamil que la quiere. al principio se aclara que Darín se acaba de jubilar. pero por qué no se decidió antes? ¿no tendría que haber transcurrido en los '80 la película?

en todo ese tiempo hubo por lo menos 3 presidentes constitucionales, juicios, indultos, libros como el Nunca Más... nunca le picó el bichito a Darín?

Peacock dijo...

Para mí, él espera porque recién tras jubilarse se pone a reflexionar sobre ciertas cosas de su vida. El "caso policial" es el disparador. Y tal vez cuando vuelve a verla no tiene tan en claro que quiere ESTAR CON ELLA, pero el reencuentro --y las conclusiones que saca a partir de ver lo que pasó con Rago-- le hace "renacer" ese amor. Que cursi estoy, por Dios!

Anónimo dijo...

Quizás va a parecer una boludez, pero para mí el peinado de Villamil en el presente era un elemento disonante, no lo podía fechar y eso me generaba una especie de atemporalidad que contribuyó a cierto clima raro de la película, que me gustó.

José Luis dijo...

Tuve el placer de leer la novela hace unas pocas semanas, alli están bien claras todas las ideas de su autor y la respuesta a los varios
de los interrogantes que te plantéas.

Por lo que he podido intuir sobre el film (no lo he visto), hay temas que están más acentuados que en la novela.

Otra cosa, decías que la película tiene un corazón racinguista, que notable, ya que el autor es fanático de Independiente y en la novela le toma un poco el pelo a los de Racing...

Noriega dijo...

es buena la observación sobre el peinado, parece sacada de una película de Douglas Sirk, yo sentí algo parecido pero no lo relacioné con lo que pensaba de la película hasta que leí esto.

Peacock dijo...

No se si entiendo adonde van: ¿el peinado actual de Villamil enrarece en algo la película? No sabría bien porqué. De hecho, una amiga maquilladora la vio y le fastidió cómo, a partir de la luz, se notaba demasiado el latex y esas cosas que se ponen para envejecer a los personajes. A mi, extrañamente, eso me pareció similar a lo que les pasa a ustedes con el peinado: me enrareció la película. Todos sabemos que son Darin, Villamil y Rago maquillados. Pero eso le da para mi un aire casi David Lynch...

Noriega dijo...

el peinado es anticuado para la época actual, lo que contribuye a la extrañeza temporal, digo yo.

Nacho dijo...

¡Qué bueno leer una conversación de dos críticos sobre una película! Muchas veces, muere en la crítica de cada uno y muchas veces parece que hasta hablan de películas distintas. Realmente muy interesante.

Lo de los años lo planteamos con mi hermano después del cine. Algunos datos: Francella muere en el '75, aparece cuando Darín le lleva las flores. Sucede el asesinato, cierran la causa, pasa un año, la reabren, se ponen a buscarlo de vuelta, lo encuentran, lo liberan, Isabelita, matan a Francella. Acomondelo como puedan.

Yo vi la película dos veces, la segunda con mi viejo y mi abuelo. Tanto ellos como yo (los tres de Independiente) nos dimos cuenta que Oleniak y Anido eran jugadores de Racing. Además, en el cuarto de Chivilcoy había un cuadro de Racing.

Aprovechando la segunda visita, me di cuenta que hay muchos indicios, más o menos sutiles, de los replanteos de Darín. El mismo dice que siempre se distrajo. Ya sea por su "exilio" a Jujuy, por volver en los ochenta casado, o por lo que fuere. Durante la película se lo ve probando a ver si el portaretratos tiene la base sólida, lo empuja a ver si cae, como probando su teoría de si cayó solo, o si su amigo a propósito los dio vuelta para tomar su lugar (de hecho, el portaretratos está semi escondido y Francella lo saca cuando llega borracho)

Para el que estuvo alguna vez en Tribunales o conoce de cerca abogados, sabe que los tratos son así (por lo del cadete) Funciona un poco como los militares, que toman algo juntos, se ríen, pero si alguno hace un chiste un poco subido de tono, el otro responde "¡Oiga, está hablando con un coronel!" Lo que me pareció gracioso es que tanto en los setenta, como en el dos mil, el pasante es tímido, apichonado, y la primera vez que vi la película hasta me quedó la duda de si no era el mismo actor, como para remarcar eso. La distancia entre Villamil y Darín es en parte por eso, y en parte por sus clases sociales. La despedida del tren está mostrada como la recuerda Darín. Ella misma le dice que es una exageración, que si la recuerda así, por qué en su momento no hizo nada.

Ver dos veces la película me permitió poder notar las cosas que me parecían que no cerraban (la película termina como cuatro veces antes de terminar, damasiado fade out) y notar también los detalles sutiles como lo de Darín y el portaretratos. Campanella fue a fondo con todos los elementos y, con más o menos aciertos, es una gran película.

¡Los sigo leyendo!

Anónimo dijo...

Tengo una duda, a ver si alguien me lo puede esclarecer, a mi me quedó la sensación que el asesino es Pablo Rago y les voy a explicar porque, cuando arranca la pelicula donde se ve a la mujer de Rago que esta siendo asesinada, ella dice "No Mi Amor", la sensación que me quedó es que Rago se entera que su mujer le era infiel con el noviecito de su infancia y no soporta la infidelidad, la mata a ella y se venga del amante dejandolo en cautiverio como se vio en la pelicula. Es muy descabellado pensar ese final ?

Patetico Hombrecillo dijo...

La atemporalidad del presente se me hizo confusa no tanto por la ausencia de computadoras, sino porque el unico celular que aparece es el de villamil y es un movicom de mediados de los 90s. Pense que el presente sucedia durante el menemismo... y si, me confundi con los años

Saludos

Nacho dijo...

Si tienen oportunidad, lean el suplemento (inside) que salió en Crítica de la Argentina. Después de la, lamentable en mi opinión, crítica de el Secreto de sus ojos que salió el día del estreno en ese mismo diario -hecha por una persona que si no me pareció mal, era nueva en el diario-, se sintieron en la "obligación" de dar tres opiniones/críticas más, entre ellas la del crítico principal del diario, D'Espósito.

Allí sí, entre las tres -cada uno desde su óptica- se da una visión más acabada de lo que es la película. Uno puede coincidir o no con cada uno -D'Espósito bajándole el pulgar a la peli por el final, sin siquiera dar el beneficio de la duda a las acciones futuras del personaje de Darín; Bazán, enfocado más en la temática, etc-.

Si uno tuviera que juzgar la película por los ecos que tuvo en distintos lugares -el mencionado en Crítica, en Otroscines la discusión con El Amante (acusado de AntiCampanellista, quiera decir lo que quiera decir esto), la charla acá entre Peacock y el mismo Noriega, etc- la película es excelente. Movió a los críticos a hacer cosas que no hacían, o no hacían seguido, llevó y lleva público (mucho) al cine, en definitiva, abrió un debate por demás interesante.

Bravo por El Secreto De Sus Ojos.

Peacock dijo...

Ayer estuve con el trío (Campa, Darin, Francella) y les cuento que Juan viene leyendo lo que acá se pone. Asi que ahi lo tienen, aprovechen: por ahí contesta y todo.

Me dijo (y con razón): "Antes ustedes me criticaban por dejar todo cerradito y ahora cuando dejo cosas abiertas, como lo que hará o no Darín al final, ¿me critican por eso?

Y la escena de la cancha de Huracán la vi en la compu donde se hicieron los efectos: IMPRESIONANTE!! Fuera de joda...

Y, con ese estadio, no podía salir una escena fea!

José Luis dijo...

Si !!!, Estaba absolutamente seguro que Juan estaba leyendo todos estos blogs y tambien lo de otrosCines. Se que le importa mucho lo que la gente piensa de sus peliculas, a veces demasiado, creo se lo toma muy a pecho y hasta en forma casi personal. Y calculo que Eduardo Sacheri tambien está husmeando por todos lados, saludos a los dos!!!!

Es una herramienta muy interesante esto de conocer la opinión y los comentarios de la gente que concurre al cine, no solo lo de los críticos, hay cinéfilos con un gran conocimiento y capacidad de expresión (entre los que no me cuento, lamentablemente)que no tienen posibilidad de ver publicadas sus ideas salvo de ésta forma. Solo pido por mi parte y creo que Diego lo va a apoyar respeto hacia el otro que pueda pensar diferente y pongamos la cabeza a trabajar sin olvidar el corazón...

Que lo parió, cuando podré ver la peli acá en San Rafael !!!

Eunice Waymon dijo...

En algún punto creo que toda la película puede pensarse, como dijeron, más que un relato de las cosas tal como pasaron, como los recuerdos de Espósito. En particular, el personaje de Rago no se ve tan enamorado como lo ve Espósito, (quien, haciéndonos los psicoanalistas, tal vez proyecta su propio enamoramiento) sino que hasta por momentos hace dudar si no está implicado en el crimen y termina siendo bastante perverso. Por eso al final creo que no resulta tan importante si Espósito denuncia o no su descubrimiento, porque finalmente pasa a primer plano su propia historia y él se hace cargo de todo eso que antes ponía en el caso y era suyo. Tal vez le estoy dando muchas vueltas, pero es lo que se me ocurre.
En ese caso sí, como dijeron más arriba, me parece que el caso policial sería una especie de terapia para el protagonista, pero no habría problema con la "resolución terapéutica" si al final ni sabemos cómo pasaron las cosas sino sólo lo que produjeron en este hombre.

(Sobre el tiempo, creo que tiene que ser el 2009 porque para qué darle vueltas si se menciona varias veces el año 74 y "hace 25 años", y pensarla como futurista sería un poco loco... aunque si en el 2010 se pone de moda el peinado de la Villamil entonces ya no sé)

Muy linda película; de la sala en que la vi salió todo el mundo con esa cara de juguete de "qué buena que estuvo".

Peacock dijo...

Una idea sobre la justicia por mano propia: el asesino había sido condenado por la Justicia y dejado libre por "otras razones". Esto podría implicar una idea más cercana a la "privatización de la justicia" que a la "mano propia" (que viene a ser "hacer justicia" cuando la Justicia no lo hace o antes de que lo haga). Rago está llevando a cabo lo que la Justicia sentenció en su momento --la prisión--, sólo que lo hace por su cuenta.

Tiene sentido?

Leonardo D'Espósito dijo...

Nacho, llego tardísimo e imagino que no llegarás a leer esto, pero aquí vamos.
En Crítica no hubo obligación de hacer tres textos. La crítica la hizo Carolina Giudici (que es excelente, no es nueva ni en el diario ni en la crítica, y había discutido conmigo el film). Yo escribí mucho más largo; por lo tanto, escribí un texto que ligaba lo formal a lo ideológico (y que también discutí de manera privada con Noriega). En Crítica el film simplemente era uno de los temas interesantes para pensar en el nuevo suplemento de los viernes y eso integraba mi texto. Por lo demás, hubo dos textos a favor que equilibraba el panorama de opinión en el diario (en espectáculos, cuatro personas en contra, uno neutro, uno a favor).
Lo raro, Nacho, dado que parecés haber leído lo que escribí, es que mi texto sí presentaba una alternativa de lectura que se acerca al último comentario de Peacock. Pero dije -y esto era también una crítica a la forma y no a lo ideológico, aunque lo arrastraba- que el tono y la construcción del film negaban esa posibilidad.
La mayoría de mis amigos y varios ex amigos gozan con este film. Lo que me parece muy bien. Por lo tanto, volví a verlo, a ver si me perdía algo. Evidentemente sí, porque pienso lo mismo que escribí.
Saludos.

Nacho dijo...

Antes que nada, nobleza obliga: después de haber despotricado contra varios aspectos de "la internet", me encuetro haciendo comentarios en un blog, y además -y con esto, toda mi sorpresa- recibiendo respuesta de los críticos que leo en el diario (en casa compran Crítica y Clarín, en lo de mi vieja, La Nación) Gracias.

En cuanto a la crítica que apareció en Crítica, no es mi intención desvalorizar a quien la hizo -no podría aunque quisiera-. Pero me sigue pareciendo floja. Y la leí antes de ir al cine, la releí después de ver la película, y una vez más después de verla otra vez. Me siguen pareciendo anotaciones algo inconexas y no un todo, y además me parece que se queda corta, hasta hablando en contra -o no a favor, para ser precisos-, de una película a la que se la puede encarar por varios lados.
Entonces me pareció una agradable sorpresa que se ahondara en el tema. Por suepuesto que no tenían la obligación de hacerlo. Pero como uno, como lector del diario, esperaba que la crítica la hagas vos -perdón, ud, sr. D'Espósito (al final, soy un cholulo)- fue una especie de compensación. Básicamente porque uno se pone distintos lentes para leer a uno u otro crítico, según acostumbre a coincidir o no, o según las miradas de cada uno.
Hay dos cosas que me siguen haciendo ruido con las personas de las que hablo de la película: "justicia por mano propia" me parece que es más que claro que no hay. Hubo una investigación, una confesión, y una condena. Y en definitiva se cumple esa condena en un momento donde las leyes parecían no tener valor. Incursionar en lo que tendría que haber hecho después es, para mí, salir del universo de la película. Mi otra discrepancia es quizás no pesar con la misma balanza las cosas buenas que las malas. A esto se llega, imagino, porque la película la dirigió El-Que-Trabaja-En-EE.UU. Ó, El-Que-Hizo-Ese-Mamarracho-Con-Aleandro. Me da la sensación, sin estar interiorizado en las internas cinéfilas que sé que las hay, que si esta película la hubiese hecho Fulano Egresado de Tal Facultad, o Mister Bajo Presupuesto, la cuestión sería otra. Es fácil decir "y con esos actores, más vale que van a actuar bien", "si no sabe narrar, qué corno hace en el norte", "todo lo bueno del suspenso lo borró con la historia romántica". Me parece injusto que desvaloricen lo bueno de la película -que es un montón-, en pos de lo malo -que, en mi opinión, no es tanto-. Todo esto sin pensar que es una obra maestra ni mucho menos. Pero pongansé de acuerdo. Antes porque la historia cerraba en todos los frentes. Ahora porque deja inconcluso el debate moral del protagonista. En fin...

No personalizo esto en nadie. Es simplemente un raconto de las muchísimas críticas que leí de la película -críticas hechas por Críticos- y también los tantísimos comentarios en internet.

Voy a seguir disfrutando y analizando el cine, y dejando ese porcentaje que dice que muchas cosas probablemente se me escapan y muchos otros seguramente saben más de esto que yo.

Mis saludos para Peacock primero, y luego Noriega y D'Espósito, de quien, humildemente, considera a los -verdaderos- críticos, parte de la institución del cine, partes del arte.



PS: Leí el último comentario de casualidad, gracias a los "comentarios recientes" a costado en la página de entrada. Menos mal.

Peacock dijo...

Coincido con Leo en que Carolina no es ninguna inexperta y que, al contrario, tiene bastante buena cabeza para pensar el cine.

Lo que me gustaría, Leo, ya que no encontré en el sitio de Crítica Digital las notas que salieron de la película en ese Suplemento Especial. Algún link o las podés mandar para publicarlas acá? Al menos la tuya, no se...

Leonardo D'Espósito dijo...

Es un solo link, las tres están juntas (Sylvina Walger, un servidor y Osvaldo Bazán, en ese orden).

http://www.criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=28397

El suplemento es regular, sale todos los viernes y está dedicado a un tema.

Gracias, Nacho, también, por leer.

Saludos.

Leonardo D'Espósito dijo...

Perdón, hay una cosa que quiero aclarar también a Nacho, respecto del "cierre" o "no cierre" de la historia.

Cada película presenta sus propias reglas de juego. Para ser extremo, no le voy a pedir a Syndromes and a Century el arco narrativo clásico. Se lo voy a pedir a un film emninentemente narrativo con arco clásico (digo, es la regla de juego de Indiana Jones). No hay una regla estricta, sino que cada film tiene su propio (perdón el término)diseño, y hay que juzgarlo de acuerdo con él.

En el caso de El Secreto..., siempre vemos qué hace el personaje de Darín, siempre sabemos cómo utiliza la información que tiene: de hecho, su punto de vista domina el relato. Y su trabajo es escribir una novela para reconstruir claramente un hecho. Su trabajo lo vuelve clásico. Mi problema es el siguiente: en este film, cuando el personaje se ve enfrentado a un enorme dilema moral (algo que va a buscar él mismo), debe tomar una decisión. Hemos visto todo, recuérdese: incluso hemos visto diferentes versiones de un mismo hecho. ¿Por qué no vemos -y esto es un problema de estructura cinematográfica, de contradicción con las reglas propias de este film- si Darín denuncia o no denuncia? Tanto en un caso como en el otro, crearía o bien un tipo que cree que la justicia está por encima de todo, o alguien que avala que Rago haga cumplir lo que la ley mandó. En cualquier caso, sería oscuro y su decisión le daría otro espesor al "final feliz". Es decir: en las reglas de este film, la decisión debe ser visible. Al no serlo, el problema ideológico permanece. Otrosí: se trata de una ficción, por lo tanto se puede decidir. En este caso, se debe y en la imagen.

Espero que haya quedado claro. Si me indignó ideológicamente el film fue justamente por quebrar sus propias reglas de juego y presentar una indefinición (no una ambigüedad) cuando todo el resto del film es definitivo, cerrado y concreto.

Saludos

Nacho dijo...

Voy terminando de entender todo lo que ustedes abarcan en el comentario.

Debo decir que el personaje de Darín no me parece nada amable. Es decir, lo mueven, en mi opinión, sus inquietudes personales. Esto me parece por varias decisiones que va tomando a lo largo de toda la película. No decirle que la ama al objeto de su amor, mentirle a Rago cuando le pregunta si siguen investigando, no yendo a visitar a Francella, no declarandose cuando volvió de Jujuy, o antes. Es decir, según su estado interno es que se mueve. Por eso, una vez que él ve cómo termina la historia, ya no le queda mucho más por hacer. Solo declararse al amor de su vida. Igual, para un aprendiz de cine como yo -y ni siquiera tanto-, es hilar demasiado fino.

Gracias por ayudarme a tener una visión, o un pensamiento, más acabado del film.

Saludos.


PS: Me causa mucha risa, me río de mí: ya le conté a varias personas, "no sabés, D'Espósito y Lerer me contestaron"

Fernob20 dijo...

LA verdad es que la pelicula me encantó. Me parecio la mejor pelicula argentina que vi. Creo que le viene bien a la Argentina porque trata temas (o dilemas) como la pena de muerte o no, la condena perpetua o libertad por razones humanitarias, mirar atrás o amnistiar, revolver el pasado o mirar hacia adelante. Estos dilemas espero que sean resueltos por fin en la Argentina y esta pelicula nos ayuda...

Con el tema del portaretratos Franchela me pareció ver que los baja antes.. demostrando de este modo que el recuerdo de Darin esta equivocado.