Todos los argentinos recordamos muy bien la final de Roland Garros entre Gastón Gaudio y Guillermo Coria. Daba la impresión, viéndola, que ninguno sabía ganarla. Uno arrancó para matar al otro (Coria) y se lesionó por tensión psicológica en la mitad. El otro, que pasó a tener el partido servido, empezó a hacer todo lo posible como para perder también frente a un rival que apenas podía moverse. Daba la impresión de que ninguno podía ganarla, que el vencedor iba a ser, al final, el que se equivocara menos veces que el otro. Fue una final histórica, emotiva, maravillosa. Fue, también, patética.
Tengo la sensación de que esto mismo está pasando en la Davis ayer y hoy. La localía, la superficie a elección, la hinchada, la deserción de Nadal: todo armado a pedir de boca, no podía fallar. Había que hacerlo fallar. Y para eso, parece, tenemos talento. Nalbandián arrancó jugando como sabe y sin sentir la presión ante un rival como Ferrer que parece estar perdido dentro de la cancha hace ya meses. De hecho, si alguna expectativa tengo todavía sobre un posible triunfo argentino es por la pésima actualidad de Ferrer.
Del Potro hizo "la gran Coria", mientras Coria comentaba el partido por TV (qué irónico resulta escucharlo, aplomado, viendo todo desde el palco de prensa) y empezó a jugar mal cuando lo podía ganar (segundo set), volvió a equivocarse cuando lo tuvo para ganar (tercer set) y al final se le partió la pierna de los nervios.
El partido de hoy fue casi idéntico al de ayer. Un arranque más sólido que el rival, las dudas del segundo set, la aparición de el vigor y la fuerza cuando estaba todo casi perdido y la caída cuando la posibilidad de ganar estuvo cerquita (5-1 en el tie-break). El cuarto set fue lo mismo que ayer, sólo faltó que se lesionara Nalbandian.
No voy a criticar a los tenistas porque, de hecho, en mi corta vida como jugador tuve que cancelar partidos por descomposturas gástricas, estaba al borde del vómito antes de salir a una cancha y he perdido sets estando 5-1 arriba. Tampoco me interesa hacer un análisis psicológico del tenista argentino porque me parece de un reduccionismo idéntico al que se hizo cuando los jugadores de rugby terminaron terceros en el Mundial. Si somos luchadores, si no los somos, si tenemos corazón, si somos "pecho frío", si ésto, si aquello. Lo mismo se hace en el fútbol y en el básquet: se trata de entender "el ser nacional" a partir de una serie de resultados deportivos cuando no hay ninguna lógica ni punto en común entre ellos.
Sólo puedo decir que la presión en el tenis tiene un componente extra ya que es un deporte de precisión extrema y no poder "soltar el brazo" (como dicen los comentaristas) por nervios puede convertir en un inutil al más habilidoso de los jugadores. Que por más que sea un torneo de equipos, al final todos juegan solos, ganan y pierden por sus propios méritos. Que los calambres hablan de miedo, de incertidumbre, de presión y de compromiso que los jugadores se crean y nosotros le creamos también.
España está en un presente deportivo extraordinario después de décadas de ver los triunfos de lejos. Fútbol, basquet, tenis, automovilismo, ciclismo, lo que sea. Los tipos están agrandados, enchufados, y aquí, sin presión, parecen muy cómodos. No se asustan como los ingleses ante una tribuna que grita (me da la impresión que más bien lo contrario) y hasta su propia tribuna tiene su peso (un grito ante el saque de Nalbandián en el tie break del tercer set se discutirá por años). Y la nuestra, sin entender que la cuestión en tenis no siempre pasa por "poner huevos" (poné huevos en un drive y la pelota termina en la tribuna, creánme) complica la cosa todavía más.
Es muy probable que se pierda la Davis y que pasen años antes de que se vuelva a dar una oportunidad así. También podremos decir que Vilas nunca fue número uno, que tampoco lo fueron Gaudio, ni Coria, ni Nalbandián y que me da la impresión que Del Potro no tiene la estructura mental para lograrlo. No sé si es o no importante. Sé que creamos "gladiadores" publicitarios y después esperamos verlos aniquilar rivales como si tal cosa. Y los tipos son frágiles, jugando un deporte frágil donde nada se resuelve, como tal vez sí en el rugby, con corazón y sentimiento. Al contrario, los tipos más fríos y metódicos (Federer, Sampras) son los que suelen triunfar en este deporte.
No prendan demasiadas velas para mañana. Y tampoco aniquilen a los tres o cuatro tenistas que hace dos días endiosaban. Cuando veía a Coria y a Gaudio pidiendo permiso para perder en aquella final de Roland Garros no lo encontraba divertido, no disfruto cuando la pasan mal en la cancha y tampoco yo les pago el sueldo para que jueguen, por lo que no me deben nada. Me encantaría verlos ganar, tengo un fastidio de proporciones épicas (único motivo por el que escribo estas desquiciadas líneas), pero sería incapaz de tomármelas con ellos. En el peor de los casos, me enojo conmigo, por apasionarme por esto y no darme cuenta que iba a ser tan complicado. Es curioso, pero estoy empezando a creer que, quizás, contra Nadal nos hubiera ido mejor.
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21.11.08
Tiempo de Copa Davis - Parte 1

Saben, los que me conocen hace mucho tiempo, que el tenis es para mí casi tan importante como el cine o la música. Años de jugarlo de niño y adolescente, años de clases y profesores, haber pensado en federarme en algún momento, soñar en ese entonces con convertirme en tenista. No pudo ser, pero el interés y la pasión siguen allí. Así que podrán imaginarse que durante las próximas 72 horas este blog entrará en receso tenístico que sólo será actualizado bien para hablar del tema o por las cosas que ya están programadas para ser subidas durante el día.
No puedo hacer ningún análisis ahora porque todo lo que se me cruza pensar tiene que ver con los nervios que pueden estar teniendo los jugadores argentinos ante el supuesto favoritismo en el partido contra España y, al contrario, en lo relajados que saldrán los españoles a la cancha sabiendo que sin Nadal y de visitantes, no tienen nada que perder.
Y aparte, esto me pone nervioso en serio, mucho más que cualquier premiación en festivales de cine, así que no me hagan hablar. Hasta luego...
10.11.08
No viene Nadal...

No se imaginan cuánto lo siento...
MADRID (AP) - Rafael Nadal confirmó el lunes que no disputará la final de la Copa Davis frente Argentina al no haberse recuperado de las molestias físicas que arrastra en su rodilla derecha.
El tenista número uno del mundo se sometió durante todo el lunes a un exhaustivo examen médico en Barcelona para determinar el estado de su lesión.
Nadal explicó en una breve rueda de prensa que la rodilla no ha respondido al tratamiento, por lo que finalmente no podrá acudir a la cita de Mar de Plata, entre el 21 y 23 de noviembre.
Nadal se retiró el pasado 31 de octubre del Masters de París, aquejado de una tendinitis en su rodilla y poco después renunció a jugar la Copa Masters de Shanghai, que se está disputando esta semana, para intentar poder estar en la final de la Davis.
La Federación Española de Tenis no reveló el nombre del jugador que sustituirá a Nadal, aunque el capitán del equipo español, Emilio Sánchez-Vicario, deberá hacer oficial el martes la lista de tenistas que viajarán a Argentina.
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