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1.6.10

Cannes 2010: Top 25 antes y ahora


El 2 de mayo publiqué una lista de 25 películas que me interesaban ver en este festival (ver acá), y ahora que la releo me doy cuenta que, en algunos casos importantes, no está tan lejos de un Top 25 que podría hacer post-festival.

En este post, aclaro, no hay críticas de las pelis: de algunas ya salieron y de otras irán saliendo, sólo un breve comentario sobre su ubicación en el "ranking" y su relación respecto a las expectativas previas.

Veamos la de ahora y la de entonces. Aclaración: no pongo las argentinas porque no estaban en el Top 25 original.


1. UNCLE BOONMEE, de Apichatpong Weerasethakul. Estaba primera en mi lista previa, confirmó lo que esperaba.


2. HAHAHA, de Hong Sang-soo. Estaba tercera en la lista previa y subió porque la de Cristi Puiu no estuvo del todo a la altura de mis expectativas.


3. LE QUATTRO VOLTE, de Michelangelo Frammartino. Esto fue un hallazgo. Conocía poco a Frammartino y, como me interesaba la propuesta en los papeles, pensé en ubicarla previamente en el Top 25, pero finalmente la dejé de lado por la de Cievyrac, que no pude ver.


4. DE HOMBRES Y DIOSES, de Xavier Beauvois. Una de esas películas que ganan porque uno espera poco de ellas. Ni siquiera pensé en ponerla en mi Top 25 previo y termina cuarta.


5. CARLOS, de Olivier Assayas.
Los que leyeron los puntajes de Letras de Cine sabrán que la califiqué con un 8 pero que no aparece en el conteo final porque no terminé de verla: dura 5 horas y media y alcancé a ver poco menos de 4, dos de sus tres episodios, por salir corriendo a ver "Stones in Exile". La había precalificado en el cuarto lugar y, evidentemente, no me defraudó.


6. THE AUBIOBIOGRAPHY OF NICOLA CEAUCESCU, de Andrei Ujica. No la había puesto en el Top 25 porqué preferí a las otras rumanas, pero ahora vienen todas juntas. Fueron muy parejas.


7. EL EXTRAÑO CASO DE ANGELICA, de Manoel de Oliveira. No soy devoto de Oliveira, de los que se babean por cualquier cosa que hace, pero esta vez me convenció. La tenía precalificada 12ª


8. TUESDAY AFTER CHRISTMAS, de Radu Muntean. Esta película crece y crece conforme pasan los días. La tenía en la previa en el puesto 17ª


9. TOURNEE, de Mathieu Amalric.
Tenía expectativas (puesto 16ª en la previa), fueron superadas. Otra peli que sigue creciendo con el tiempo.


10. CERTIFIED COPY, de Abbas Kiarostami.
No me decepcionó, que era lo que más temía. Tampoco creo que sea una obra maestra, pero la disfruté mucho. Estaba novena en la previa.


11. AURORA, de Cristi Puiu.
Se puede decir que, en relación a mi expectativa, fue una decepción (estaba segunda). Igual, es de lo mejorcito que vi en Cannes.


12. FILME SOCIALISME, de Jean-Luc Godard. Fue lo que esperaba, ni más ni menos (acaso un poco más). Aunque en la previa la tenía octava no quiere decir que me gustó menos de lo que suponía, sólo que otras fueron mejores de lo que pensaba.


13. POETRY, de Lee Chang-dong. Muy buena película aunque no pude engancharme como hubiera querido o como lo hicieron otros. Estaba quinta en la previa y terminó 13. Quiero verla de vuelta, igual, tal vez me agarró un poco cansado...


14. OUTRAGE, de Takeshi Kitano. Quizás me faltó cierta conexión emocional como para transformarla en una gran película. Pero en función de lo que proponía, cumplió. La tenía séptima y quedó 14ª.


15. BLUE VALENTINE, de Derek Cianfrance. Ni más ni menos que lo que esperaba de la película, siendo optimista. La tenía en el puesto 22.


16. I WISH I KNEW, de Jia Zhang-ke. Si esperaba una obra maestra, debería decir que me decepcionó. Pero no esperaba eso --sabía más o menos como venía la propuesta--, por lo cual estuvo a la altura de mis expectativas. Por algún motivo no está en el Top 25, calculo que es porque la anunciaron después.


17. OCTUBRE, de Daniel y Diego Vega. Una sorpresa. No creo que sea una gran película, pero está muy bien, de lo mejor del cine latinoamericano en Cannes. No la tenía en la previa.


18. THE CITY BELOW, de Christopher Hochhaussler. Ya entramos en una zona de películas problemáticas, pero esta tiene más cosas a favor que en contra. No la tenía en la previa...


19. STONES IN EXILE, de Stephen Kijak. Nada del otro mundo, pero la disfruté, qué tanto! Estaba 23 en la previa.


20. THE WANDERER, de Avishai Sivan. Esta peli israelí de la Quincena no la tenía prevista, la vi un poco por casualidad (me quedó un tiempo libre) y me pareció aceptable. No más que eso...


21. REBECCA H, de Lodge Kerrigan. Tomando en cuenta que "Keane" había sido una de mis películas favoritas de hace unos años, puedo decir que no me terminó de convencer este experimento en metalenguaje cinematográfico. Igual, tiene momentos notables. En la previa estaba décima.


22. THE HOUSEMAID, de Im Sang-soo. Una decepción, claro, en relación a la original y a la expectativa (estaba 14ª), pero comparando con el resto, entra en las 25.


23. R U THERE, de David Verbeek. Otra que cayó, literalmente, del cielo. Podría haber sido una gran película. Finalmente, es un buen filme y nada más.


24. UN HOMME QUE CRIE, de Mahamat Saleh-Haroun. Una película correcta, en todos los sentidos de la palabra.


25. ROUTE IRISH, de Ken Loach. Que se cuela sobre el final porque, también, no esperaba nada y logró interesarme. No estaba en la previa porque se anunció dos días antes del comienzo de Cannes.

De agregar las argentinas a esta lista, entrarían las tres. "Los labios" y "Carancho", alrededor de los puestos 10-12 y "La mirada invisible" un poco más atrás: 16, 17, con lo cual las tres últimas caerían del Top 25.

En esa lista hay películas que ahora no quedaron, pero por diferentes motivos. Algunas no vi, como las de Jean Paul Cievyrac, la de Frederick Wiseman, "Shit Year" y la uruguaya "La casa muda". Y otras, que sí vi, porque no me gustaron mucho: Mike Leigh, Iñárritu, las de Xavier Dolan y Daniele Luchetti (que quedaron cerquita de entrar, lo harían en un Top 30), "Fair Game" y la de Sergei Loznitsa, otra peli que -admito- amerita de mi parte una revisión.

Después hay otras pelis que, tomando en cuenta la opinión de muchos colegas, podrían haber estado. Pero no las vi. Entre las "pendientes" que me interesan recuperar incluyo a "Chantrapas", de Otar Ioselliani; "Rubber", la de Patricio Guzmán; "Insiode Job", "Kaboom", "Todos vos sodes capitans" (la tengo en DVD), "Belle Epine" y "Tiger Factory".

30.1.10

Syndromes of a new century (Sight & Sound)

Film still for Syndromes of a new century

As the century’s first decade ends, ‘Sight & Sound’ assesses the directors, the countries, the trends and technological changes that are shaping the new global cinema. First, Nick James introduces 30 key films that illuminated the last ten years

One aspect of the phrase “a camel is a horse designed by committee” is that no one knows who said it first (apparently it was either Vogue magazine, Sir Alec Issigonis or philosophy professor Lester Hunt – I like to think they came up with it together). When it comes, however, to the list of 30 films of the 21st century published here, I can name the guilty parties.

Having recently polled the critical world for the most impressive films of 2009, the S&S editorial team decided, as far as the past decade was concerned, to tether our own camel to the masthead. Kieron Corless, James Bell, Isabel Stevens, Nick Bradshaw and myself met, having each first selected our own ‘top 20’. Yet the debate we had led to a list that we feel reflects the cultural significance of the films better than our own subjective tastes; it took 30 titles to satisfy us that we’d touched on the important themes of the decade.

The list’s conception was, in any case, supplementary to our desire to publish a collection of articles about those themes, and to pick out the decade’s six most influential directors. Overleaf you’ll find Shane Danielsen’s overview of the significant national cinemas of the past ten years – particularly those of Romania, Argentina, Korea and Mexico. Further on, Mark Cousins revels in the new, addictive ways of consuming films that developed over the decade; Michael Atkinson is sceptical about the potential deterioration of American cinema; Hannah McGill charts the decline of the movie star; Jonathan Romney considers the peculiar aesthetic dominance of ‘Slow Cinema’; and Nick Roddick argues for the noughties as the decade of the digital revolution. What I want to do here is to show how those trends are reflected in the 30 films and six key directors we have chosen.

Certain restrictions were put on the list. First, you won’t find any television drama series – The Sopranos, The Wire and the like. It’s a partisan gesture on our part, because we think that 2010 may be the last significant moment at which one can still argue for the complete distinction of the feature film. Second, a half-dozen of the most important directors have each been allotted only one representative film. So Jia Zhangke’s Platform also represents Unknown Pleasures and Still Life, Michael Haneke’s Hidden counts for Code Unknown et al, Claire Denis’ 35 Shots of Rum for White Material, The Son for the Dardennes’ equally excellent The Child, Talk to Her for the whole golden run of Almodóvar’s noughties films, and Apichatpong Weerasethakul’s Tropical Malady stands also for Syndromes and a Century (2006).

Getting a grip

Looking at our list of films overall, we have undoubtedly left ourselves open to accusations of purism (although we don’t care). Only a minority of the titles would supply a relaxed Friday night out, and most of those play with genre in some way. Spike Jonze’s Adaptation., scripted by Charlie Kaufman, stands not only for the experimentation with chronology and intertextuality that informed Kaufman’s run of fine, experimental mid-budget American films – Confessions of a Dangerous Mind (2002), Eternal Sunshine of the Spotless Mind (2004) and Synecdoche, New York (2008) – but also for the fragmentary narratives of screenwriter Guillermo Arriaga that helped fire the Mexican cinema revival with Alejandro González Iñárritu’s Amores perros (2000), only to be absorbed by Hollywood for Iñárritu’s creditable 21 Grams (2003) and Tommy Lee Jones’ splendid Western The Three Burials of Melquiades Estrada (2005).

Hollywood blockbuster cinema finds scant representation here – I’m afraid there’s not even a Pixar film. The one Pixar consensus reached was for the first half-hour of WALL•E (2008), after which, it was felt, the film disappoints. (Personally, I’d have been happy with 2004’s The Incredibles.) Miyazaki Hayao’s groundbreaking Spirited Away is therefore the only animation included.

American action cinema’s increasing reliance on comic-book superheroes and such behemoths as the Transformers series amounts to an aesthetic nadir – although The Dark Knight (2008) is an exceptional achievement in that field. The constantly changing viewpoint and fast-cutting style of ‘intensified continuity’ has made watching the best American action dramas – such as Michael Mann’s Public Enemies (2009) and Martin Scorsese’s The Departed (2006) – a more fragmentary pleasure, and seldom a psychologically satisfying one. The current speed of cutting destroys much of an actor’s performance; we only have time to register facial expression fleetingly. It’s arguably this negligence towards performance and screen presence (not to mention the use of the performance-inhibiting drug botox) that’s causing the decline of the movie star, as much as the exposure of their private lives to constant media scrutiny that Hannah McGill describes in her article.

That’s not to argue that US cinema has totally abandoned a sense of performance. Some think that Paul Thomas Anderson’s There Will Be Blood shows too much indulgence to Daniel Day-Lewis as the monstrous Daniel Plainview, but we disagree. It is easily the most vivid and powerful Hollywood drama of recent years, and its portrayal of the sort of greed that brought the banking system to the verge of destruction is palpable.

Despite our professed dislike of Michael Bay-style editing, there is one exception. When that approach is taken to really brutal extremes, as it is in Paul Greengrass’ The Bourne Ultimatum, we beg leave to contradict ourselves. The incessant image bombardment here presents an abstract rush of adrenal stimuli that suits a narrative predicated on a trained semi-automaton remembering he’s human in a world dominated by surveillance. It was the film that had the best feel for the experience of living solipsistically in the globalised city under post 9/11 rules.

The gripping psychological action cinema that America seems to have forgotten how to make is alive and well in France, in films such as Jacques Audiard’s The Beat that My Heart Skipped (preferred to his A Prophet simply because the latter wasn’t released in the UK until 2010). An innate empathy with the people portrayed is present in other French films, such as Laurent Cantet’s magnificent The Class (2008), which also sits just outside the list.

Other genre pleasures were to be found in subversions of the archetypes. What more oblique and fascinating approach to the police genre could there be than Bong Joon-ho’s haunting chronicle of an unsolvable mystery, Memories of Murder? The Dardenne brothers, too, have not become the quintessential poetic social realists of the age merely by reflecting grim social situations, but by embedding the structure of a revenge thriller into The Son, or that of the chase thriller into The Child (2005). Their influence was felt everywhere, particularly in another ‘bubbling under’ title of our list, Valeska Grisebach’s Longing (2006).

Mexican triple jump

If, as Nick Roddick argues in his article, digital cinema was truly born in this decade, then some of its ur-texts are here. To take the most obvious, Sokurov’s Russian Ark explored St Petersburg’s Hermitage museum in an extended tableau vivant of Russian historical characters, taking in paintings, crowds and debates, all in one sweeping take – a feat only made possible by digital cameras. Abbas Kiarostami, one of the most influential directors of the 1990s, used digital cameras to free himself from political and funding restrictions. His astonishing 10 simply alternates between two camera angles on the interior of a car: one on the driver, the other on the passenger. The same technology made it possible for David Lynch to dispense with a cinematographer for his most bizarre feature yet, Inland Empire. And Pedro Costa went one further by making his films almost on his own, amid the Cape Verdean people of what was Lisbon’s Fontainhas slum. Their lives and memories became the very stuff of his narratives, especially our list’s Colossal Youth.

Memories of Murder stands for Korea’s magnificently diverse cinema, just as – to represent the blossoming of Romanian cinema – Cristi Puiu’s The Death of Mr Lazarescu is preferred to Cristian Mungiu’s 4 Months, 3 Weeks and 2 Days (2007), Cristian Nemescu’s California Dreamin’ (2007) or Corneliu Porumboiu’s 12:08 East of Bucharest (2006), because it was the film that set the style. The Mauritanian director Abderrahmane Sissako’s Waiting for Happiness was preferred to his later Bamako (2006), and ends up representing the entire undervalued cinema of a continent, largely through lack of consensus as to which other titles should qualify. We should have done better.

Carlos Reygadas’ Battle in Heaven represents the Mexican renaissance that was so quickly absorbed into the globalised mainstream. As a prime exponent with Japón (2001) and Silent Light (2007) of the Slow Cinema Jonathan Romney investigates in his article, Reygadas’ career sets him apart from his fellow countrymen Iñárritu and Arriaga, as well as Guillermo del Toro, maker of the wonderful fantasy Pan’s Labyrinth (2006), and Alfonso Cuarón, who – in the strangest triple jump of the decade – went from directing the terrific Mexican road movie Y tu mamá también (2001) to the Brit-Hollywood franchise number Harry Potter and the Prisoner of Azkaban (2004), and then to the fine, British-set dystopian drama Children of Men (2006).

British cinema gave us the biggest headache. It is a peculiarity of the last decade that, while some British films impressed, they rarely broke new ground. Thus there is only one out-and-out British film in the list, Kevin Macdonald’s Touching the Void, which recreates the gruelling but inspirational experiences of two climbers after an accident on the peaks of the Siula Grande in Peru. Arguments were made around the table for Pawel Pawlikowski’s heartbreaking Last Resort (2000), Jonathan Glazer’s gripping Sexy Beast (2000), Terence Davies’s exquisite The House of Mirth (2000), Edgar Wright’s devastatingly funny Shaun of the Dead (2004), James Marsh’s tense documentary Man on Wire (2007) and Steve McQueen’s powerful Hunger (2008), but none gained sufficient purchase over the others. Worst of all was the discovery, after we’d all agreed on Shane Meadows’ A Room for Romeo Brass, that it was made in 1999; we couldn’t agree on another Meadows film, not even the editor’s favourite, This Is England (2007).

Real lives

Part of Jia Zhangke’s significance is that he best exemplifies Godard’s dictum that “all great fiction films tend towards documentary, just as all great documentaries tends towards fiction” – as indeed does Touching the Void. Slippage between the two forms has become more pronounced in recent years. According to Sebastian Veg of China Perspectives, Jia’s documentary In Public (2001) is related to Unknown Pleasures (2002), while Still Life (2006) is an outgrowth of a documentary, Dong, he originally set out to shoot. Our selection from Jia’s body of work, Platform, is more of a generational history of changing times, but it remains wedded to the director’s sense that, as he puts it: “It is easier to show certain realities in fiction, and they appear more authentic.” Jia’s 24 City (2008), with its intermingling of interviews with real people and actors playing real people, is probably the ultimate example of keeping the balance between fiction and reality invisible.

A different take on the same sensibility may have inspired the iconoclastic Wakamatsu Koji to begin his epic United Red Army with an archive-footage documentary section telling the history of Japan’s student movements of the 1960s and 70s, before he uses actors to recreate the formation and training of the Red Army, of which he himself was part. This astonishing film has yet to receive distribution in the UK, but it is a unique testament to a crucial time. Playing with the documentary form is also at the heart of The Five Obstructions, the teasing game devised by Lars von Trier in which he forces his victim, fellow Danish director Jørgen Leth, to remake his 1967 short film The Perfect Human five times, each time under a different set of difficult rules. In films like Dogville (2003) and Manderlay (2005), von Trier shoots fiction without the fripperies of setting, but the essence of his playfully challenging outlook is best captured in The Five Obstructions, a genuine intellectual treat.

The same can be said for Agnès Varda’s altogether more sympathetic The Gleaners and I, as succinct an example of the essay film as you could wish for, in which the director follows people in France who find their daily food amidst the garbage. Others at the most chaotic reaches of human existence are depicted in Austrian documentarian Michael Glawogger’s Workingman’s Death, which presents Indonesian sulphur miners, Pakistani ship-breakers and Chinese steelworkers all at backbreaking work, or talking without narration in stunning images.

When it comes to considering the relationship between reality and fiction, however, no director has found a more sophisticated approach than Michael Haneke. His ability to present aspects of genre as entrapment games for a thinking viewer began the decade strongly with Code Unknown (2000), a multi-strand narrative that entangles its liberal French protagonists in the troubles of immigrants. His adaptation of Elfriede Jelinek’s novel The Piano Teacher (2001) explored more personal forms of psychological and physical harm. His dystopian imagining of a post-apocalyptic world without water, Time of the Wolf (2003), was perhaps too realistic to make a gripping drama, but his film-making reached arguably its highest point with his unlikely hit Hidden, the exemplar of this director’s talent for exploring liberal guilt by inculcating it in the viewer while presenting the spectacle of racial and ideological confrontation from unsettling perspectives.

Slowly does it

Though his films occasionally test the audience’s patience, Haneke plays little part in what for the sake of this issue we are calling Slow Cinema. Its key progenitor was probably Tarkovsky, but Béla Tarr, a film-maker who could hardly be more different to Haneke, has undoubtedly been a central figure too. If Tarr’s epic seven-hour Sátántangó (1994) remains the biggest beast of an achievement in this area, Werckmeister Harmonies, his adaptation of László Krasznahorkai’s novel The Melancholy of Resistance, is a worthy companion. A strange allegory that brings a stuffed whale in a truck to the centre of a small town, its strain of middle European weirdness puts it in stark contrast to much of the Slow Cinema Jonathan Romney discusses.

Apichatpong Weerasethakul’s Tropical Malady, for instance, is mysterious in a completely different way. Offering, among many other treats, a sincere belief in shamanism, this portrait of a romance stands here for a more delicate form of experimentation than Tarr’s or Haneke’s – and also for those film-makers who have found crossover opportunities in gallery-based work, another phenomenon which gained ground in the last decade. Weerasethakul (or ‘Joe’, as his friends and colleagues call him) has benefited, too, from the kind of world cinema curation that exemplifies the new influence of festival funds, and of special projects like Vienna’s very successful New Crowned Hope commissions.

The sense of thematics that governs some of our thinking doesn’t extend to every choice, however. In the end, S&S remains primarily an auteurist magazine, and there are certain film-makers and films chosen simply because they are the best. We couldn’t leave out what may be Jean-Luc Godard’s last great film, Eloge de l’amour. We include Lucrecia Martel’s potent reminder of the strangeness of Catholic adolescence, La niña santa, not because it is Argentinian, but because it’s brilliant. Nuri Bilge Ceylan is very much his own man, and so his jewel-like Uzak, the final instalment of his semi-autobiographical trilogy, is chosen for itself, not to represent Turkish cinema. Claire Denis has been a consistent genius throughout the decade with films like Vendredi soir (2002) and The Intruder (2004), but it’s her recent double of the elegant alternative family portrait 35 Shots of Rum, set in Paris, and the tough beleaguered family portrait White Material, set in Africa, that makes her our film-maker of the decade.

I want to end, though, not with Denis but with two Chinese diaspora films that are unquestionably masterpieces (not a word I use often) of a contrasting kind. The late Taiwanese director Edward Yang’s poignant wedding-day drama A One and a Two… (pictured at top) understands better than any film I can think of the ideal relationship between the camera angle, the subject, the shot’s duration, the shot before, the shot after, and the emotion of the scene. And Wong Kar-Wai’s Hong Kong paean to his mother’s generation, In the Mood for Love, understands better than any film I can think of the vivid, seductive power of setting, costume, lighting and the expressive faces of attractive actors. As we hope our list demonstrates, these are the elements of an artform with a rich future.

Read the list of Sight & Sound’s 30 key films of the decade

28.1.10

Algunas consideraciones sobre el Top 20 del cine argentino de la década, según Fipresci


Antes de hacer unas consideraciones sobre el tema, aquí está la lista de las 20 películas argentinas de la década (2000-2009), las más votadas por los miembros de FIPRESCI Argentina, asociación que incluye los críticos de los diarios y revistas más importantes del país (además de dos directores del BAFICI y la mayoría de sus programadores). Las primeras diez --cuyos puestos se definirán en una votación que se hará y se dará a conocer más adelante-- están en orden alfabético. Las restantes, en el que quedaron votadas.

El aura, de Fabián Bielinsky (The Aura) 2005
El bonaerense, de Pablo Trapero (El bonaerense) 2002
La Ciénaga, de Lucrecia Martel (La Ciénaga) 2001
Los guantes mágicos, de Martín Rejtman (The Magic Gloves) 2004
Historias extraordinarias, de Mariano Llinás (Extraordinary Stories) 2008

La libertad, de Lisandro Alonso (La libertad) 2001

Los muertos, de Lisandro Alonso (Los muertos) 2004

La mujer sin cabeza, de Lucrecia Martel (The Headless Woman) 2008

Nueve reinas, de Fabián Bielinsky (Nine Queens) 2000
Los rubios, de Albertina Carri (The Blonds) 2003

11. - "Bolivia", de Adrián Caetano
12.- "Un oso rojo", de Adrián Caetano

13.- "Ana y los otros", de Celina Murga
14.- "Leonera", de Pablo Trapero
15.- "La niña santa", de Lucrecia Martel
16.- "La antena", de Esteban Sapir
17.- "Yo no sé qué me han hecho sus ojos", de Sergio Wolf y Lorena Muñoz

18.- "Nadar solo", de Ezequiel Acuña

19.- "Aniceto", de Leonardo Favio
20.- "Como pasan las horas", de Inés de Oliveira Cézar

Habiendo sido responsable de compilar la lista, noté algunas cosas que me sorprendieron y me interesaría saber la opinión de los lectores, en algunos o en todos los puntos. A saber:

1.-La caída en cuanto a "peso" y "presencia" de Damian Szifron, cuyas películas fueron muy celebradas y premiadas en su momento. Ahora, "El fondo del mar" tuvo un sólo voto y ninguno "Tiempo de valientes". Paralelamente, otro cineasta que coqueteaba entre el cine de autor y el comercial como Fabián Bielinsky tuvo sus dos películas entre las diez primeras. ¿A qué se deberá?

2.-"Nacido y críado" y "Familia rodante", de Pablo Trapero, fueron completamente olvidadas. Me sorprendió que "Leonera" no estuviera más alto. De hecho, en el 2008 se quedó con la Mención Especial arriba de "La mujer sin cabeza". Hoy, las cosas cambiaron. ¿Alguna idea?

3.-Películas que no tuvieron prácticamente votos pese a ser de las más premiadas del cine argentino (al menos en Berlin): "El abrazo partido", de Daniel Burman; "El custodio", de Rodrigo Moreno; "El otro", de Ariel Rotter. Apenas Burman tuvo algunos votos repartidos entre sus películas... ¿Perdieron vigencia?

4.-"Liverpool" y "Fantasma", de Lisandro Alonso, fueron dejadas de lado y los fans del realizador pusieron todas sus fichas en sus primeras dos películas. Deja pensar que la evolución del cineasta no fue del todo apreciada por la crítica. ¿O no? Algo similar sucede con Albertina Carri. Nadie recordó sus otras películas ("La rabia", "Géminis") y muchos apoyaron a "Los rubios".

5.- El problema de las películas pequeñas. Muchos filmes recibían varios votos pero siempre en la parte baja del Top Ten, lo cual no lo permitían sumar demasiados puntos. Eso hizo que películas de Celina Murga, Santiago Loza, Gustavo Fontán, Ana Katz, Ezequiel Acuña, Luis Ortega o el mismo Adolfo Aristarain no sumaran muchos votos. Lo mismo que muchos documentales ("Pulqui", "Trelew", "Los próximos pasados", "M", "La quimera de los héroes", "Bonanza", etc), que apenas consiguieron una que otra mencion. Mejor le fue a "76/89/03", que arañó el Top 20.

6.- Martel, Bielinsky y Alonso parecen formar una trilogía que abarca las distintas facetas del cine argentino de esta década, con dos películas cada uno en el Top Ten. El cine de autor con cierto alcance comercial, otro aún más comercial y el tercero, para poco público.

7.- Una gran sorpresa para mi fue la buena ubicación de "La antena", de Esteban Sapir, una película que parecía haber quedado medio olvidada.

8.- No hubo casi votos para Juan José Campanella (uno para "El secreto de sus ojos") ni Marcelo Piñeyro. Enrique Piñeyro apenas cosechó un apoyo por su "Whisky Romeo Zulú". Otras películas con votos sueltos fueron "Historias mínimas", "Felicidades", "XXY", "Una novia errante", "Balnearios" o "La sangre brota".

9.- Nada hubo para las películas de Sandra Gugliotta, Juan Villegas, Paula Hernández, Verónica Chen, Ana Poliak, Raúl Perrone, Gustavo Postiglione, Alejandro Agresti, Pablo Reyero, Pino Solanas, Alejandro Chomski, Anahí Berneri, Gabriel Medina, Néstor Frenkel, Santiago Palavecino, Jorge Gaggero, ni para muchas que figuran en el Top 5 de este año, entre otros. ¿Ninguna de sus películas merecían algún reconocimiento? ¿Fueron quedando relegadas por el peso de los "grandes nombres"?

10.- El tema Caetano: sus dos películas más votadas orillaron el Top Ten ("Bolivia" quedó undécima por una mínima diferencia), pero no alcanzaron a cobrar la fuerza de las de los otros cineastas que sí lograron meter dos filmes en el Top Ten. ¿Habrá caído su cine en la consideración crítica o fue simplemente una división de votos? Por lo pronto, "Crónica de una fuga" tuvo una sola mención.

Toda lista, se sabe, es arbitraria, y en otroscines.com leía que a Fernando Martín Peña le molestaba que hagamos un "canon" con un cine tan variado como el de esta generación. Puede haber algo de cierto en esa crítica, ya que estas listas terminan por ensalzar a cinco o seis cineastas dejando de lado a un grupo muy variado y heterogéneo. Pero también nos pareció util intentar establecer un parámetro acerca de las películas más valoradas de la década por los críticos. Parámetro que será, seguramente, acompañado y justificado por textos y alguna publicación que explique esas elecciones.

Postdata: de las diez películas del Top Ten hay una clara diferencia de votos entre las cinco primeras y las que se ubicarían del 6 al 10. ¿Alguien se anima a apostar cuáles son las cinco más votadas? Cuando salga el Top Ten definitivo, le entregaremos un premio a designar...

20.1.10

Las mejores argentinas de la década según FIPRESCI: del 11 al 20

Muy parejos, debajo del Top Ten publicado ayer, quedaron los siguientes filmes.

11. - "Bolivia", de Adrián Caetano
12.- "Un oso rojo", de Adrián Caetano
13.- "Ana y los otros", de Celina Murga
14.- "Leonera", de Pablo Trapero
15.- "La niña santa", de Lucrecia Martel
16.- "La antena", de Esteban Sapir
17.- "Yo no sé qué me han hecho sus ojos", de Sergio Wolf y Lorena Muñoz
18.- "Nadar solo", de Ezequiel Acuña
19.- "Aniceto", de Leonardo Favio
20.- "Como pasan las horas", de Inés de Oliveira Cézar

19.1.10

Las diez mejores películas argentinas de la década (Fipresci)

Premios FIPRESCI Argentina
(FIPRESCI Argentina Awards)

MEJOR PELICULA ARGENTINA DE LA DECADA (Best Argentine Film of the Decade)

Los diez nominados son (The ten nominees are):

El aura, de Fabián Bielinsky (The Aura) 2005
El bonaerense, de Pablo Trapero (El bonaerense) 2002
La Ciénaga, de Lucrecia Martel (La Ciénaga) 2001
Los guantes mágicos, de Martín Rejtman (The Magic Gloves) 2004
Historias extraordinarias, de Mariano Llinás (Extraordinary Stories) 2008
La libertad, de Lisandro Alonso (La libertad) 2001
Los muertos, de Lisandro Alonso (Los muertos) 2004
La mujer sin cabeza, de Lucrecia Martel (The Headless Woman) 2008
Nueve reinas, de Fabián Bielinsky (Nine Queens) 2000
Los rubios, de Albertina Carri (The Blonds) 2003

# En orden alfabético (In Alphabetical Order)

Los ganadores y las menciones especiales en cada categoría serán anunciados en fecha a determinar
(The Winners and Special Mentions in each category will be announced at a yet-to-be-determined date)

FIPRESCI Argentina está integrada por: Diego Batlle, Horacio Bernades, Diego Brodersen, Gustavo J. Castagna, Flavia de la Fuente, Leonardo M. D'Esposito, Paula Félix-Didier, Hernán Ferreirós, Mariano Kairuz, Diego Lerer, Leandro Listorti, Fernando López, Ezequiel Luka, Luciano Monteagudo, Gustavo Noriega, Paulo Pécora, Miguel Peirotti, Martín Pérez, Javier Porta Fouz, Quintín, Eduardo A. Russo, Hugo Salas, Josefina Sartora, Pablo O. Scholz, Pablo Suárez, Diego Trerotola y Sergio Wolf.

Nominados a los premios FIPRESCI Argentina 2009

Premios FIPRESCI Argentina
(FIPRESCI Argentina Awards)


MEJOR PELICULA ARGENTINA ESTRENADA EN 2009
(Best Argentine Film Released in 2009)

Los cinco nominados son (The five nominees are): #

· El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella (The Secret In Their Eyes)
· Todos mienten, de Matías Piñeiro (They All Lie)
· El último verano de la Boyita, de Julia Solomonoff (The Last Summer of La Boyita)
· Una semana solos, de Celina Murga (A Week Alone)
· Vil romance, de José Campusano (Vile Romance)

# En orden alfabético (In Alphabetical Order)


MEJOR PELICULA EXTRANJERA ESTRENADA EN 2009 (Best Foreign Film Released in 2009)

Los cinco nominados son (The five nominees are): #

· Adventureland, un verano memorable, de Greg Mottola (Adventureland) Estados Unidos (U.S.)
· Bastardos sin gloria, de Quentin Tarantino (Inglourious Basterds) Estados Unidos (U.S.)
· Criatura de la noche, de Tomas Alfredson (Lat den rätte komma in/Let The Right One In) Suecia (Sweden)
· Entre los muros, de Laurent Cantet (Entre les murs/The Class) Francia (France)
· El primer día del resto de nuestras vidas, de Arnaud Desplechin (Un conte de Noël/A Christmas Tale) Francia (France)

# En orden alfabético (In Alphabetical Order)


Los ganadores y las menciones especiales en cada categoría serán anunciados en fecha a determinar
(The Winners and Special Mentions in each category will be announced at a yet-to-be-determined date)

FIPRESCI Argentina está integrada por: Diego Batlle, Horacio Bernades, Diego Brodersen, Gustavo J. Castagna, Flavia de la Fuente, Leonardo M. D'Esposito, Paula Félix-Didier, Hernán Ferreirós, Mariano Kairuz, Diego Lerer, Leandro Listorti, Fernando López, Ezequiel Luka, Luciano Monteagudo, Gustavo Noriega, Paulo Pécora, Miguel Peirotti, Martín Pérez, Javier Porta Fouz, Quintín, Eduardo A. Russo, Hugo Salas, Josefina Sartora, Pablo O. Scholz, Pablo Suárez, Diego Trerotola y Sergio Wolf.

13.1.10

Best Chinese-Language Films of the 2000s: Poll results


In the Mood for Love by Hong Kong director Wong Kar-wai topped the results of an international poll of the best Chinese-language films of the past decade, conducted by dGenerate Films. The poll included ballots from forty-seven filmmakers, critics, programmers and scholars from around the world. A total of 152 Chinese-language films were cited.

In the Mood for Love outpaced a field dominated by mainland Chinese titles, led by Wang Bing’s seven-hour documentary West of the Tracks and Jia Zhangke’s historical epic Platform. The two mainland titles are both independent productions made outside the official Chinese state system and have never officially screened in China. Yi Yi, by the late Taiwanese master Edward Yang finished fourth.

The top four titles were each mentioned in at least half of the forty-six ballots submitted by participants. Rounding out the top ten were Jia Zhangke’s Still Life at #5, Jiang Wen’s Devils on the Doorstep at #6, Liu Jiayin’s Oxhide, Lou Ye’s Summer Palace, and Jia Zhangke’s The World tied at #7, and Li Yang’s Blind Shaft and Ang Lee’s transnational blockbuster Crouching Tiger Hidden Dragon tied at #9.

Jia Zhangke dominated among directors with seven films mentioned in the poll, three of which finished in the top ten. His films received nearly twice as many mentions as those of the second most-mentioned director, Wong Kar-wai. Works by Taiwanese director Tsai Ming-liang and Chinese director Lou Ye (who is officially banned from making films in China) also featured prominently in the results.

The results suggest a changing of the guard among mainland Chinese filmmakers over the past decade. The highest placing title by a Fifth Generation director was Zhang Yimou’s Hero at #22. The eight mainland productions placing in the top eleven are from Sixth Generation directors such as Jia Zhangke or Lou Ye, or the post-Generational wave of digital filmmakers such as Wang Bing and Liu Jiayin. And yet, among these mainland films, only The World was approved by the state censors and released theatrically in mainland China.

Three of the top four films – In the Mood for Love, Yi Yi and Platform – have also placed prominently in polls conducted for all cinema of the past decade. The three films placed in the top ten of the Best of Decade Critics’ Poll run by IndieWire and in the top 11 of the poll run by Film Comment. But aside from Jia Zhangke’s films, the remaining titles on the list have fared poorly in these polls (West of the Tracks, #2 in this poll, places at #49 in IndieWire and #85 in Film Comment).

Oxhide, distributed non-theatrically in the U.S. by dGenerate Films, is the top ranking title by a female director. In addition to Oxhide, nine other dGenerate Films titles received mentions in the poll: Before the Flood (Li Yifan and Yan Yu); Betelnut (dir. Yang Heng); Crime and Punishment (Zhao Liang); Ghost Town (Zhao Dayong); Little Moth (Peng Tao); The Other Half (Ying Liang); Taking Father Home (Ying Liang); Timber Gang aka Last Lumberjacks (Yu Guangyi) and Using (Zhou Hao).

The full list of films, as well as top-ranking Chinese-language directors, can be found after the break. A full list of ballots from all participants will be posted tomorrow.


1. In the Mood for Love, Wong Kar-wai (28 mentions)
2. Tie Xi Qu: West of the Tracks, Wang Bing (25)
3. Platform, Jia Zhangke (24)
4. Yi Yi, Edward Yang(23)
5. Still Life, Jia Zhangke (18)
6. Devils on the Doorstep, Jiang Wen (12)
7. Oxhide, Liu Jiayin (11)
(tie) Summer Palace, Lou Ye (11)
(tie) The World, Jia Zhangke (11)
10. Blind Shaft, Li Yang (10)
(tie) Crouching Tiger Hidden Dragon, Ang Lee (10)

Top Directors (based on mentions of their films among all top ten ballots):
1. Jia Zhangke (63 mentions)
2. Wong Kar Wai (34)
3. Tsai Ming-liang (28)
4. Wang Bing (26)
5. Lou Ye (25)
6. Edward Yang (23)
7. Ang Lee (17)
8. Liu Jiayin (15)
9. Hou Hsiao-hsien (14)
10 Jiang Wen (13)

The rest of the results from the poll of Chinese-language films:

12. Goodbye Dragon Inn, Tsai Ming-liang (9)

13. Three Times, Hou Hsiao-hsien (8)
(tie) Suzhou River, Lou Ye (8)
(tie) What Time Is It There? Tsai Ming-liang (8)

16. Infernal Affairs, Andrew Lau & Alan Mak (7)
(tie) Lust, Caution Ang Lee (7)
(tie) Petition, Zhao Liang (7)
(tie) Unknown Pleasures Jia Zhangke (7)

20. Millennium Mambo, Hou Hsiao-hsien (6)
(tie) Spring Fever, Lou Ye (6)

22. Bing Ai, Feng Yan (5)
Hero, Zhang Yimou (5)
(tie) Wayward Cloud, The Tsai Ming-liang (5)

25. Nine films tied with four mentions:

Kung Fu Hustle, Steven Chow
Peacock, Gu Changwei
Oxhide 2, Liu Jiayin
Kekexili: Mountain Patrol, Lu Chuan
I Don’t Want to Sleep Alone, Tsai Ming-liang
Orphan of Anyang, The Wang Chao
2046, Wong Kar-wai
Other Half, The, Ying Liang
Survival Song, Yu Guangyi

34. Nine films tied with three mentions:

Along the Railway, Du Haibin
Crime and Punishment, Zhao Liang
Dr. Ma’s Country Clinic, Cong Feng
Though I Am Gone, Hu Jie
Delamu, Tian Zhuangzhuang
Looking for Lin Zhao’s Soul, Hu Jie
My Life as McDull, Toe Yuen
Beijing Bicycle, Wang Xiaoshuai
Timber Gang aka Last Lumberjacks, Yu Guangyi

43. 26 films tied with two mentions:

1428,Du Haibin
Before the Flood, Li Yifan and Yan Yu
Blind Mountain
, Li Yang
Blue Gate Crossing, Yee Chin-yen
Buried, Wang Libo
Chinese Villagers’ Documentary Project, Wu Wenguang
Classmates, Lin Xin
Durian, Durian, Fruit Chan
Face, Tsai Ming-liang
Fuck Cinema, Wu Wenguang
Ghost Town, Zhao Dayong
Good Cats, Ying Liang
Grain in Ear, Zhang Lu
Jalainur, Zhao Ye
Little Moth, Peng Tao
Night Train, Diao Yi’nan
Outside, Wang Wo
PTU, Johnnie To
Quitting, Zhang Yang
Search, The,Wanma Caidan
Seafood, Zhu Wen
Seven Intellectuals in a Bamboo Forest, Yang Fudong
Springtime in a Small Town, Tian Zhuangzhuang
Taking Father Home, Ying Liang
Uniform, Diao Yinan
Wheat Harvest, Xu Tong

69. 84 films tied with 1 mention:

24 City, Jia Zhangke
And the Spring Comes, Gu Changwei
Aoluguya, Gu Tao
Ashes of Time Redux, Wong Kar-wai
Assembly, Feng Xiaogang
Bamboo Shoots, Jian Yi
Baober in Love, Li Shaohong
Betelnut, Yang Heng
Big Shot’s Funeral, Feng Xiaogang
Bimo Records, The, Yang Rui
Black and White Milk Cow, Yang Jin
Bodyguards and Assassins, Chen Desen
Breaking News, Johnnie To
Butterfly, Yan Yan Mak
Cape No. 7, Wei Desheng
Chicken Poets, Meng Jinghui
Chinese Odyssey 2002, Jeff Lau
Chongqing, Zhang Lu
City of Life and Death, Lu Chuan
Condolences, Ying Liang
Conjugation, Emily Tang
Cry Woman, Liu Bingjian
Dam Street, Li Yu
Destination Shanghai, Andrew Y-S Cheng
Disorder, Huang Weikai
Dong, Jia Zhangke
Dr. Zhang, Huang Ruxiang
Dumplings, Fruit Chan
DV China, Zheng Desheng
Everlasting Regret, Stanley Kwan
Exiled, Johnnie To
Extras, Zhu Chuanming
Fengming: A Chinese Memoir, Wang Bing
Floating Dust, Huang Wenhai
Fortune Teller, Xu Tong
Green Hat, Liu Fendou
History of Chemistry 2, Lu Chunsheng
How Are You, Gongliao, Cui Suxin
How Is Your Fish Today, Guo Xiaolu
I Love Beijing, Ning Ying
In Public, Jia Zhangke
Incense, Ning Hao
Infernal Affairs Trilogy, Andrew Lau and Alan Mak
Iri, Zhang Lu
Isabella, Pang Ho-Cheung
Juliet in Love, Wilson Yip
Karamay, Anonymous
KJ, Cheung King-wai
Lan Yu, Stanley Kwan
McDull, Prince de la Bun, Toe Yuen
Mid-Afternoon Barks, Zhang Yuedong
My Blueberry Nights, Wong Kar-Wai
Narrow Path, The, Cui Zi’en
Novel, Lu Le
Pangyau, Amir Muhammad
Perfect Life, Emily Tang
Perpetual Motion, Ning Ying
Pirated Copy, He Jianjun
Raised from Dust, Gan Xiao’er
Red Cliff, John Woo
Red Flag Files, The, Zhou Hongxiang
Riding Alone for Thousands of Miles, Zhang Yimou
River People, He Jianjun
Road, The, Zhang Jiarui
Rumination, Xu Ruotao
San Li Dong, Lin Xin
Shanghai Panic, Andrew Y.S. Cheng
Shaolin Soccer, Stephen Chow
Silent Holy Stones, Wanma Caidan
Sparrow, Johnnie To
Strange Heaven, Yang Fudong
Sun Also Rises, The, Jiang Wen
Sweet Food City, Gao Wendong
Tang Poetry, Zhang Lu
This Happy Life, Jiang Yue
Three Guns / A Simple Noodle Story, Zhang Yimou
To Live Is Better Than to Die, Chen Weijun
Trivial Matters, Peng Haoxiang
Triangle, Johnnie To, Tsui hark, Ringo Lam
Two Seasons, Zhou Xun
Us Two, Ma Liwen
Using, Zhou Hao
Warlords, The, Peter Chan
You Shoot, I Shoot, Pang Ho-cheung


12.1.10

Las mejores películas de la década: algunas críticas

Se me dio por buscar qué había escrito yo en el momento del estreno de muchas de las películas que ahora están siendo consideradas entre las mejores de la década en listas como las de Cahiers du Cinéma o Sight & Sound. No están todas las críticas, claro. Algunas no figuran porque nunca se estrenaron en la Argentina, otras porque no las escribí yo, y otras porque tampoco era una cuestión exhaustiva de poner todo. Seguiré agregando otras más adelante. Es un repaso, un ejercicio casi privado: volver a leer lo que escribí en su momento cuando algo todavía no había alcanzado la estatura de clásico.
TITULO:
Azul profundo

(24/10/2002)


Mulholland Drive: El camino de los sueños es la nueva y genial incursión de David Lynch en el universo de las pesadillas urbanas.


Diego Lerer.
DE LA REDACCION DE CLARIN.


Pocas veces el nombre de una productora sonó más apropiado que el que David Lynch usa para sus películas. El texto Producciones Asimétricas no solo anuncia que se trata de una obra suya, sino que parece ser un claro indicador de lo que viene. Mulholland Drive: El camino de los sueños, nueva genialidad del creador de Terciopelo azul, es un filme asimétrico por donde se lo mire. Todo en él es inesperado, disonante, ligeramente desajustado o corrido de lugar. En un cine como el norteamericano, que es un elogio y una escuela de la simetría, la precisión y la justeza, los sorprendentes y desconcertantes filmes de Lynch son un respiro, una satisfacción, casi un desahogo.

Lo que ofrece el creador de Twin Peaks aquí es un gran sueño, una pesadilla, un viaje sinuoso por los destinos de una joven inocente que llega a Hollywood con la ilusión de triunfar, sólo para toparse allí con el otro lado de la moneda, el lado oscuro y perverso. Mulholland... puede ser leída como la versión lynchiana de Sunset Boulevard, aquel filme de Billy Wilder en el que una calle mítica representaba a Hollywood como un camino a la perdición.

Resumir el filme es un poco anticipar las sorpresas, y tomando en cuenta los giros de la historia, no conviene adelantar demasiado. Sí vale decir que el cuento, aparentemente, se centra en dos chicas —la recién llegada a Hollywood y otra, una amnésica que sobrevivió a un accidente— que conviven en una casa en Los Angeles. De por medio, aparecerán productores codiciosos, mafiosos a la antigua, estrellas decadentes, directores cornudos, cowboys, enanos, cantantes que hacen playback y otras figuras ya clásicas del universo de Lynch.

Si bien no puede evitar citarse a sí mismo, el autor logra escapar del territorio de la autoparodia (como caía en Corazón salvaje) gracias a que El camino... establece rápidamente una conexión con el conflicto de la protagonista. A su manera, su llegada a Hollywood es como la del espectador al mundo de Lynch: todo la sorprende, la entusiasma, le extraña y le asusta a la vez.

Más allá de deleitarse con la cadenciosa superficie del filme y la increíble habilidad de su autor para crear climas, suspenso y tensión con mínimos elementos (las escenas del "monstruo en el estacionamiento" y del "espresso recomendado" son dos joyitas para enmarcar), lo interesante aquí es ver como Lynch vuelve a sumergirse en los terrenos de la ilusión y la realidad, jugando con todo tipo de figuras retóricas (sus sueños dentro de sueños conforman un catálogo solo apto para freudianos con carnet) y metáforas visuales, en las que su viejo y querido color azul eléctrico vuelve a tener una función perturbadora.

"Hagamos como en las películas, simulemos ser otras personas", le dice Rita a Betty. Y lo serán. En un punto del relato, Rita no será más Rita y Betty no será Betty. Espejos, dobles, cambios de personalidad, lógica del sueño: todo es probable en el mundo asimétrico de Lynch. Y más aún en un Lynch que habla de Hollywood, donde la realidad y la fantasía cohabitan en un extraño y sugerente no-espacio.

El talento de Lynch como orquestador de imágenes, lo que lo hace flotar escalones más arriba que buena parte de sus colegas, está en su capacidad para jamás tocar la melodía principal, la que conduce la habitual narración cinematográfica. Su arte consiste en combinar graves muy graves y agudos muy agudos, tonos chirriantes y otros subterráneos, hasta formar un universo de resonancias siempre impares. Una vez allí, en ese paraíso/infierno lleno de almas perdidas, el espectador es el que debe encargarse de encontrar la melodía. El resto, como decía aquel, es Silencio.


Suspenso

TITULO ORIGINAL "MULHOLLAND DR."
(ESTADOS UNIDOS, 2001) 140 MIN SAM 16
DIRECCION DAVID LYNCH INTERPRETES NAOMI WATTS, LAURA ELENA HARRING
SALAS CINEMARK PALERMO, V. RECOLETA, LORCA

EXCELENTE


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TITULO:
El monstruo está en nosotros

(31/05/2007)

El filme coreano "The Host" atrapa, intriga y sorprende con la historia de un mutante que aterroriza a Seúl.

Diego Lerer
dlerer@clarin.com

Cualquiera que haya visto un par de recientes películas coreanas sabrá que una de las especialidades de ese cine es su habilidad para cambiar de géneros dentro de una misma historia; sumar drama, comedia, acción, terror y suspenso en un mismo relato sin despeinarse, como si fuera lo más natural del mundo. Esa habilidad encuentra su mejor exponente en The Host, una película que incluye no sólo una multitud de géneros sino también una increíble diversidad de sentidos y referencias.

A primera vista, se trata de una película de monstruos que bien podría leerse como una versión coreana de Tiburón con algo de Alien y Godzilla. A partir de un caso real (una increíble cantidad de material tóxico que fue echado al río Han), el director de Memories of Murder, Bong Joon-ho, imaginó la aparición de un gigantesco monstruo mutante (mezcla de reptil, pez y extraño molusco) que, saliendo del fondo de ese contaminado río, aterroriza a la ciudad de Seúl, empezando por las familias que están haciendo picnic en un parque.

Bong tomará dos líneas paralelas de relato, que luego se abrirán a varias más. Por un lado, hay una familia más que disfuncional (un padre que tiene un kiosco, un hijo alcohólico, otro medio tontuelo con una hija en edad escolar y una campeona de arquería) que sufre la pérdida de la niñita a manos de el bicho. Por el otro, se cuenta la situación política que se plantea cuando la zona es puesta en cuarentena ante el temor de que las mordeduras del mutante sean contagiosas.

El conflicto central es entre la familia, que recibe un llamado telefónico de la niña —que aún sigue viva— y trata de ir a rescatarla, y los poderes de turno —tanto coreanos como norteamericanos— que no le cree ni le permite salir en su búsqueda dentro de la "zona de exclusión".

Si bien hay un conflicto masivo a escala nacional, la película nunca pierde de vista a sus seis protagonistas, manteniendo como centro el drama familiar, con el monstruo como catalizador no sólo de una serie de insólitas peripecias, sino de una cantidad de tensiones político-sociales que se viven en ese país.

The Host abandona a los veinte minutos la promesa de ser una película a lo Godzilla. Bong tira una fuerte situación dramática y no teme seguirla con un paso de comedia absurda (la escena del velatorio masivo es ejemplar en ese sentido), y de ahí ir al suspenso y la intensidad de una persecución para pasar sin pausa al melodrama. Y lo mejor es que todo fluye de una manera perfecta, más allá de que un espectador occidental —acostumbrado a una continuidad de tonos más clásica— pueda sentirse por momentos desacomodado.

Al elegir una familia de perdedores y centrarse en una sociedad, como la coreana, que tiene una gran dependencia con el poder militar norteamericano, Bong logra que su película cobre a cada paso más y más dimensiones. De la nada un personaje habla del retorno a la democracia y de sus frustraciones laborales, otro intenta corromper a un policía (que acepta, claro), un tercero miente abiertamente sobre lo que sucede con "el virus" y aparecen ex militantes transformados en inescrupulosos empresarios, manifestantes políticos que no saben bien para dónde correr y referencias permanentes al SARS, aquél virus que afectó la zona hace una década.

Pero nada de esto se introduce forzadamente en un relato que es de una intensidad permanente y que pondrá los nervios de punta al espectador. Bong es un malabarista —o un director de orquesta sinfónica— que juega con diez líneas de relato con distintos tonos cada una y nunca pierde de vista la melodía principal. The Host es un filme pequeño de tamaño (más cercano al modo de M. Night Shyalaman de contar historias de suspenso que al de, digamos, Michael Bay) pero conceptual, estética y temáticamente enorme. Todo un lujo para la cartelera porteña.

Ficha


The Host

- Suspenso TITULO ORIGINAL "GWOEMUL" (COREA DEL SUR/2006) 119 MIN, APTA MAYORES DE 16 DIRECCION BONG JOON-HO INTERPRETES SONG KANG-HO, PARK HAE-IL, BAE DU-NA SALAS V. RECOLETA, ABASTO, SHOWCASE BELGRANO

EXCELENTE


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TITULO:
La fábula de la reconstrucción

(17/11/05)

En "Una historia violenta", David Cronenberg se centra en una familia cuya tranquila vida cambia de un día para otro.

Diego Lerer.
dlerer@clarin.com

En esta familia no resolvemos los problemas pegándole a la gente", le dice Tom Stall a Jack, su hijo adolescente que acaba de darle una tremenda paliza a un compañero de escuela que lo tenía de punto. "No —contesta Jack, desafiante—. En esta familia le disparamos".

Unos días antes las cosas no eran así. Tom (Mortensen) era un tranquilo y amoroso padre de familia en el idílico pueblo de Milbrook, Indiana. Tenía un arquetípico restaurante norteamericano en el que atendía a la "buena gente" del lugar. Su mujer, Edie, era una madre responsable y eficiente abogada. Y Jack no se peleaba con nadie. Más bien, le escapaba a los "matones" del colegio por la vía de la ironía. Pero la hija más chiquita, Sarah, intuía algo: ella tenía pesadillas con monstruos que salían del placard.

Y las pesadillas se harán realidad poco después, cuando dos matones que venían de aniquilar a los dueños de un motel (en una larga y antológica escena que abre la película y que funciona como una vuelta de tuerca a las escenas similares que filma Tarantino), entran al restaurante de Tom para hacerse de la caja y dejar un par de cadáveres en el camino. En un descuido, Tom los reduce y los mata. Los canales de TV encuentran a su héroe de la semana, pero Tom sólo quiere "volver a la vida normal". Lo cierto es que será imposible. Ya no habrá normalidad para los Stall. De hecho, ¿alguna vez la hubo?

Una historia violenta avanza desde allí hacia zonas cada vez más enrarecidas. Poco después del hecho, un matón (Ed Harris, con el toque cronenberguiano de tener un ojo de vidrio y una cicatriz en la cara) llega al diner de Tom y lo confunde con "el loco Joey", un mafioso de Filadelfia. Tom jura que se trata de un error. ¿O está ocultando algo?

Cronenberg construye este thriller (de hecho, es más un western que otra cosa) de una manera bastante peculiar. Por un lado, engancha al espectador en una trama de suspenso clásica, con una familia acechada por bandidos y un misterio de identidades por resolver. Y, por el otro, lo desacomoda constantemente ya que, en lugar de mantener un registro realista, opta por trabajar sobre los elementos clásicos del género y subvertirlos en pequeñas pero sugerentes dosis.

A diferencia del tono surreal con el que David Lynch construyó su (en algunos puntos similar) Terciopelo azul, el canadiense usa un estilo hiperrealista que se presta a variadas interpretaciones y que puede incomodar al espectador al punto de hacerlo reír en los momentos aparentemente menos indicados. Lejos de apostar al verosímil, Cronenberg realiza un trabajo quirúrgico sobre el género, acompañando y haciendo propio el morbo del espectador cuando la violencia crece, pero sin por eso desentenderse de sus personajes ni desdeñar las emociones que ellos atraviesan. Queremos que esa familia se salve y triunfe, y Cronenberg jamás nos coloca en posición de juzgar sus actos.

Un poco a la manera de lo que hacía Todd Haynes con el melodrama en Lejos del Paraíso, Cronenberg toma las formas del género "buenos vs. malos" (llamenlo thriller, policial, filme de gángsters o western) respetando sus códigos, pero mostrándonos el revés de la trama. Un contraplano allí donde no debería existir, una escena de sexo inesperada, un llanto que incomoda, una imagen que shockea. Todas escenas que descolocan.

Si en primera instancia, Una historia violenta parece hablar de las zonas oscuras que esconde el sueño americano, sería muy simplista pensar que eso es todo lo que le interesa hacer a Cronenberg aquí. Como en casi todos sus filmes, esta es una historia sobre los misterios de la identidad, sobre las represiones implícitas en la adaptación social, y sobre la posibilidad (o no) de reinventarse, reconstruirse o, para usar la metáfora que mejor funciona aquí, "salir del placard".

Como M. Butterfly, La zona muerta o La mosca, Una historia... propone pensar la identidad como construcción. ¿Hay un lazo atávico que nos impide escapar del destino? ¿Podemos tomar otra forma en el curso de nuestras vidas, mutar, aunque para eso haya que sobrevivir a disparos, cuchillazos y cubrir el cuerpo de heridas y cicatrices hasta que aflore una nueva piel? Cronenberg —en el final angustiante de esta extraordinaria película— no ofrece respuesta alguna. Prefiere dejar la pregunta abierta, reflejada en los rostros llorosos de una familia que ya no volverá a ser la que era.

Una historia violenta

- Suspenso TITULO ORIGINAL "A HISTORY OF VIOLENCE" (EE.UU./CAN., 2005) 95' SAM 16 DIRECCION DAVID CRONENBERG INTERPRETES VIGGO MORTENSEN, MARIA BELLO, WILLIAM HURT, ED HARRIS SALAS V. RECOLETA, ABASTO

EXCELENTE

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TITULO:
EL MUNDO PERDIDO
(29/06/05)

Con su versión del clásico "Guerra de los mundos", Spielberg logra un filme intenso y aterrador sobre una invasión extraterrestre.

Diego Lerer.
dlerer@clarin.com

Cuesta creer, viendo Guerra de los mundos, que el director sea el mismo Steven Spielberg que fuera responsable, más de 20 años atrás, de imaginar criaturas extraterrestres amables y tiernas como las de Encuentros cercanos del tercer tipo y E.T. Acaso la culpa de haber ennegrecido la sensibilidad del más grande de los cineastas populares de las últimas décadas sea del paso de los años (de cierta inocencia juvenil a una adultez más amarga), o bien el terror que invadió a todos los norteamericanos después del 11 de setiembre. Lo cierto es que, después de ver la impactante adaptación que hizo de la clásica novela de H.G. Wells, los extraterrestres son hoy más parecidos, en el imaginario "spielberguiano" a los tiburones y a los dinosaurios.

Si bien Spielberg toma como base el texto de Wells, lo hace insertando una historia central bastante diferente, una que la conecta claramente al resto de sus películas: la idea de una familia desmembrada, de un pa dre ausente, y de una amenaza externa que ayuda a reconectar lazos. Aquí, el protagonista es Tom Cruise, un espécimen cinematográfico puro, un actor que maneja a la perfección lo que es actuar para la cámara y que dota de tensión y nervio cada escena en la que está.

Cruise es Ray, un estibador que vive en Nueva Jersey, divorciado, que recibe la visita de sus hijos (un varón adolescente y una nena de unos diez años, la excelente Dakota Fanning), a quienes presta poca atención. Como la mayoría de los padres del cine de Spielberg (los de E.T., Encuentros cercanos..., Inteligencia artificial y hasta Indiana Jones), Ray es completamente inútil para la tarea paterna, y sabe poco y nada de sus hijos. Y deberá enterarse por la fuerza.

La historia de Wells es bastante conocida y arranca con una serie de extraños accidentes meteorológicos que preceden una invasión extraterrestre. Spielberg mantiene el concepto original de los gigantescos trípodes avanzando sobre las ciudades y las personas, pulverizando a todo aquel que se cruza por su camino, y destruyendo todo a su paso.

A la media hora, la invasión ha comenzado y la película llega a un pico de tensión que logrará sostener (más allá de algún exceso de "casualidades") durante una hora de relato, tal vez el más intenso y terrorífico visto en mucho tiempo. Mientras Ray huye con sus hijos —y va descubriendo y sobreviviendo a la destrucción que lo circunda—, Spielberg arma negrísimas secuencias en las que el horror, la violencia y la crueldad alcanzan niveles inusitados.

La última media hora no está a la altura de lo anterior, más que nada por una larga, poco efectiva y anticlimática secuencia en un sótano (con Tim Robbins interpretando a un maníaco vengativo), y por cierta tendencia del director a redoblar la apuesta sensible a la hora de cerrar sus historias, intentando dar un matiz optimista a un retrato de horror y de muerte.

Pero ni aún en esos momentos el filme se le escapa de las manos. Sólo basta comparar cualquier secuencia de Guerra... (la fuga en el barco, el "tren de fuego", la separación padre-hijo, el avión caído, etc.) con la mayoría de las superproducciones del último tiempo, y la maestría visual de Spielberg, su dominio total de los recursos del cine, se hace más que evidente.

Con una oscuridad pesadillesca que hace recordar a clásicos como La noche del cazador (o Los pájaros, de Hitchcock), una cruza temática que abarca toda la obra del director (la idea del viaje, la fuga, el perseguidor misterioso, la familia rota, que vienen acompañándolo desde Reto a muerte a La terminal, pasando por El imperio del Sol, Atrápame si puedes y La lista de Schindler, además de las películas ya citadas) y una virulencia visual que impactará directamente en el estómago de los espectadores, Guerra de los mundos es, sin duda, el tanque de la temporada. Y ni Batman, ni Francella, ni Angelina Jolie tienen con qué darle. Ni siquiera Darth Vader.

Eh, ¿quién era Darth Vader?

Guerra de los mundos

-Ciencia-ficción. TITULO ORIGINAL "WAR OF THE WORLDS" (EE.UU., 2005) 116 MIN SAM 13 DIRECCION STEVEN SPIELBERG INTERPRETES TOM CRUISE, DAKOTA FANNING, TIM ROBBINS SALAS ABASTO, BELGRANO, VILLAGE RECOLETA

MUY BUENA

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TITULO
Los círculos del infierno
(04/01/07)

Fuerte y perturbadora, "La noche del Sr. Lazarescu", de Cristi Puiu, se centra en un hombre al borde de la muerte.

Diego Lerer
dlerer@clarin.com

Cristi Puiu no es de plantearse apuestas sencillas. Inspirado en los Cuentos Morales de Eric Rohmer, el cineasta rumano se propuso filmar "Seis Historias de los Suburbios de Bucarest" de las cuales, La noche del Sr. Lazarescu es la primera. A juzgar por los resultados, habrá que esperar el resto de la serie con impaciencia. En su segunda película, Puiu se despacha con una apabullante obra maestra, un filme que —estrenado, en DVD, el primer fin de semana de 2007— probablemente termine siendo el mejor de todo el año.


Ganadora de varios premios internacionales, Lazarescu es un relato abrumador y doloroso, simple en apariencia pero complejísimo en su construcción, acerca de las probables últimas horas de un hombre enfermo. El título original es La muerte del Sr. Lazarescu y si bien no hay evidencias certeras de que eso suceda al final de las dos horas y media del relato, el título hace juego con una idea más abarcadora que el hecho concreto de que nuestro alcohólico antihéroe, más temprano que tarde, morirá.

Dante Lazarescu parece haber vivido muchos más que los 62 años que declara. Viudo, con una hermana que vive en otra ciudad y una hija en Canadá, vive solo con sus gatos, su suciedad, su bebida alcohólica casera, su úlcera perforada y sus mañas. Una noche, agotado ya de sus dolores de estómago y de su jaqueca, decide pedir un médico a domicilio. Casi una hora del filme se irá entre sus mareos, la espera por una atención que nunca llega y la medida ayuda de sus vecinos que se debaten entre acompañarlo cuando arriba la ambulancia o abandonarlo a su suerte.

La enfermera Mioara será una especie de ángel guardián que tratará de guiar al condenado Lazarescu a través de los círculos del infierno. Ese "infierno" es una secuencia de hospitales que el cada vez más frágil Dante recorrerá en busca de doctores que lo atiendan, que se pongan de acuerdo en lo que le sucede (¿es el hígado?, ¿el páncreas?, ¿cáncer?, ¿cirrosis?), y, por último, que decidan operarlo (o no) y le consigan un lugar donde hacerlo.

Toda esta recorrida —agravada por un accidente en la ruta que dejó con poco lugar a los hospitales— resulta tan intensa como aterradora. Como si los hermanos Dardenne filmaran un largo capítulo de E.R., Lazarescu descubre las muchas miserias y algunas grandezas de médicos y asistentes poco dispuestos a hacer un esfuerzo extra por un hombre que, consideran, se ha buscado su propia muerte.

Pero el mérito del filme no sería tan grande si sólo buscara ser una denuncia acerca del estado de la atención sanitaria narrada con indudable maestría técnica. Es cierto que el filme cala hondo por esa brutal pintura del sistema, casi en clave de negrísima comedia. Y es verdad también que el depurado estilo de Puiu —cámara en mano, largos planos secuencia y un realismo a ultranza que hace recordar a la urgencia de John Casavettes o a documentales de Fred Wiseman como Titicut Follies— impresiona y sorprende. Pero el valor de esa construcción sólo cobra real dimensión en función de lo que Puiu trata de contar aquí, que no es otra cosa que la desesperante parábola de un hombre que empieza a morir desde el primer minuto: la historia de un condenado a muerte sin escapatoria.

Si bien el tema de Lazarescu es, según el director, el concepto cristiano de "ama a tu prójimo como a ti mismo", el recorrido del protagonista lleva al espectador a hacerse planteos, si se quiere, de un tipo más existencial. Los hospitales, así, no son más que metáforas. La condena de Lazarescu no es necesariamente mayor por la especificidad de su problema de salud ni por una posible mala praxis. Tarde o temprano, parece querer expresar Puiu (un hipocondríaco confeso), todos nos encontraremos en una situación parecida. El progresivo deterioro de su condición a lo largo de las casi seis horas que dura su traslado "hospitalario" puede sintetizar una vida entera.

Al término de la larga noche, Lazarescu casi no podrá controlar ni su cuerpo ni su mente. Rapado, desnudo, balbuceante y acurrucado sobre sí mismo casi en posición fetal, Dante habrá recorrido el círculo más profundo del infierno hasta llegar al final. Final que —como el de toda circunferencia que se precie— no es otra cosa que el principio.

Ficha

La noche del Sr. Lazarescu

Drama. Título original "Moartea domnului lazarescu" (Rumania, 2005) 152 min. Sam 13 dirección Critsti Puiu. Interpretes: Ion Fuscuteanu, Luminita Gheorghiu. Salas Arteplex Belgrano, Cineduplex Caballito. En dvd

EXCELENTE






10.1.10

Las mejores películas de la década: Cahiers du Cinéma y Sight & Sound


Cahiers du Cinéma

  1. Mulholland Drive – David Lynch
  2. Elephant – Gus van Sant
  3. Tropical Malady – Apichatpong Weerasethakul
  4. The Host – Bong Joon-ho
  5. A History of Violence – David Cronenberg
  6. The Secret of the Grain – Abdelatif Kechiche
  7. West of the Tracks – Wang Bing
  8. War of the Worlds – Steven Spielberg
  9. The New World – Terrence Malick
  10. Ten – Abbas Kiarostami


Sight & Sound
(Orden Alfabético)

  • Adaptation – Spike Jonze
  • Battle in Heaven – Carlos Reygadas
  • The Beat That My Heart Skipped – Jacques Audiard
  • The Bourne Ultimatum – Paul Greengrass
  • Caché – Michael Haneke
  • Colossal Youth – Pedro Costa
  • The Death of Mr. Lazarescu – Cristi Piu
  • Éloge de l’amour – Jean-Luc Godard
  • The Five Obstructions – Lars von Trier and Jorgen Leth
  • The Gleaners and I – Agnès Varda
  • The Holy Girl – Lucrecia Martel
  • Inland Empire – David Lynch
  • In the Mood for Love – Wong Kar-Wai
  • Memories of Murder – Bong Joon-ho
  • Platform – Jia Zhangke
  • Russian Ark – Aleksandr Sokurov
  • The Son – Jean-Pierre and Luc Dardenne
  • Spirited Away – Hayao Miyazaki
  • Talk to Her – Pedro Almodovar
  • Ten – Abbas Kiarostami
  • There Will Be Blood – Paul Thomas Anderson
  • 35 Shots of Rum – Claire Denis
  • Touching the Void – Kevin Macdonald
  • Tropical Malady – Apichatpong Weerasethakul
  • United Red Army – Wakamatsu Koji
  • Uzak – Nuri Bilge Ceylan
  • Waiting for Happiness – Abderramane Sissako
  • Werckmeister Harmonies – Béla Tarr and Agnes Hranitzky
  • Workingman’s Death – Michael Glawogger
  • Yi Yi – Edward Yang

Best of 2009 (Film Comment)


Ya había publicado esta lista cuando en el blog del Lincoln Center se dio un adelanto. Ahora salió publicada con detalles de puntajes en la propia revista Film Comment y es llamativo por lo poco con lo que THE HURT LOCKER le ganó a LA MUJER SIN CABEZA para quedarse con el primer puesto de la encuesta. Son apenas diez puntos, que no sé exactamente a lo que equivale pero calculo que será un voto o dos, o un par de posiciones más alto en alguna que otra lista...

1. The Hurt Locker Kathryn Bigelow, U.S. 772 points
2. The Headless Woman Lucrecia Martel, Argentina/Spain/France/Italy 762
3. Summer Hours Olivier Assayas, France 745
4. 35 Shots of Rum Claire Denis, France/Germany 605
5. Fantastic Mr. Fox Wes Anderson, U.S. 552
6. Police, Adjective Corneliu Porumboiu, Romania 542
7. Inglourious Basterds Quentin Tarantino, U.S./Germany 499
8. A Serious Man Joel & Ethan Coen, U.S./U.K./France 472
9. The Beaches of Agnès Agnès Varda, France 404
10. Lorna’s Silence Jean-Pierre & Luc Dardenne, Belgium/France/Italy/Germany 382
11. 24 City Jia Zhangke, China/Hong Kong/Japan 379
12. The White Ribbon Michael Haneke, Austria/Germany/France/Italy 347
13. The Limits of Control Jim Jarmusch, U.S./Japan 284
14. The Sun Aleksandr Sokurov, Russia/Italy/Switzerland/France 278
15. Bright Star Jane Campion, U.K./Australia/France 277
16. Two Lovers James Gray, U.S. 273
17. In the Loop Armando Iannucci, U.K. 237
18. Tulpan Sergey Dvortsevoy, Germany/Switzerland/Kazakhstan/Russia/Poland 235
19. Coraline Henry Selick, U.S. 231
20. Antichrist Lars von Trier, Denmark/Germany/France/Sweden/Italy/Poland 218
21. Public Enemies Michael Mann, U.S. 213
22. Where the Wild Things Are Spike Jonze, U.S. 200
23. Up Peter Docter & Bob Peterson, U.S. 199
24. An Education Lone Scherfig, U.K. 190
25. Night and Day Hong Sang-soo, South Korea 177
26. Still Walking Hirokazu Kore-eda, Japan 172
27. Liverpool Lisandro Alonso, Argentina/France/Netherlands/Germany/Spain 168
28. Up in the Air Jason Reitman, U.S. 161
29. Of Time and the City Terence Davies, U.K. 155
30. Broken Embraces Pedro Almodóvar, Spain 141
31. Me and Orson Welles Richard Linklater, U.K./U.S. 139
32. Adventureland Greg Mottola, U.S. 138
33. The Maid Sebastián Silva, Chile/Mexico 133
34. Bad Lieutenant: Port of Call New Orleans Werner Herzog, U.S. 132
35. The Informant! Steven Soderbergh, U.S. 125
36. Duplicity Tony Gilroy, U.S./Germany 124
37. La Danse: The Paris Opera Ballet Frederick Wiseman, France/U.S. 120
38. Beeswax Andrew Bujalski, U.S. 116
39. The Messenger Oren Moverman, U.S. 115
40. You, the Living Roy Andersson, Sweden/Germany/France/Denmark/Norway/Japan 114
41. District 9 Neill Blomkamp, U.S./New Zealand 113
42. Hunger Steve McQueen, U.K. 112
43. Frontier of Dawn Philippe Garrel, France 111
44. Tokyo Sonata Kiyoshi Kurosawa, Japan/Netherlands/Hong Kong 110
45. Drag Me to Hell Sam Raimi, U.S. 107
46. Treeless Mountain So Yong Kim, U.S./South Korea 102
47. A Single Man Tom Ford, U.S. 97
48. Precious: Based on the Novel Push by Sapphire Lee Daniels, U.S. 96
49. Ponyo Hayao Miyazaki, Japan 94
50. Goodbye Solo Ramin Bahrani, U.S. 93