26.3.10

Festival de Cannes: poster

No encontré ninguno con mejor resolución por ahora. Ya aparecerán. Era para que lo vieran nomás.

Recomendaciones del BAFICI: "Trash Humpers", de Harmony Korine



TRASH HUMPERS, de Harmony Korine (era 7 cuando la vi, ahora lo subo a 8, crece la peli en la memoria...) No hay duda de que todo el mundo hablará hasta el hartazgo de esta película. Que si es revulsiva, que si no, que si va más allá de lo tolerable, que es sólo un juego, que no cuenta absolutamente nada, que es una visión decadente del mundo, que es un juego de niños, etc etc. Y no sé, tal vez todos tengan su razón. Alguien escribía por ahí sobre qué hubieran pensado los críticos de este filme si no viniera firmado por un director reconocido. Qué habría pasado si este video casero filmado en VHS acerca de tres viejos decadentes –o tres tipos disfrazados de viejos decadentes—que se la pasan haciendo cualquiera durante un par de días, hubiera venido firmado por un Don Nadie. Lo cierto es que, en manos de Korine, “Trash Humpers”, es una película fascinante y horrorosa, divertida y escabrosa, tremenda e inocente, una especie de juego a lo “Jackass” por parte de tres personajes pasados de rosca que se dedican a todo tipo de vandalismos callejeros y a ciertas torturas hogareñas. Pueden hacer tonterías como lanzar tubos de luces al piso para hacerlos estallar, o masturbarse contra árboles o tachos de basura, pero también pueden torturar a personas, niños y hasta secuestrarse un bebé. ¿Qué da miedo? No se preocupen: son Korine y sus amigos haciendo de las suyas en un falso documental que, aun sabiendo que se trata de eso, logra causar una impresión indeleble. ¿Una exposición cruenta del lado más oscuro del sueño americano o sólo el divertido pasatiempo de unos tipos con una cámara de video y con tiempo para perder? Uno imagina que habrá tantas respuestas como espectadores. Yo la vi, la disfruté, la sufrí, la encontré fascinante y perturbadora, y muy pocas veces sentí que fuera gratuita en su búsqueda del shock, a diferencia de otros cineastas “mejor vestidos” que lo hacen sin que nadie lo note. Korine no esconde sus cartas: va con los tapones de punta a causar una impresión en el espectador. Y lo logra, con una película que toma de Lynch, de Herzog, de Buñuel, de John Waters y del performance art, y lo lleva a niveles inesperados.


By Eric Kohn/IndieWire

If “Mister Lonely” suggested that Harmony Korine had developed a sentimental streak, “Trash Humpers” proves that his original subversiveness was merely in hibernation. The movie, a succession of incomplete scenes shot on lo-fi video, plays like a first person version of “The Devil’s Rejects.” A psychotic family with shriveled mugs resembling Freddy Kruger live together in an undisclosed suburban setting, mulling about their deranged existence while engaging in eerie behaviors and the occasional murder. Unquestionably Korine’s most experimental production, it cycles through scenes as if assembled from found footage. But there’s an engaging connectivity to this vision of savage outsiders, both within the context of its fleeting 78 minutes and when considered in relation to the larger framework of the director’s consistently provocative career.

You can see why Werner Herzog loves this guy: Like the German auteur’s best narratives, “Trash Humpers” not only sympathizes with socially ostracized misanthropes—it adopts their perspective. The camera observes their lifestyle and the cameraman (generally one of the wrinkled characters) frequently engages in it. Constantly heard chanting “Make it, make it, don’t take it” and an eerie tune about “three little devils,” he provides the lunacy with a makeshift avant garde soundtrack. These beastly creations certainly march to the beat of their own drum. Korine brings us into a hermetic world not unlike Todd Browning’s “Freaks,” where things that initially seem dark and unsettling become normalized.

Of course, the premise of “Trash Humpers” contains purely absurd connotations. The title is a literal description of the maniacal protagonists’ unlikely sexual proclivities. Only those compelled by the allure of attempting to comprehend its vulgar tongue-in-cheek appeal will access the fascinating madness beneath its juvenile surface. Recalling the profane performance art of Brock Enright, the humpers’ insane behaviors imply a universal tendency toward self-destruction. Garbage sex is just one aspect of their collective perversions. One of them casually fellates a tree in their backyard, another reams a doll, and the whole lot gets a kick out of smashing television sets. These oddly emblematic behaviors, coupled with scenes of the humpers listening to friends recite poetry in shadowy backdrops, turn the movie into a deeply encoded social critique. When a cross-dressed hermit laments “the grizzly facts of what civilization has done to us,” his resentment hangs in the air. It’s a collage of Americana gone mental.

Since “Gummo,” Korine has made it his prerogative to make poetry out of nightmarish imagery. Digital video suited his gritty style in the Dogme feature “Julien Donkey-Boy,” and the old-school VHS look pushes it even further. The degraded colors and intentional tracking problems create a filter of decay that defines each scene. Korine challenges viewers (those willing to sit through the whole thing, anyway) to deny the movie’s mesmerizing appeal. Amidst the chaos, he mines for unsuspecting beauty: An overweight prostitute in tight lingerie sings “Silent Night” to a captivated audience. One of the demented friends of the humpers holds court with a nearly moving soliloquy on why the world would improve if people were headless (“Everyone could eat off the table”). In these compelling moments, Korine shows that his creativity comes from fierce convictions about the wisdom of outcasts. The stars of “Trash Humpers” celebrate their naughtiness because nobody bothers to stop them. The same observation could easily apply to Korine himself.


Recomendaciones del BAFICI: "Lourdes", de Jessica Hausner



LOURDES, de Jessica Hausner (9) Lo que logra hacer la directora austríaca de “Hotel”, en ésta, su tercera película, es poco menos que milagroso. Y no sólo porque tenga en su centro un tema religioso. Hausner centra su película en un tour/peregrinación que hacen religiosos y dolientes a Lourdes, a visitar el santuario de la virgen y rezar por su salud. La protagonista es Sylvie Testud, que encarna a una mujer que tiene el cuerpo completamente paralizado del cuello para abajo. Y junto a ella se mueve un curioso grupo que integran otras personas con dificultades de salud, además de religiosos y un grupo encargado del control y la seguridad. La película, filmada en un hiperrealista video digital que la hace ver, casi, como un programa de televisión documental sobre la peregrinación religiosa, cuenta una serie de días que dura el tour, días en los que la protagonista podrá hacer el tour supuestamente curativo, esperando un milagro, mientras a su alrededor el espectador puede darse cuenta de que el sistema no funciona del todo bien: los de seguridad quieren divertirse con las jóvenes que cuidan a los enfermos, ellas parecen más interesadas en pasarlo bien que en hacer su trabajo, y por todos lados se observa el "negocio de la religión". Pero esto, en la mirada de Hausner, no se contradice con la devoción y el fervor religioso que los pacientes tienen, y la experiencia religiosa está –desde ese punto de vista— tratada con mucho respeto, lo que seguramente explica porqué les permitieron filmar en los lugares reales. Hay ironía y bastante humor en ciertos momentos, pero siempre a expensas de la parafernalia que rodea a la peregrinación: la venta de productos, los tours, la música, ciertos personajes que acompañan la delegación (uno con bigotitos que cuenta chistes sobre curas es genial). Algo sucederá, promediando la película, que no conviene adelantar acá, pero que llevará al extremo y hará aún más evidente esa fina línea que sabe manejar Hausner para que la película no se transforme en una burla pedante y condescendiente sobre la religión ni tampoco en un folleto promocional de la visita a Lourdes, aunque más de uno podrá irse con esa idea. Cuando el filme concluye con un cantante italiano interpretando el viejo clásico “Felicitá”, “Lourdes” consigue dejarnos con una sonrisa y con una lágrima al mismo tiempo. Afortunados de haber presenciado un milagro… cinematográfico.


The Guardian
By Peter Bradshaw

Jessica Hausner's drama is subtle, mysterious and brilliant, says Peter Bradshaw

"Leaving the miraculous out of life is like leaving out the lavatory or dreams or breakfast," wrote Graham Greene, but the miraculous certainly does tend to get left out of films, unless they are specifically about the life of Christ. So a contemporary movie set in Lourdes, among the believers and wheelchair-users who have come to that famous shrine in the hope of a cure, must inevitably trigger a series of expectations in the viewer: expectations of irony and disillusion, of some grotesque reversal, or maybe, in place of a cure, some violently satirical Dr Strangelove moment, a nauseous anti-miracle, like the ex-Nazi's euphoric scream of "I can walk!" in Kubrick's film at the instant when the earth's nuclear destruction is guaranteed.

Furthermore, this movie is by Jessica Hausner, the Austrian director whose name is habitually mentioned in the same breath as Ulrich Seidl and Michael Haneke: film-makers who are capable of exposing the refrigerated cruelty beneath the surface of gemütlich European middle-class life. But Hausner manages and controls our expectations in this superbly subtle, mysterious and brilliantly composed film. It concerns what seems to be a genuine miraculous event, after which Hausner adroitly, and repeatedly, allows us to suspect that something counter-balancingly awful is about to happen, bringing us close to the brink of apparent catastrophe, and then allowing the danger to recede, while at the same time letting us suspect that disaster has in fact in some way happened – or perhaps something entirely the opposite of disastrous. Either way, as the action of this outstanding movie proceeds, you get the eerie feeling that everything on screen has been invisibly deluged with something very important.

Sylvie Testud gives a tremendous performance as Christine, a young Frenchwoman who has multiple sclerosis and has come to Lourdes as part of a religious tour group organised by the Order of Malta. Her arms and legs are immobile and her hands are clenched fists. At Lourdes, she takes an alert and intelligent interest in the proceedings, though without seeming fervent or desperate, and relates easily to her fellow pilgrims, including a woman with a disabled child, and an older woman Madame Hartl (Gilette Barbier), who takes it upon herself to be Christine's companion and roommate. Elina Löwensohn plays the senior nurse and tour group leader, something of a martinet who disapproves of any impious or egotistical behaviour. There is also Kuno, played by Bruno Todeschini, a handsome male volunteer who in the most refined, discreet and gentlemanly way, admires Christine's quiet beauty and courage.

Like everyone else, Christine absorbs the ruling ethos at Lourdes that spiritual healing is the important thing – a credo that allows everyone to leave without thinking that they have had a wasted or disappointing journey. Also, everyone is quite aware of the routine phenomenon of the "phantom" miracle. Some, in the heat of the moment, do indeed rise from their wheelchairs, only to sink back, hours or days later, when the euphoria has worn off. Everywhere, there is a patiently rational and metaphorical approach to the miraculous. And yet …

As events unfold, it seems possible that some sort of strange quantum of health and sickness is in force. If physical strength should suddenly desert one of the party, it might migrate to someone else – but if divine grace should be visited on someone via these mysterious means, then this might cause ripples of dissatisfaction and resentment among the rest of the group, and the status quo ante could yet be reasserted. A cool, elegant and almost imperceptibly black-comic detachment is created with Hausner's group compositions, in which the viewer must always stay attentive for something vital happening in the middle distance.

The last film featuring a scene in Lourdes was Julian Schnabel's The Diving Bell and the Butterfly, in which Mathieu Amalric's disabled magazine editor Jean-Dominique Bauby remembers a dirty weekend spent in that bizarrely chosen location. Jean-Pierre Cassel was cast in the significant dual role of priest and vendor of cheap commercial trinkets. All the worldly, knowing irony of that scene – all the i-dotting and t-crossing – is utterly absent from Jessica Hausner's grippingly enigmatic work, shot on location in Lourdes itself: the mass scene appears to have been filmed with the actors "embedded" among genuine pilgrims. The audience is entitled to wonder if some of the ambiguity and restraint of Hausner's film was contrived to get official permission for these sequences, but even that possibility has its own subversive fascination.

Towards its end, I found myself thinking of Dreyer's Day of Wrath, in which Anna's vocation for evil appears to pass from the metaphorical to the real: a sense that witchcraft is not merely a parable for disempowerment, but something that she is literally capable of doing. It is a moment of astonishment that punctures the rational fabric of the film – there is no clearly comparable sense here, but certainly a batsqueak of anxiety that the miraculous might be real, and that it is therefore just as alarming, unsettling and threatening – and perhaps, also, just as absurd and banal – as everything else in the real world. Some viewers may find themselves disconcerted or even exasperated by the film's final moments, but I found in them a final flourish of Hausner's sheer, exhilarating technique and intelligence, like that of a superb musician. It is her best film yet.

Rating: 4/5

Ciclo de cine independiente: Señales Latinoamericanas


Desde el sábado 26 de marzo en el Palais de Glace: Posadas 1725. Funciones viernes con entrada gratuita, sábados y domingos

www.palaisdeglace.gob.ar / www.goethe.de / buenosaires

En ocasión de la muestra Menos Tiempo que Lugar: El arte de la Independencia, el Goethe-Institut, el World Cinema Fund (WCF) y el Palais de Glace Presentan un recorrido por la producción cinematográfica independiente reciente de América Latina. Curaduría: Inge Stache y Rubén Guzmán


Mesa redonda: Sábado 27 de marzo a las 17:00 hs. Un panel compuesto por Paz Encina (Paraguay, cineasta), Fernando Epstein (Uruguay, productor) y Vincenzo Bugno (World Cinema Fund) el redefinirá Concepto de cine independiente e indagará sobre el papel de las coproducciones para la actualidad del cine latinoamericana. Coordinación: Rubén Guzmán.

Todas las películas exhibidas en el programa han sido coproducidas por el World Cinema Fund Mediante el Fondo de Estímulos a la Producción Audiovisual.

Cronograma

Viernes 26 de marzo, 18:30 Días de Santiago, Josué Méndez, 2004

Sábado 27 de marzo, 18:30 Hamaca Paraguaya, Paz Encina, 2006

Sábado 27 de marzo, 17:00 Mesa Redonda

Domingo 28 de marzo, 18:00 Suely en el Cielo, Karim Ainouz, 2006

Sábado 3 de abril, 18:00 Huacho, Alejandro Fernández

Domingo 4 de abril, 18:30 Gigante, Adrián Biniez

Viernes 9 de abril, 18:30 Hamaca Paraguaya, Paz Encina, 2006

Domingo 11 de abril, 18:30 Días de Santiago, Josué Méndez

Sábado 10 de abril, 18:30 Madeinusa, Claudia Llosa, 2005

Viernes 16 de abril, 18:00 Huacho, Alejandro Fernández, 2009

Sábado 17 de abril, 17:30 Luz silenciosa, Carlos Reygadas, 2007

Domingo 18 de abril, 18:30 Madeinusa, Claudia Llosa, 2005

Viernes 23 de abril, 18: 00 Suely en el Cielo, Karim Ainouz, 2006

Sábado 24 de abril, 18:30 Gigante

Domingo 25 de abril, 17:30 Luz silenciosa, Carlos Reygadas, 2007

BAFICI: Venta de entradas desde el lunes 29


El 12º Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI) organizado por el Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a desarrollarse entre el 7 y el 18 de Abril de 2010, recuerda que la venta anticipada de entradas comenzará el día lunes 29 de marzo.

Por otro lado, informamos que la grilla de programación completa se encuentra disponible en el sitio Web del festival: www.festivales.gob.ar pudiendo ser consultada por día, por sede, por película, por director o por sección. Las entradas podrán comprarse de manera online a través del sitio o de forma personal, de 10 a 20 hs. en los siguientes puntos de venta:

Casa de la Cultura, Av. De Mayo 575 PB (2, 3 y 4 de abril permanecerá cerrada).

Hoyts Abasto, Av. Corrientes 3247.

Además, durante el Festival, se podrán adquirir entradas acercándose personalmente a las boleterías de todas las salas afectadas al BAFICI.

El precio de las entradas es de $10.- y $8.- para estudiantes y jubilados que acrediten su condición.

El 12º Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente, ofrecerá este año un programa de pases gratuitos para estudiantes universitarios y terciarios. El mismo brindará a todos aquellos estudiantes del país la posibilidad de acceder en forma gratuita a las funciones matutinas privadas en los cines Hoyts Abasto, exhibiendo la libreta universitaria o una nota de constancia de alumno regular.

BAFICI: Proyectos seleccionados para el BAL

El BAL 2010 tendrá lugar los días 8, 9, 10 y 11 de abril.

Como desde hace ya ocho años se desarrollará dentro del marco del 12º Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente el Buenos Aires Lab (BAL), espacio destinado a apoyar y estimular la realización y producción de cine independiente en Latinoamérica organizado en conjunto con la Fundación TyPA (Teoría y práctica de las Artes).

El BAL es una articulación de actividades orientadas al encuentro con los profesionales y a la búsqueda de financiación y cuyos destinatarios son los cineastas y productores de la región. Estas actividades incluyen la participación de profesionales de la industria internacional (productores, vendedores internacionales, distribuidores, cadenas de televisión y fondos) interesados en la cinematografía latinoamericana y están orientadas al encuentro y al intercambio entre ambos mundos.

Este año se han recibido una enorme cantidad de solicitudes para participar en el programa de los cuales fueron seleccionados diecisiete proyectos que participarán de los Encuentros de coproducción, once que formarán parte de la sección Work in progress y diez elegidas para el taller Puentes.

Las actividades que tendrán lugar dentro del Buenos Aires Lab estarán divididas en las siguientes secciones:

Encuentros de coproducción: encuentros entre representantes de los proyectos latinoamericanos seleccionados y los potenciales coproductores del resto del mundo se desarrollará los días 10 y 11 de abril.

Work in progress: exhibición de fragmentos de películas argentinas en proceso de filmación o terminación, el día 9 de abril se realizará la presentación.

Puentes: segunda edición del taller dedicado a productores de Latinoamérica y Europa que permite a los mismos trabajar de manera conjunta durante 4 jornadas en Buenos Aires, los días 8, 9, 10 y 11 de abril.

INVITADOS
Esta edición del Buenos Aires Lab (BAL) contará con la presencia de importantes invitados que pertenecen a organizaciones internacionales entre las cuales pueden mencionarse: Iwana Chronis (Hubert Bals Fund del Rotterdam Film Festival), Alicia Weston (Sundance Lab y NHK Award); Vincenzo Bugno (World Cinema Fund), Franz Rodenkirchen (Torino Film Lab), Daniel Santosh (Global Film Initiative) y Bianca Taal junto a Marten Robarts (Bingen Film Lab), Erick González (Cine en Construcción, Toulouse), Philippe Tasca (Rendezvous Pictures), entre otros.


SELECCIÓN DE ENCUENTROS DE COPRODUCCIÓN:

Algo de anarquía (Argentina)
Director: Nicolás Zukerfeld. Productora: Luciana Civelli.

Algunos momentos en la vida de Iván (Argentina)
Director: Mateo Kesselman. Productor: Victor Kesselman.

Bellas de noche (México)
Directora: María José Cuevas. Productores: Juan Pablo Bastarrachea, Avelino Rodríguez y Tania Zarak.

Calle Miseria (Argentina - Bolivia)
Director: Álvaro Olmos. Productores: Martín Boulocq, Juan Pablo Di Bitonto y Hernán Luna .
Este proyecto participó en Talent Campus

Corta (Colombia - Argentina)
Director: Felipe Guerrero. Productor: Felipe Guerrero.

Edén (Brasil)
Director: Bruno Safadi. Productora: Jan Roldanus.

El peletero (Argentina)
Director: Eduardo Raspo. Productores: Carolina Álvarez y Marcelo Schapces.

Entre líneas (Argentina)
Director: Fernando Agustín Priego Ruíz.Productora: Milagros Roque Pitt.

La mujer de barro (Chile)
Director: Sergio Castro San-Martín. Productores: Sergio Castro San-Martín y Mauricio Arrau.

La Playa (Colombia)
Director: Juan Andrés Arango. Productores: Jorge Andrés Botero y Diana Bustamante.

La última tierra (Paraguay)
Director: Pablo Lamar. Productor: Pablo Lamar.

Los días (Argentina)
Director: Ezequiel Yanco. Productor: Pablo Gerson.

NN (Perú)
Director: Héctor Gálvez Campos. Productora: Enid Campos León.

Qatú (Argentina)
Director: Ulises Rosell. Productor: Pablo Rey.

Solo (Uruguay)
Director: Guillermo Rocamora. Productor: Juan José López.

Valeu Boi! (Brasil)
Director: Gabriel Mascaro. Productores: Rachel Ellis, Sandino Saravia.

Villegas (Argentina)
Director: Gonzalo Tobal. Productores: Benjamín Doménech, Santiago Gallelli, Juan Villegas.


SELECCIÓN ARGENTINA DE WORK IN PROGRESS (WIP):

A la Cantábrica
Director: Ezequiel Rodrigo Erriquez. Productora: Guadalupe Gómez Mardarás.

Caíto
Director: Guillermo Pfening. Productor: Pablo Trapero.

Creo que te amo
Director: Germán Greco. Productor: Javier Sisti Ripoll.

El último Elvis
Director: Armando Bo. Productor: Patricio Álvarez Casado.

La infinita distancia
Directora: Florencia Castagnani. Productor: Felicitas Raffo.

La noche transfigurada
Director: Daniel Rosenfeld. Productores: Daniel Rosenfeld y Augusto Gimenes Zapiola.

Los ausentes
Directora: Luciana Piantanida. Productora: Stella Fontán.

Mieczyslaw
Director: Gastón Solnicki. Productor: Pablo Chernov.

No temo el colapso
Director: Alejo Franzetti. Productora: Luciana Civelli.

Ulises
Director: Oscar Godoy. Productor: Juan de Dios Larraín.

Yatasto
Director: Hermes Paralluelo. Productor: Juan C. Maristany.


SELECCIÓN DE PROYECTOS LATINOAMERICANOS
PARA EL TALLER DE PRODUCTORES PUENTES:

El placer es mío (México)
Directora: Elisa Miller. Productor: Nicolás Celis López.

La tierra del Algarrobo (Argentina)
Director: Federico Rozas. Productora: Paula Zyngierman.

Lucía (Venezuela)
Director: Rubén Sierra Salles. Productor: Raúl Bravo.

Mujer Conejo (Argentina)
Directora: Verónica Chen. Productor: Nicolás Batlle.

Ruta de la luna (Ecuador – Panamá)
Directores: Juan Sebastián Jacome y Rocco Melillo. Productores: Irina Caballero y Luis Pacheco.

Tres (Uruguay)
Director: Pablo Stoll. Productores: Agustina Chiarino y Fernando Epstein.

SELECCIÓN DE PROYECTOS EUROPEOS
PARA EL TALLER DE PRODUCTORES PUENTES:

Polvo (España)
Director: Julio Hernández. Productora: Fernanda del Nido.

Song without a name (Alemania)
Directora: Melina Leon. Productor: René Bastian.

The bird girl (Suecia)
Director: Cesar Galindo. Productora: Anna G. Magnúsdóttir.

Voliera Romance (Polonia)
Directora: Maria Zbaska. Productor: Dymitr Solomko.

PREMIOS
El día 11 de abril a las 20 h. en el Espacio BAFICI, se realizará la entrega de los siguientes premios:
Premio Arte: La cadena cultural europea Arte otorgará un premio de 5.000 euros a uno de los proyectos seleccionados.
Premio Cinecolor: Cinecolor otorgará un primer premio consistente en servicios de revelado y transfer a una luz de quince (15) latas de 35mm.
También hará entrega de un segundo premio consistente en servicios de revelado y transfer a una luz de diez (10) latas de 35mm.
Premio Holland Subtitling: Holland Subtitling otorgará el subtitulado de una copia.
Premio Kodak: Kodak entregará dos premios en material fílmico virgen. Se otorgarán 15 latas de 35mm para el primer premio Kodak y 10 para el segundo premio.
Premio Estudio Ñandú: Estudio Ñandú otorgará un premio de ochenta (80) horas de posproducción en estudio con operador de armado de bandas.
Premio Lahaye: Lahaye otorgará un premio que los responsables del proyecto seleccionado podrán elegir entre las siguientes dos opciones: 20 jornadas de equipamiento de cámara HD (no incluye recursos humanos) o 20 jornadas de edición y/o corrección de color HD (no incluye recursos humanos)
Premio Tauro Digital: Tauro Digital otorgará a uno de los proyectos seleccionados un premio de 96 horas de estudio para posproducción, consistentes en 16 horas de mezcla de sonido y 80 horas de armado de bandas.

JURADOS
El Jurado del BAL está integrado por:

Lita STANTIC (Argentina): Productora asociada al auge y progreso del llamado ¨Nuevo Cine Argentino¨. En 1965 ingreso al mundo del cine como directora una serie de cortometrajes, casi treinta años después se haría cargo de la dirección del filme Un muro de silencio (Argentina, 1993). Como productora ha participado de una gran cantidad de películas entre las que podemos encontrar: La isla (Argentina, 1978), Camila (Argentina, 1984), Mundo grúa (Argentina, 1999), La ciénaga (Argentina, 2000), La niña santa (Argentina, 2004) y Café de los maestros (Argentina, 2008).

Fernando EPSTEIN (Uruguay): Su primer trabajo como productor ejecutivo fue Whisky (Argentina, 2003), película ganadora de importantes galardones como los obtenidos en el Festival de Cannes y en los Premios Goya. Por otro lado, ha trabajado en realizaciones tales como La perrera (Argentina, 2006), El custodio (Argentina, 2006) y Gigante (Argentina, 2009).

Martin SCHWEIGHOFFER (Austria): Presidente de la Austrian Film Commission, una de las diez organizaciones que participaron como miembros fundadores del European Film Promotion. La tarea que se realiza desde esta comisión es el apoyo y la promoción de la industria cinematográfica austríaca, representando realizaciones locales en festivales y eventos de todo el mundo.

El Buenos Aires Lab (BAL) 2010 cuenta con el apoyo y la colaboración de:
Fundación TyPA, European Audiovisual Entrepreneurs (EAVE), Media International, Arte, Talent Campus-Universidad del Cine, Cinecolor Argentina, Kodak, Holland Subtitling, Charvay Cinema Suppller, Lahaye Digital Solutions, Estudio Ñandú, Tauro Digital Sound, Embajada de Brasil, Embajada de Chile, Embajada de Colombia, Embajada de Francia, Hotel Savoy, Datil y UniClub.

Preston Sturges, el Brueghel de Hollywood


10 films en la Sala Leopoldo Lugones

El Complejo Teatral de Buenos Aires y la Fundación Cinemateca Argentina han organizado un ciclo denominado Preston Sturges, el Brueghel de Hollywood que se llevará a cabo del sábado 27 de marzo al martes 6 de abril, en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Avda.Corrientes 1530). El ciclo está compuesto por diez largometrajes que dan cuenta del humor incisivo y mordaz del director y guionista, considerado por el critico Andrew Sarris como “el Brueghel de los directores de comedia estadounidenses”.


Preston Sturges (1898-1959) ya era un reconocido guionista de Hollywood cuando hizo su debut como director con Así paga el diablo (1940). Vendiéndoles el libreto por apenas diez dólares, Sturges convenció a los escépticos productores de la Paramount de dirigir él mismo la película a partir de su propio guión, una práctica insólita para la época. A partir de entonces, Sturges hizo en apenas cuatro años, de 1940 a 1944, otras siete películas para la Paramount, en una ráfaga de creatividad que marcó uno de los momentos de mayor audacia y creatividad en la historia de la comedia hollywoodense.


El legendario André Bazin fue uno de los primeros críticos en reconocer el valor corrosivo y el filo satírico de Sturges, en comparación con el sentimentalismo de Frank Capra. Si Capra –decía Bazin—“nos hace reír solamente para inculcarnos mejor nuestra confianza en la mitología social que confirman sus comedias”, Sturges en cambio “prueba que estos principios son solamente mitos y que su poder es completamente imaginario”. En plena Segunda Guerra Mundial, cuando los Estados Unidos se abroquelaban bajo la bandera del patriotismo, casi todas las películas de Sturges fueron sátiras capaces de socavar, en un tono aparentemente frívolo, temas y valores constitutivos de la sociedad: la política, el heroísmo, el militarismo, la moral sexual y hasta el mismo Hollywood. “Sus películas constituían desafíos a la censura y al conformismo de la época –escribieron Bertrand Tavernier y Jean-Pierre Coursodon en su libro 50 ans de cinéma américaine--. Conocedor de la mentalidad literal con que los censores juzgaban las obras, la diabólica astucia de Sturges respetó la letra del Código Hays violando alegremente su espíritu”.


La agenda completa del ciclo es la siguiente:


Sábado 27 Así paga el Diablo

(The Great McGinty; EE.UU., 1940)

Dirección y guión: Preston Sturges.

Con Brian Donlevy, Muriel Angelus, Akim Tamiroff.

En su primer largometraje como realizador, Preston Sturges narra la historia de un corrupto dirigente político y un vagabundo con ansias de poder y dinero. Luego de años de una relación basada en la mutua conveniencia y el ascenso en las ligas de la política local, consiguen que el vagabundo sea elegido gobernador. Lamentablemente, en contra de los designios de su socio, el hombre decide transformarse en un ciudadano honesto. Cuenta la leyenda que Sturges vendió su guión a la Paramount por apenas diez dólares a cambio de poder dirigirla personalmente; el film resultaría ganador del Oscar al Mejor Guión Original un año más tarde.

“Una parodia hilarante de la política estadounidense” (James Monaco).

A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas ( 82’ ; dvd).


Domingo 28 Su día de suerte

(Christmas in July, EE.UU., 1940)

Dirección y guión: Preston Sturges.

Con Dick Powell, Ellen Drew, Raymond Walburn.

Basada en una pieza teatral escrita por Sturges en el año 1931, Su día de suerte tiene como protagonista al empleado de una compañía de café. Jimmy se niega a casarse con su novia Betty hasta que no haya prosperado económicamente. Confiado y soñador, envía un eslogan publicitario a un concurso de la competencia. Tres de sus colegas deciden gastarle una broma y le envían un telegrama diciéndole que ha ganado los 25.000 dólares del primer premio. Jimmy, Betty y toda la oficina empiezan a celebrarlo; su jefe piensa que las ideas de Jimmy deben ser buenas y lo asciende al departamento de publicidad. El sueño parece haberse hecho realidad… hasta que Jimmy es denunciado por fraude.

“El segundo largometraje de Preston Sturges sigue siendo uno de los más olvidados (…) a pesar de ser uno de sus films más memorables. Esta comedia maníaca tiene mucho que ver con las fantasías de opulencia desarrolladas durante los años de la Depresión ”. ( Jonathan Rosenbaum en The Chicago Reader).

A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas ( 67’ ; dvd).


Lunes 29 Las tres noches de Eva

(The Lady Eve; EE.UU., 1941)

Dirección y guión: Preston Sturges.

Con Barbara Stanwyck, Henry Fonda, Charles Coburn.

Al regresar en barco luego de una expedición científica en el Amazonas, Charles --un tímido y joven millionario-- se enamora de una encantadora aventurera, quien se dedica junto a su padre a estafar a incautos. Pero para su sorpresa, ella a su vez también se enamora de Charles. Le informa a su padre que piensa reformarse, pero el compromiso se rompe cuando la verdad sale a la luz. Dolida , promete vengarse mediante un sofisticado plan. Primera obra maestra de Sturges, Las tres noches de Eva es un film extremadamente moderno que hace de la batalla de sexos la excusa ideal para una de las comedias románticas más divertidas de la historia del cine.

“Velocísima y sorprendentemente compleja, Las tres noches de Eva posee varios giros serpenteantes y la visión moral que termina emergiendo no es ni previsible ni sencilla, como sucede siempre en los mejores trabajos de Sturges. (…) Una de las diez mejores screwball comedies jamás realizadas”. (Peter Bogdanovich en su libro Movie of The Week).

“A partir de su título y de sus créditos, sabemos que Preston Sturges nos va a ofrecer una versión cómica de la historia de la expulsión del Edén” (Stanley Cavell en su libro La búsqueda de la felicidad).

A las 14:30, 17, 19:30 y 22 horas. (92’;dvd).


Martes 30 Por meterse a redentor

(Sullivan’s Travels; EE.UU., 1941)

Dirección y guión: Preston Sturges.

Con Joel McCrea, Veronica Lake , William Demarest.

El director de cine John Sullivan sueña con rodar una película ambiciosa que aborde el sufrimiento de los más necesitados. Como consecuencia, convence a los ejecutivos del estudio de que le permitan recorrer el país disfrazado de vagabundo, en un intento por tratar de entender mejor a las masas trabajadoras. La farsa corre el riesgo de transformarse en tragedia, ya que pierde todos sus papeles y dinero. Tomado por otra persona, terminará realizando trabajos forzados y aprendiendo en el camino el verdadero valor del cine popular bien entendido.

Por meterse a redentor ha logrado sobrevivir a la ambivalente recepción crítica y al fracaso comercial originales, transformándose en una de las obras más amadas en la filmografía de Sturges. Concebida como una justificación sobre el camino creativo elegido por su realizador (…) el film logra una síntesis al mismo tiempo divertida y extremadamente emotiva. Es sin dudas la más generosa, dulce sátira sobre la industria de Hollywood que esa ciudad haya producido”. (Todd McCarthy, Variety).

A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas ( 91’ ; dvd).


Miércoles 31 Los amores de mi mujer

(The Palm Beach Story; EE.UU., 1942)

Dirección y guión: Preston Sturges.

Con Claudette Colbert, Joel McCrea, Mary Astor.

Tom Jeffers es un arquitecto sin demasiado éxito. Tras cinco años de matrimonio su mujer, Geraldine, decide abandonarlo, cansada de esperar un buen pasar económico que nunca llega. Geraldine parte a Palm Beach en busca de dos cosas: un divorcio rápido y la posibilidad cierta de conocer a algún hombre adinerado. Pero nada es lo que parece y el plan oculto es hacerse de los cien mil dólares que su marido necesita para construir el aeropuerto de sus sueños... aunque para ello deba casarse con un millonario.

“Luego de cuatro éxitos de público y crítica en dos años, Sturges debe de haberse sentido con el coraje suficiente para dejarse llevar y Los amores de mi mujer es quizás su comedia más alocada. El film comienza con una secuencia de persecución completamente incomprensible (…) retomada hacia el final para justificar el final feliz. Esta es una de las marcas más geniales de Sturges: el improbable triunfo de la felicidad contra todos los obstáculos y las incredulidades. Después de todo, ésta es una comedia”. (Peter Bogdanovich en el libro Movie of The Week).

A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas ( 88’ ; dvd).


Jueves 1º y

viernes 2 No hay función

Sábado 3 Triunfo sin gloria

(The Great Moment; EE.UU., 1944)

Dirección y guión: Preston Sturges.

Con Joel McCrea, Betty Field, Harry Carey.

La historia detrás de la realización de Triunfo sin gloria no estuvo exenta de problemas. Tal vez por tratarse de una excepción para el reconocido estilo del realizador (se trata de su único drama), Paramount retuvo el film, rodado en 1942, y lo estrenó comercialmente recién dos años más tarde, con un montaje distinto al imaginado originalmente por Sturges. El film narra la vida y legado científico del Dr. William Thomas Morton, el inventor de la anestesia dental, y su incansable lucha por lograr un éter estable que permitiera mejorar la práctica odontológica.

A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas ( 81’ ; dvd).


Domingo 4 Laureles ajenos

(Hail the Conquering Hero; EE.UU., 1944)

Dirección y guión: Preston Sturges.

Con Eddie Bracken, Ella Raines, Raymond Walburn.

Al ser dado de baja de su servicio en el US Marine Corps por padecer de fiebre del heno, Woodrow Lafayette Pershing Truesmith se siente demasiado avergonzado como para volver a casa. Pero el encuentro casual con algunos ex compañeros de armas derivará en una escalada de invenciones repleta de actos de entrega, sacrificios y valor en el frente de batalla. Transformado en un héroe de guerra regresará a su pueblo natal, donde será recibido con todos los honores. Pero, ¿cuánto tiempo tardará la verdad en salir a la superficie?

Sesenta años antes de La conquista del honor, el drama bélico de Clint Eastwood, Preston Sturges recorrió territorios similares en esta absurda y divertidísima comedia, su último film para la Paramount Pictures , luego de una exitosa carrera en el estudio.

“Esta película contiene suficientes ideas como para alimentar media docena de sátiras de primer orden” (James Agee).

“Un trabajo que devuelve al cine norteamericano un sentido de la sátira social que sólo se puede encontrar en los films de Chaplin ” (André Bazin).

A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas ( 101’ ; dvd).


Lunes 5: Te odio, mi amor

(Unfaithfully Yours; EE.UU., 1948)

Dirección y guión: Preston Sturges.

Con Rex Harrison, Linda Darnell, Rudy Vallee.

El director de orquesta Alfred De Carter sospecha que su mujer le es infiel. Durante uno de sus conciertos, imagina tres maneras de resolver sus problemas conyugales. Pero la realidad dista mucho de la ficción.

“Sturges le habría propuesto una primera versión del guión a Ernst Lubitsch en los años ’30. Y aunque le causó una muy buena impresión, la habría rechazado con estas palabras: «Esto es caviar y lo que público pide es carne en conserva y repollo». De hecho, la descripción podría aplicarse a las propias películas de Lubitsch y hasta se ha señalado, con razón, que Unfaithfully Yours es el más lubitschiano de los films de Sturges ” (Bertrand Tavernier y Jean-Pierre Coursodon en su libro 50 ans de cinéma américaine).

A las 14.30, 17, 19.30 y 22 horas ( 96’ ; dvd).


Martes 6: Los cuadernos de mayor Thompson

(Les carnets du Major Thompson; Francia, 1955)

Dirección y guión: Preston Sturges.

Con Jack Buchanan, Martine Carol.

La última película que escribió y dirigió Sturges es también su film maldito por excelencia, una producción francesa de la Gaumont que ha permanecido casi invisible desde su estreno, más de medio siglo atrás. El objeto de los dardos del director es aquí un militar británico enamorado de una mujer francesa, a la que por supuesto no comprende en absoluto. No era el caso de Sturges con la cultura francesa: hablaba con fluidez el idioma, porque de niño había vivido y estudiado en París (su madre había sido no sólo amiga de Isadora Duncan sino también quien le regaló el célebre chal de seda pintada a mano con el cual la bailarina murió accidentalmente estrangulada).

“A lo largo de veinte años logré enajenarme el favor de los siete grandes estudios de Hollywood y un buen día me encontré sin empleo”, confesó Sturges al New York Times, que le preguntó por su carrera en Francia con ocasión del estreno en los Estados Unidos de Les carnets du Major Thompson.

A las 14.30 y 19.30 horas ( 105’ ; 35mm.).

Recuerdo de una noche

(Remember the Night; EE.UU., 1940)

Dirección: Mitchell Leisen.

Guión original de Preston Sturges.

Con Barbara Stanwyck, Fred MacMurray, Beulah Bondi.

El fiscal John Sargent está procesando a la joven Lee Leander por robo de joyas, pero el juicio se pospone hasta después de Navidad. Sargent se entera de que Lee es de Indiana y se ofrece a llevarla en su coche hasta la casa de su madre, camino de su propio hogar. La madre la rechaza, así que Lee pasa la Navidad con la familia Sargent.. .

Apenas meses antes de empezar a dirigir sus propios guiones, Preston Sturges entregó a la Paramount este libreto, típico de su estilo cáustico: “En Recuerdo de una noche, el amor a ella la reforma y, en cambio, a él lo corrompe” (P.S.).

“Sturges le entregó a Leisen un guión hermoso pero difícil de manejar, y el corte de Leisen es impecable e inteligente, preservando los asombrosos cambios de tono, e incluso de género, del material original” (David Cairns en el sitio The Auteurs).

A las 17 y 22 horas (94´; dvd).


"Robin Hood" inaugura Cannes


Robin Hood, the epic blockbuster by British director Ridley Scott, starring Russell Crowe and Cate Blanchett (and Max Von Sydow, Lea Seydoux, William Hurt), is to be screened at the Opening of the 63rd Festival de Cannes on Wednesday May 12th 2010. The film will be presented out of competition. Produced by Universal Studios, the screenplay was penned by Brian Helgeland (L.A Confidential, Mystic River) and portrays the birth of the Robin Hood legend. To star, Ridley Scott chose Russell Crowe for a role previously brought to the screen by Errol Flynn, Sean Connery and Kevin Costner. Ridley Scott was in the Official selection at the Festival de Cannes with The Duellists, a prize winner in 1977, then with Thelma and Louise, presented out of competition in 1991. Robin Hood will be released in theatres in France the day of its presentation at Cannes, and released worldwide on May 14th.

The Festival de Cannes is to take place from Wednesday 12th to Sunday 23rd May.

25.3.10

Bruno Dumont, en el BAFICI


El director francés de "La vida de Jesus" y "Flandres" viene al BAFICI a presentar la excelente "Hadewijch", que --aseguran-- se estrena un mes después. Tal vez ya lo habían anunciado, pero yo no lo vi en eningún lado y me acabo de enterar...

BAFICI: Grilla de programación (PDF)


Recomendaciones del BAFICI: "La pivellina", de Tizza Covi y Rainer Frimmel



Pocas son las veces que una película me conmueve tanto como para tener la necesidad de salir a recomendarla a quien quiera oirlo a los cinco minutos. Y eso, literalmente, me acaba de pasar con "La pivellina", una de esas películas que contienen un mundo, entienden al mundo y se presentan ante ese mundo de la manera en la que yo entiendo que las películas deberían relacionarse con "la realidad": es una ficción que bordea el documental, es un filme sobre una familia de artistas de circo que recogen una niña abandonada de dos años, es una película sobre momentos en la vida de todos ellos. Pero la trama es secundaria, sólo sirve para conocer a este pequeño grupo de personajes.

La risa de "Aia", sus juegos y sus llantos, el pequeño grupo que la contiene (la colorada Patty, su marido, el adolescente que vive con ambos), sus pequeños momentos cotidianos. Comer, salir, tratar de hacer dormir a la nena, las pequeñas "lecciones" (a pelearse en el colegio, a manejar, a saber qué pasó en la Segunda Guerra), una serie de cosas que, dichas, pueden no aparentar nada demasiado interesante. Sin embargo, esa gente se convierte en la familia del espectador, primos y tíos y hermanos y parientes que uno tiene, tuvo, podría o quisiera haber tenido.

Alguien la definió como una mezcla entre los Dardenne y el Fellini de "La Strada". Algo de eso hay, pero no es del todo correcto. A mí me hizo recordar más a "Mundo grúa", por ejemplo, o hasta "Aquel querido mes de agosto". Tiene el estilo documentalista de los Dardenne y la naturalidad de las actuaciones. Y tiene el mundo "circense" de "La strada" pero sólo como fondo, como marco. Para mí es más "chaplinesca", en el sentido general de la palabra, la película más humana, divertida, conmovedora y sensible que vi en mucho tiempo (mucho de verdad) y me da pena no haber ido a verla en cine cuando pude hacerlo en Toronto (tenía entradas para el último día, pero ya estaba agotado).

No entiendo cómo esta película no tuvo, post-Cannes, la misma repercusión que tuvieron otras. Tendría que ponerme a revisar la lista, pero siento que está a la altura de "Police, Adjective", filme que sí salió de allí con mucha prensa y reputación. De "La pivellina", en general, se comentaba que era simpática y no mucho más. Y puede ser que, en principio, parezca eso, con las monigotadas de Aia y sus juegos infantiles, con las desventuras en tono menor de la familia. Pero tengo, ahora, la sensanción de que "el mundo de Aia" se expande más allá. Es una mirada sobre el mundo -el resguardo, el cuidado, el cariño, el preocuparse por el otro, el saber que no todo es perfecto pero dejar el morbo fuera de campo- que es mucho más que ver a Aia quedarse dormida. Si bien eso solo vale la película.

Si a alguien allí afuera le interesa saber lo que yo creo que debería ser el cine, o lo que yo creo que es gran cine, que vea esta película y no tengo mucho más que explicarles. Es el anti "White Ribbon", literalmente. Aún partiendo de una situación con puntos en común (el posible maltrato a los niños), Tizza Covi y Rainer Frimmel se ubican en las antípodas de la mirada infernal y severa del "maestro" austríaco (y eso que esta peli es austríaca también, aunque más italiana que otra cosa). "La pivellina" es neorrealismo cotidiano, una película accesible, amable, liviana, divertida y a la vez emocionante, triste, que acaba dejándote con un terrible nudo en la garganta -mezcla de risa y llanto- y con estúpidas ganas de escribir incontinentes posts como éste.

PD. Está el trailer en internet, pero la película no tiene nada que ver con eso (salvo el final). Para lo demás buscaron las escenas más "dramáticas" del filme para tratar de hacerlo vendible, intenso, impactante (policías, la niña perdida, etc). Pero eso son apenas detalles de un filme que no tiene, para nada, el tono del trailer.


24.3.10

Recomendaciones del BAFICI: "Sweetgrass", de Ilisa Barbash y Lucien Castaing-Taylor

Published: January 6, 2010

The tagline for the wonderful documentary “Sweetgrass,” the first essential movie of this young year, is “the last ride of the American cowboy.” I suppose the word shepherd, with its pastoral evocations of maidens in pantaloons and lads with flutes, doesn’t have the necessary grit or mythic punch. But the quiet and cantankerous men in this movie, mostly in cowboy hats — one of which is charmingly ornamented with a sheep pin on the crown — are keeping and sometimes losing sheep as surely as Little Bo Peep did.

Made by Ilisa Barbash and Lucien Castaing-Taylor, the movie largely involves the enormous effort, along with the unintentional humor and grim realities, involved in driving some 3,000 sensationally noisy sheep (how do they sleep?) up a mountain for summer pasture. Although the filmmakers shot for a number of years (taking eight in total to finish it), most of the material in the final movie was shot in 2001, when a Montanan rancher named Lawrence Allested became the last person to take his sheep into the Absaroka-Beartooth mountains on a federal grazing permit. Primarily in south-central Montana just north of Yellowstone, with a bit spilling into Wyoming, this wilderness area encompasses nearly a million acres and, to judge from the movie, looks like paradise.

It is and it isn’t, depending on the roaring wind, the grazing sheep, the herding dogs and the two singing, cursing hired hands — John Ahern and Pat Connolly — who watch over this often-less-than-peaceable kingdom for a long stretch. Shot in classic observational documentary style, without any on- or off-camera narration to guide you, “Sweetgrass” opens as winter is giving way to spring and the sheep are still at the ranch, being shorn for their wool and giving birth to the year’s lambs. It can be brutal if also caring work. In one scene, a man roughly throws newborn lambs around, trying to gauge which orphan a ewe will accept; in another, a different man puts a fresh lambskin on an orphan, trying to fool the dead lamb’s mother into adopting the new animal.

Shot by Mr. Castaing-Taylor, who, from all the tail-level visuals seems to have spent a lot of time crouching or on his knees, “Sweetgrass” is often astonishingly beautiful, even if the image quality of the video sometimes disappoints. Mr. Castaing-Taylor has an extraordinary eye: he takes you right into the center of the herd so it almost feels as if you’re jostling alongside the animals as they rush for food or surge up a ravine. As can be the case with some observational movies, the absence of narration proves very freeing: without a voice chattering in your ear, you can immerse yourself in the movie on your own terms as you watch and really listen to the people, the animals, the whole blooming, buzzing confusion.

The movie truly belongs to the sheep, which turn out to be fascinating, almost hypnotic subjects for the camera, whether they’re comically bleating at one another like rush-hour subway riders or swarming across the range like a single organism. The filmmakers make brilliant use of extreme long shots throughout, inserting breathtaking panoramas into the mix that convey the surrounding grandeur even as the images also suggest that however much man tries to dominate nature, nature prevails. Perhaps, though, it helps when the Bureau of Land Management gets involved to protect some of the area’s inhabitants, like the bears that the two herders shoot at (and miss) one evening. You can mourn the passing of this kind of shepherding, I suppose, or be thankful that the native bighorn sheep again have the mountains to themselves.

As if to acknowledge the collaborative nature of all filmmaking, “Sweetgrass” doesn’t have directing or (image) editing credits: Mr. Castaing-Taylor is its recordist, Ms. Barbash its producer. Both have day jobs at Harvard University, where he is the director of the Sensory Ethnography Laboratory, and also teaches, and she is an associate curator of visual anthropology at the Peabody Museum; they also have several books, including one on the ethnographic filmmaker Robert Gardner (who was at Harvard for decades). Elsewhere, Mr. Gardner once listed “Modern Times,” “The Rules of the Game” and “Zero for Conduct” as among his favorite ethnographic films because “the sheer observational power that illuminates these films contributes more to an understanding of the human condition than the great majority of all other motion picture documents, with the emphatic inclusion of nearly all those that are referred to as ‘ethnographic.’ ”

Implicit in this quotation is a cluster of arguments about the form and function of ethnographic film and, by extension, documentary, among them questions of beauty, pedagogy, objectivity and, of course, truth. Unlike most fiction cinema, nonfiction film is burdened by its relationship to the real, to the widely accepted, often underexamined idea that it is closer to the truth of existence, human relations and the world than, say, a Hollywood movie. (I think I hear Michael Moore laughing.) Yet, as the documentary filmmaker Emile de Antonio (“Point of Order”) said, “With any cut at all, objectivity fades away.” In “Sweetgrass,” a graceful and often moving meditation on a disappearing way of life, there is little here that is objective and much that is magnificent.

SWEETGRASS

Opens on Wednesday in Manhattan.

Recorded by Lucien Castaing-Taylor; sound editing and mix by Ernst Karel; produced by Ilisa Barbash; released by Cinema Guild. At the Film Forum, 209 West Houston Street, West Village. Running time: 1 hour 41 minutes. This film is not rated.

WITH: John Ahern, Lawrence Allested, Elaine Allested and Pat Connolly.


Alex Chilton Tribute (South By Southwest, 20-3-2010)








Phoenix - Live in Sydney (2010)



Your free tracks are:

1. Lisztomania – Live in Sydney (4'15) 2. Lasso – Live in Sydney (3'18) 3. Fences – Live in Sydney (3'59) 4. Girlfriend – Live in Sydney (3'42) 5. Armistice – Live in Sydney (3'34) 6. Love like a sunset – Live in Sydney (10'40) 7. Rome – Live in Sydney (4'54) 8. 1901 – Live in Sydney (3'44)


23.3.10

'Alice in Wonderland' Progression Reel


Pavement - Quarantine the Past: The Best of Pavement (2010)


Pavement’s first compilation takes its title from a lyric Stephen Malkmus sings on “Gold Soundz,” a line about how “you can never quarantine the past” — which, of course, is precisely what a retrospective like this intends to do, to present a nice, tidy overview to accompany the group’s 2010 reunion. Of course, it’s always difficult to assemble a best-of package for a band that never had any hits, and Pavement only had one — 1994’s alt rock puncturing “Cut Your Hair” — which means it’s possible to endlessly quibble about the other 22 tracks on Quarantine the Past, especially since the compilers decided to leave the singles “Father to a Sister of Thought,” “Rattled by the Rush,” and “Carrot Rope” behind, and fan favorite Wowee Zowee is represented by just two tracks, the same number culled from the 1992 EP Watery, Domestic. That might seem an idiosyncratic choice, but there’s no arguing that “Frontwards” and “Shoot the Singer (1 Sick Verse)” should be here alongside “Here,” “Summer Babe,” “Box Elder,” “Debris Slide,” “Grounded,” “Trigger Cut,” “Range Life,” “Shady Lane,” and “Stereo,” the songs that provide the foundation of any strong Pavement overview. And while it’s possible to make strong arguments that some of the surrounding tracks should have been replaced by other songs — not just the aforementioned singles, but anything from “Forklift” to “The Hexx” — everything here is excellent, everything illustrates the range and depth of the best indie rock band of the ‘90s. So, think of Quarantine the Past as a cousin to Hot Rocks or the Red and Blue Albums: it doesn’t tell you everything you need to know, but as a primer, it’s hard to beat.

Link (ya fue)